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DECISIÓN OPORTUNA
Por
Francisco H. Tabernilla
Antes de entrar en materia deseo informarle a
nuestros lectores que la Coalición Patriótica Cubana del Condado de Palm Beach concurrió a la magna
concentración del sábado 20 de octubre, 2001, presidida por el coordinador de
las 17 organizaciones que la integran el compatriota Ernesto Priede. Salimos del Cuban American Club para patentizar
nuestra solidaridad con las víctimas del ataque terrorista perpetrado el martes
11 de septiembre, 2001 en New York,
Washington y Pennsylvania y para darle nuestro apoyo
al gobierno de Estados Unidos y al mundo civilizado en esta lucha contra el
terrorismo. En Miami (la capital del exilio cubano y la séptima provincia de
Cuba) el destierro cubano respondió –a pesar de la lluvia- al llamado de las
organizaciones del exilio al congregarnos miles de personas, entre ellas,
ciudadanos de otros países para brindarle apoyo y gratitud al presidente George W. Bush por su posición
clara, firme y decidida en defensa de la nación y de la humanidad en general.
El locutor Armando Pérez Roura, presidente de
Unidad Cubana, leyó una carta del Presidente Bush
dándole las gracias al destierro cubano por su fidelidad y vaticinando que Cuba
será libre y democrática, identificándose una vez más con nuestra causa. También
el Gobernador de la Florida Jeff Bush
envió un mensaje de reconocimiento al exilio cubano. Armando Pérez Roura, el único orador, enfatizó: “Quien arremete hoy a la
torre de la civilización moderna y la paz que son los Estados Unidos , debe ser declarado enemigo de toda la humanidad”. “¡Que
Dios bendiga a Estados Unidos, pero que Dios bendiga también a Cuba ultrajada,
a Colombia sangrante y a Venezuela la incierta!”, concluyó diciendo en su
patriótico discurso. El destierro cubano cumplió, una vez ,
con su deber.
La decisión del presidente ruso Vladimir Putin de cerrar el centro de inteligencia en Cuba que tenía
una posición clave para espiar a Estados Unidos, es un cambio inesperado y
sorpresivo de la estrategia militar rusa en relación con Estados Unidos. Según
analistas el cierre de la base militar de
Esta decisión, sabia y oportuna, enfrenta a Cuba y
Rusia. La guerra de Fidel Castro a partir del miércoles 17 de octubre, 2001
será contra Estados Unidos y contra Rusia, colocándose en una posición
desventajosa, ya que al perder el apoyo de su “socio protector” y verse
abandonado, en un futuro corto e inmediato estará impedido de ejercer el poder
que lleva usufructuando por más de 42 años, no obstante la oposición del pueblo
cubano.
Como es natural, el gobierno cubano expresó “su absoluto desacuerdo” con la
decisión del mandatario ruso de cerrar la estación de espionaje electrónico que
su país tiene instalada desde 1964 a 60 kilómetro al sur de La Habana. Según el
comunicado de las autoridades cubanas la medida anunciada el miércoles fue
adoptada en “el momento más inoportuno”, mientras que el gobierno
estadounidense lleva a cabo “una política agresiva y belicista”, agregando que
“desmantelar el centro de espionaje es un mensaje y una concesión al gobierno
de Estados Unidos, lo que constituirá un grave peligro para la seguridad de Cuba”.
El Kremlin rechazó las críticas cubanas y recomendó a La Habana “leer” de
nuevo las declaraciones de Putin; mostrando el
portavoz oficial una indiferencia desacostumbrada en relación con las
declaraciones cubanas, al tiempo que les
recordaba que Putin justificó el cierre inmediato de
la base militar
No es la primera vez que Rusia deja en la estacada y al ridículo a Fidel
Castro: octubre de 1962 cuando la crisis de los cohetes nucleares. En 1993
ordenó la salida de una brigada de infantería motorizada de 2,800 soldados y
2,000 técnicos de la isla, sin contar con las autoridades cubanas. Ahora, 2001,
deja a Castro “ciego y sordo”, como dice Pablo Alfonso en El Nuevo Herald, en materia de espionaje e inteligencia, después que
Estados Unidos detuviera a una espía en el Pentágono. La base de
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