![]()
Los espías de Castro
y sus cómplices
Por
Francisco H. Tabernilla
Los espías castristas están recibiendo su merecido
por las contundentes pruebas investigadas y comprobadas por el FBI y
presentadas con magistral agudeza por la fiscalía. La jueza Joan A. Leanard recordó que la red “Avispa” dedicó grandes
esfuerzos a infiltrar la maquinaria militar estadounidense. El jefe del grupo
Gerardo Hernández pasará el resto de su vida en una cárcel federal cumpliendo
dos sentencias de cadena perpetua por participar en la conspiración que condujo
a la muerte de cuatro pilotos de la organización humanitaria Hermanos al
Rescate el 24 de febrero de 1996. Hernández también fue condenado a 216 meses de prisión por otras acusaciones de
espionaje, por elaborar en Estados Unidos como agente de un gobierno extranjero
sin registrarse ante las autoridades correspondientes y por obstruir la
justicia al producir una identificación falsa cuando fue arrestado el 12 de
septiembre de 1998. “Este es un gran día para Estados Unidos y para todas estas
familias que por seis años esperaron pacientemente que llegara la justicia”,
dijo el fiscal federal para el sur de la Florida, Guy
Lewis, rodeado de los familiares de las cuatro
víctimas, Mario de la Peña, Carlos Costa, Pablo Morales y Armando Alejandro, Jr. El acusado recibió la sentencia sin manifestación
visible de emoción. Su madre, Carmen Nordelo, dijo:
“Mi hijo me dijo que tuviera valor, que esperara esto”. Los familiares de los
otros espías acusados -que vinieron desde Cuba-, permanecieron en silencio todo
el tiempo. Hernández habló unos 20 minutos ante la jueza en busca de clemencia,
se autocalificó de “patriota” y sostuvo que estaba dispuesto a dar la vida por
su patria. En su respuesta la fiscal federal asistente Carolina Heck-Miller afirmó a la jueza que
el derribo de las avionetas “fue un
crimen contra Estados Unidos. La amenaza era contra nuestro país y esta
comunidad en particular. Quisieron darnos la imagen de que Miami es una ciudad
de bandidos”, enfatizó.
Otro espía, Ramón Labañino,
el segundo espía cubano condenado a cadena perpetua, dijo a la jueza que usaría
en la cárcel el uniforme de preso con el mismo honor que los soldados usan sus
medallas. La aseveración le sirvió de fundamento a la fiscal asistente para
pedir cadena perpetua para el acusado, por conspirar para obtener secretos
militares y espiar bases militares. Un tercer espía de Castro, René
González, fue condenado el viernes 14 de
diciembre a 15 años de prisión por conspiración y no haberse registrado como
agente extranjero, acusación que aceptó al decir que se ajustaba a la realidad
de la cual no se arrepiente. La fiscal federal asistente pidió a la jueza la
pena máxima porque “este hombre es una amenaza para la comunidad y no hay
razones para creer que lo deje de ser una vez que salga en libertad”. Según la
fiscalía el acusado logró infiltrarse en seis organizaciones del exilio entre
ellas Hermanos al Rescate y el Movimiento Democracia siendo piloto de ambas. Una
de sus exclamaciones durante el juicio fue “vinimos aquí a destruir a Estados
Unidos”. Si pudiera le pedía 100 años, porque para mí es el más peligroso de
todos ellos, expresó al final de la audiencia John Kastrenakes, fiscal federal asistente. Las palabras de
González argumentó José Basalto, presidente de Hermanos al Rescate, estaban
llenas de odio. Estoy preocupado porque en un futuro proceso de reconstrucción
en Cuba vamos a tener que lidiar con gente así.
Los cómplices de Fidel Castro en Estados Unidos,
como dice el patriota cubano y escritor Humberto L. Machado en su libro
“Cuestión de Honor”, son los que en esta ciudad le hacen el juego al régimen de
La Habana, bien porque son instrumentos visibles de penetración ideológica, o
por ser simplemente testaferros de los intereses económicos del tirano. Andrés A.
Gómez López, editor de la revista “Areíto” y líder de la “Brigada Antonio Maceo”, frecuenta La
Habana reiteradamente donde se reúne con importantes funcionarios cubanos con
quienes discute y recibe instrucciones sobre sus actividades de penetración en las
comunidades de Miami y otras. Gómez ha estado en contacto permanente con los
familiares de los cinco espías que llegaron de Cuba. “Queremos hacerles sentir
como si estuvieran en su casa”, dijo en una conferencia de prensa al pedir “la
inmediata liberación de los acusados”, apoyado por una decena de representantes
de Alianza Martiana, Alianza de Trabajadores Cubanos, Rescate Cultural
Afrocubano, Liga de Defensa Cubano-americana y Centro de Acción Internacional
que se dieron cita en el Hotel City Inn.. Estos grupos de castristas viven aquí disfrutando de
la libertad y los beneficios que le son negados al pueblo cubano y son
incapaces de levantar su voz de protesta frente a la tiranía, forman los
cómplices más notables.
ooo000ooo
12/17/01