![]()
Pueblo
cubano humillado
Por
Francisco H. Tabernilla
Desde la inoportuna visita a La Habana del ex presidente Carter, invitado
como un turista más por Fidel Castro, para que deliberadamente lo llamara
sumisamente “presidente”, proclamara
públicamente abolir el embargo al enemigo y permitir a los
norteamericanos viajar libremente a Cuba; atreverse a afirmar que Cuba no está
envuelta en la elaboración de armas biológicas; que tiene un extraordinario
sistema de salud y una Educación
Universal, es decir, elogió el sistema brutal que padece el pueblo cubano por
complacer a Fidel Castro y a los hombres de empresa que tienen puestos sus ojos
sobre Cuba, arrojando su visita un saldo positivo para Fidel Castro; aunque
reconozcamos sus palabras en la universidad de La Habana por sus referencias en
favor del pueblo. Y que habló del Proyecto Varela desconocido en el país y el
mundo. Y esto es lo que le ha dolido a Fidel Castro, el Proyecto Varela; y como
estamos próximo a celebrar el 4 de julio de 1776 recordemos aquellos patriotas
que no fueron a buscar el permiso del Rey, simplemente declararon su
independencia.
Como base –escribe Ignacio
E. Sánchez- el proyecto Varela esgrime cuatro principios: 1) amnistía para los
presos políticos, 2) libertad de asociación y expresión, 3) el derecho de los
cubanos a crear empresas privadas, 4) el establecimiento de una ley electoral. Claramente
esos son principios laudables que merecen apoyo. De la misma forma el hecho de
que más de diez mil cubanos en la isla públicamente han dado sus nombres a este
esfuerzo también es importante.
Pero el Proyecto Varela
adolece de un fallo fundamental, el proceso conllevaría al fracaso, en su
búsqueda de una solución concreta. Le pide a la Asamblea Nacional del Poder
Popular que otorgue un referéndum sobre derechos. Al hacerlo se inserta dentro
de la constitución socialista de 1976, una constitución impuesta al pueblo de
Cuba para defraudarlo y continuar con el mismo sistema que lo ha oprimido por
los últimos 43 años. Al tomar este camino, los que proponen el Plan Varela
sufren la humillación de pedir permiso para ser libres. A su vez, otro aspecto
del proceso es que legitima a un régimen con un sistema opresivo sin
precedentes.
Osvaldo Payá Sardiñas,
principal ponente del Proyecto Varela en Cuba, parece estar bien intencionado,
pero al ser un producto del mismo sistema comunista, puede que no entienda el
proceso que él ha escogido que condena todo prospecto de cambio real y
fundamental en Cuba. Más claro, que el Partido único, es “intocable”.
Mientras, cerca de nueve
millones de cubanos (99.25 % de los votantes), cumpliendo órdenes del tirano
abarrotaron los 130 mil puestos preparados por el régimen comunista para
respaldar la modificación a la constitución de Cuba, a fin de declarar
“intocable” la ilegítima constitución comunista
de 1976. Hoy, lunes 24 de junio, 2002, día en que redacto estas líneas, Fidel
Castro ha convocado a una sesión extraordinaria a la Asamblea Nacional,
integrada por 601 diputados elegidos cada cinco años y comprometidos con el
rumbo socialista del país, con el propósito de considerar la reforma que, con
el apoyo de más de nueve millones de firmas justificará constitucionalmente que
el régimen socialista es “intocable”.
Este referéndum de cuatro
días, planeado y ejecutado bajo la supervisión de Fidel Castro sólo ha servido
para humillar al pueblo cubano ante el mundo, pues es sabido que para poder
subsistir en Cuba hay que ser del Partido y la gente no tuvo otra opción que ir
a firmar obligadamente , como esclavos que son, bajo
la mirada de los esbirros del régimen. Este camino que ha tomado el régimen no
permitirá en el futuro cambio alguno ni político ni constitucional. Fidel
Castro subestimó el Proyecto Varela sus propuestas han sido desechadas. No
obstante, el régimen se ha colocado a la defensiva, ya que el Proyecto Varela
que ya cuenta con más de 30 mil firmas, a pesar de no contar con acceso a los
medios de información del régimen, ha ocupado el centro y la atención de la
vida política en el país.
A partir del lunes 24 de
junio el pueblo cubano se convencerá una vez más que, con Fidel Castro no hay
futuro ni seguridad ni paz, siendo imperativo un cambio radical en la nación,
lo reclama el grito de los mambises del 68 y el 95 en los corazones de todos los cubanos…la guerra
justa y necesaria que proclamara José Martí es la única alternativa para ser
libres.
000ooo000