REGRESAN LAS ABUELAS

Por

Francisco H. Tabernilla

 

Gracias a Dios, las abuelas del niño náufrago Elián Gonzalez recibieron órdenes de regresar a Cuba. El tirano Fidel Castro percibió que cada día de ellas en los Estados Unidos era perjudicial a su propósito, ya que la actitud y el pensamiento del pueblo norteamericano iban cambiando a medida que la verdad se iba abriendo paso y se conocía sus intenciones, secuela de una tragedia que él se ha propuesto explotar políticamente y no le estaba dando buenos dividendos. No obstante, persistiendo en el engaño a su pueblo, les preparó un recibimiento triunfal por haber soportado el intenso frío de Washington y New York con estoica valentía. Por lo demás las dos señoras actuaron ficticiamente, insultaron al destierro cubano, repitiendo las mismas frases que el tirano, comportándose inadecuadamente, y exponiendo su disgusto a las leyes mientras permanecieron en tierras de Libertad.

¿Habrán recordado ellas a los niños asesinados en el remolcador "13 de Marzo"? "Cindy Rodríguez tenía 2 años cuando fue asesinada en el remolcador que hundió el tirano", escribe el Dr. Alberto Fibla, en Diario Las Américas. Y la carta que en el mismo periódico escribe Isabel Rodríguez: "El día 6 de enero era el cumpleaños de mi hermano José Manuel Rodríguez, que fue Sargento del Ejército Constitucional de Cuba, lo fusilaron el 21 de enero de 1959 en el Regimiento # 8 Rius Rivera, en Pinar del Río. Murió junto al capitán Iturralde, jefe de la capitanía de Bahía Honda, Pinar del Río y además junto con mi hermano murieron 14 hombres. Dejó tres hijos huérfanos. Esta carta la estoy escribiendo para que recuerden a aquellos valientes asesinados por el comunismo de la 'bestia', el que todavía sigue atropellando nuestra querida patria". Se recordarán las abuelas, que prestan tanto interés en el sufrimiento y bienestar de un niño, de los miles mandados a este país por sus padres, en la Operación Peter Pan por miedo a lo que el llamado régimen comunista pudiera hacerles.

A propósito, el profesor Carlos Barquín, Director del Depto. Atlético del Colegio de Belén en Miami, nos dice en carta abierta a Fidel Castro: (1) La decisión de mis padres de mandarme hacia acá fue correcta. (2) A principio de su revolución usted sacó a la Virgen de la Caridad por las calles, se presentó como católico, prometió una Cuba mejor, inició la Reforma Agraria, promovió educación, vivienda y muchas otras cosas. En realidad usted creó odio, división, y división entre las familias. Entonces usted se declaró comunista, Esto me enseñó lo que es traición. (3) Al salir de Cuba se me pidió que entregara a su gobierno mi bicicleta y una vaca. De esto, yo aprendí lo que es avariacia. (4) En el aeropuerto cuando estaba a punto de abordar el avión, se me quitó toda la ropa de mi maleta y se me dijo que escogiera tres mudas de ropa para mí. Esto me enseñó lo que es el robar y también que usted estaba al tanto de la Operación Peter Pan. (5) Cuando las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba empezaron a mejorar usted derribó a las avionetas de Hermanos al Rescate. Esto me comprobó que usted en realidad no quiere que le levanten el embargo porque una sociedad cerrada es más fácil de controlar. Esto junto al pacto de no agresión y las salidas de tantos del pueblo, han permitido que usted se mantenga en el poder por tanto tiempo. (6) Cuando el remolcador "Trece de Marzo" fue hundido y los niños que en él iban se ahogaron, usted no mostró ningún remordimiento. Cuando tantos niños y adultos han muerto en desesperación, tratando de llegar a las costas de Estados Unidos, y tantos otros han sufrido y usted continúa en el poder, esto me dice que usted realmente no le importa el pueblo de nuestro país.

La carta del profesor Barquín es larga llena de verdades la publicó el Diario Las Américas el 13 de enero. Recomiendo a los lectores que traten de leerla completa. Nos dice que ha estado trabajando en Colegio de Belén, irónicamente "estos fueron los mismos sacerdotes que usted había expulsado de Cuba después de robarles sus colegios. El padre Sardiñas ha sido uno de los grandes ejemplos de lo que un religioso debe ser. ¡Que contraste!".

El caso de Elián está en manos del juez William Hoeveler, que se caracteriza por justo y experimentado, en él descansa el futuro de un niño cuya madre se sacrificó para que viviera en tierras de Libertad.

 

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1/31/2000

   

                    

           

 

 

 

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