Cuando un pueblo emigra…

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

La familia del fotógrafo que mitificó la imagen del guerrillero asesino Ernesto (Ché) Guevara, salió de Cuba rumbo a España, vía México y al hacer escala en Miami solicitó asilo político en Estados Unidos. El hijo de Alberto Korda (1928-2001), Dante Díaz, su esposa Aidely y los tres hijos de ambos llegaron aquí “en busca de protección para nuestros hijos, que merecen una vida y una educación fuera de un país envenenado por la envidia, la mezquindad y el irrespeto por los derechos ciudadanos más elementales”, dijo Aidely García de Díaz a El Nuevo Herald. Antes de salir escribí en las paredes del apartamento una frase de José Martí que tendrán que leer cuando vayan a confiscarlo:  “Cuando un pueblo emigra, los gobernantes sobran”, agregó Aidely.

          A nuestros hermanos en la isla esclava van estas líneas de identificación y compasión, ya que llevan 43 años bajo el yugo del terror desatado en la isla por el régimen dictatorial y absolutista que dirige con férrea mano el tirano de Cuba, Fidel Castro. El panorama que presenta nuestra patria es desolador. La agonía del pueblo es desconcertante, permaneciendo atado de pies y manos sin permitírsele moverse libremente. Algún día se sabrá, cuando nuestra patria sea libre y democrática,, los miles de cubanos que han perecido en el estrecho de la Florida, tratando de alcanzar la libertad. También conoceremos sus nombres para hacerle un monumento a aquellos que, fieles a la doctrina martiana se incorporaron a la lucha por la libertad de Cuba.

          Los últimos acontecimientos políticos nos señalan que se aproxima para Cuba y sus hijos un brillante amanecer. Los recientes reveces sufridos por el dictador lo sitúan en una posición falsa y débil que le impedirán seguir ejerciendo su poder omnímodo y brutal. Si nos atenemos al pensamiento martiano “cuando un pueblo emigra, los gobernantes sobran” contemplamos que si al pueblo cubano se le permitiera emigrar de Cuba quedarían viviendo en la isla en poco meses unos cuantos miles de cubanos solamente.

          La decisión de la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas  (ONU), al  aprobar por mayoría de votos que en Cuba se violan los derechos humanos, designó al mismo tiempo a un “inspector” para que compruebe sobre el terreno y verifique la existencia de violación de los derechos humanos en la isla. Esta verificación ha sido rechazada  por Fidel Castro, lo que complicará  la grave situación en que ha colocado al país.

          El más reciente traspié de Fidel Castro fue su efímera visita a la Cumbre de Monterrey, en México, y su tempestiva salida de la reunión de jefes de Estado después que pronunció un corto discurso ofensivo y fuera de lugar contra los países democráticos. La llamada telefónica cordial y amistosa del presidente de México, Vicente Fox, antes que él partiera desde Cuba hacia Monterrey,  pidiéndole que abandonara la reunión después del almuerzo a los jefes de Estado, lo sacó de quicio, ya que él (Fidel Castro) arribó con 5 aviones y 800 hombres armados para su defensa personal. El caso es que cuando decide asistir ya tenía en su agenda un acto organizado de doctorado honoris causa en la Universidad Autónoma de Nuevo León;  tenía convocados a los medios de prensa para hablar sobre la situación interna de México;  tenía contactos previstos con los globalífobicos, es decir, mensajes preparados todos contrarios a los deseos y la política del presidente Vicente Fox. Viendo que su plan perturbador en México había sido frustrado; cuando recibe la condena de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU), en Ginebra, lleno de ira y de envidia decide hacer pública la grabación de la conversación telefónica que el Presidente Fox le había solicitado fuera privada donde le sugería que permaneciera un día en la Cumbre y que procurara no agredir al presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Fidel Castro estuvo de acuerdo con el carácter privado de la conversación y con asistir un día a la Cumbre y retirarse. Esta falta de respeto a la amistad y a la confianza depositada al difundir la grabación telefónica México-La Habana ha causado que la mayoría de los mexicanos repudien el gesto de Castro al incumplir su palabra de que la conversación telefónica se considerara privada.

          El canciller mexicano, Jorge Castañeda, declaró a la prensa que su gobierno no va a dejar de enfatizar la ausencia de derechos humanos y de democracia en Cuba, añadiendo que México ha cambiado después de la elección de Fox, pues la nueva política internacional del país no contempla el respaldo al régimen autoritario cubano. Agregando que considera a los mexicanos afortunados porque cuentan con elecciones, y no cree que sus conciudadanos favorezcan a un presidente que ha permanecido en el poder por 43 años; los cubanos desafortunadamente continúan bajo la bota de un tirano que no permite elecciones libres. La actitud digna del canciller mexicano es un mensaje de solidaridad con el exilio, los disidentes en la isla y el resto del pueblo cubano oprimido.

          Cada día Fidel Castro se irá aislando más. Su deteriorado estado mental no le permite reconocer su fracaso; ya es hora de ponerle una “camisa de fuerza”, misión que

corresponde a sus cercanos colaboradores. Pasó igual con Batista, si el vice presidente Rafael Guas Inclán hubiera asumido la presidencia, Castro no hubiera llegado al poder.

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4/27/02

 

 

   

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