DOS DIGNOS CUBANOS

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Dos dignos cubanos que se oponen frontalmente al régimen dictatorial de Fidel Castro entran esta semana en su segundo mes de huelga de hambre en la céntrica  Puerta del Sol de Madrid, España, donde protestan por las inversiones españolas en la isla, nos dice en magnífico reportaje J.C. Iragorri en El Nuevo Herald. Uno de ellos es Luis Alberto Pita Santos, nacido hace 55 años en Marianao y que, después de haber dictado clases de marxismo en La Habana y de haber sido encarcelado por cuestionar a Fidel Castro, consiguió asilo en España en 1994. El otro es Noel Ojeda Fadraga, de 40 años, un solicitante de asilo político que aterrizó en Madrid el 30 de agosto de 2001, luego de cinco años de prisión a causa de una condena por supuestamente tratar de incitar a la desobediencia civil.

          “Lo que pedimos”, dijo Pita Santos, es que cesen las inversiones españolas y extranjeras en Cuba, porque los empresarios y los gobiernos están negociando con el tirano Castro”, ( Fidel Castro considera el turismo su principal fuente de riqueza. Le sigue los cientos de millones que el exilio manda a Cuba anualmente).  Esta solicitud cuenta con el respaldo de 2,000 firmas entre las que se incluye la del disidente cubano Oswaldo Payá. “Cuando Payá estuvo aquí hace unos días, firmó”, dijo Pita Santos.

          Los dos huelguistas sólo se alimentan de jugos y duermen en una acera porque parte de la protesta, dicen, es estar “a la intemperie”. Tienen dos paraguas, tres sillas y una bandera de Cuba que ondea permanentemente. La escena llama la atención de los miles de peatones que a diario pasan por allí, donde nace la famosa calle de Alcalá y que se halla cerca de la Plaza Mayor y de una enorme tienda de la conocida cadena de almacenes El Corte Inglés.

“Iniciamos la huelga el 24 de diciembrte, día del nacimiento de Jesucristo, y la terminaremos, el martes próximo, 150 aniversario del nacimiento de nuestro héroe José Martí”, señaló Luis Alberto Pita. Y añadió: “Otro de nuestros propósitos es censurar a la justicia española, que fue capaz por intermedio del juez Baltasar Garzón, de procesar al ex dictador chileno Augusto Pinochet y no ha hecho lo mismo con Fidel Castro”. “Dentro de uno o dos meses volveré a presentar una acusación contra Fidel Castro porque ha cometido 41 delitos que tengo muy bien identificados. Ojalá en esta ocasión prospere la causa”, concluyó diciendo Alberto Pita.

          Es la tercera vez que Pita Santos entra en huelga de hambre en Madrid para llamar la atención sobre el régimen castrista. La primera duró 38 días en la Plaza Colón, y la segunda tomó 40 días frente al Consulado de Cuba. Cuando vivía en la isla fue profesor en el Politécnico Superior siendo un comunista convencido hasta los días de la perestroika de Mijail Gorbachov. “Entonces cambié de parecer y comencé a pedir elecciones libres. Me expulsaron del partido en 1996 y me acusaron de estar mal de la cabeza en el Instituto”. Luego convocó una marcha nacional anticastrista hasta que fue encarcelado el 8 de octubre de 1991. “Estuve en el hospital psiquiátrico de Mazorra e incluso en la prisión de Camaguey, donde me dieron varias palizas”, dijo. “Mi caso despertó la solidaridad internacional”, el jefe del gobierno de Galicia, Manuel Fraga, visitó Cuba y logró que nos dieran asilo político en España a varias personas. Ahora tengo la nacionalidad”.

          A los cubanos, no importa donde nos encontremos, nos llama y nos atrae la patria que no podemos olvidar. Estos dos compatriotas son un ejemplo vivo de sangre mambisa, que honran al exilio.

Por otro lado, con el fin de apaciguar a los impacientes, el comunista Miguel Alvarez, asesor del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, afirmó en La Habana a la prensa internacional, que el Proyecto Varela “vulnera nuestros principios constitucionales”, según dictaminó en noviembre del año pasado un informe de la comisión de Asuntos Jurídicos y Constitucionales de ese organismo. Hace un par de semanas un grupo numerosos de organizaciones beligerantes del exilio publicaron un  documento negando su apoyo el proyecto Varela  señalando que esa iniciativa “no representa un instrumento viable para lograr la democracia en Cuba, puesto que el proyecto busca reformas dentro de la estructura del actual régimen y su Constitución”.

          Para los que no han querido conocer cómo opera Fidel Castro ya que él habla claro, ha declarado mil veces que no permite a su lado nadie que le haga sombra y mucho menos pueda discutirle su autoridad, por eso ya archivó el Proyecto Varela.  La tesis martiana de la “guerra justa y necesaria” se impone más cada día. La falta de democracia y la intolerancia ideológica reafirmaron a Cuba en el listado de los peores violadores de los derechos humanos durante el año 2002, indicó la organización Human Rights Watch (HRW), en su informe de 558 páginas.

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1/26/03

 

   

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