Martí y sus discípulos

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

En los amplios y acogedores salones del Cuban American Club, que preside el compatriota Miguel Reyes, la Asociación Pro-Cuba de West Palm Beach conmemoró el 150 aniversario del natalicio del Apóstol de la Independencia de Cuba José Julián  Martí y Pérez. El Maestro de Ceremonias, Ing. Armando Acosta, dio la bienvenida al invitado de honor Dr. Luis Aguilar León, al alcalde de West Palm Beach, Joel Daves, a los miembros de la prensa, las organizaciones locales y  a todos los presentes antes de escuchar las notas marciales de los himnos nacionales de Estados Unidos y Cuba.

          El redactor de estas líneas antes de ofrecer la invocación religiosa pidió un minuto de silencio en memoria de los 7 heroicos tripulantes del transbordador Columbia que dieron sus vidas en favor del progreso y la humanidad. Y seguidamente solicitó la ayuda de Dios para sostener la fe y la esperanza que mantiene la Asociación Pro-Cuba en defensa de los principios democráticos. en su lucha por la libertad de Cuba. El presidente de Pro-Cuba Ernesto Priede, después de saludar a la concurrencia,  dirigió una breve alocución sobre la fructífera vida de José Martí y lo que su ejemplo debe representar a todos los cubanos y las futuras generaciones.

          Los asistentes disfrutaron del exquisito buffet y de la poesía “Diálogo con un Sinsonte” del destacado poeta Manuel Torres-Piloto, que fue muy aplaudido. El Maestro de Ceremonias procedió a la presentación del Profesor Luis Aguilar León y su espléndido currículum vital que realmente lo dignifica a él y a Cuba desde su primera etapa de su vida en el Colegio de Dolores en Santiago de Cuba hasta la prestigiosa Universidad de Georgetown creando una beca otorgada recientemente a su nombre para los estudiantes hispanos carentes de recursos para continuar sus estudios.

          El Dr. Aguilar León agradeció las atenciones y las demostraciones de cubanía recibidas desde que llegó a West Palm Beach. Saludó la presencia de Joel Daves, alcalde de West Palm Beach, a los presentes y celebró la espléndida poesía que nos recitó “Matopi.“Nosotros pertenecemos a la misma tribu y yo adoro a la tribu”, agregó. Anunció que está haciendo un libro que se llama “La Historia de Simbad el Cubano”, con anécdotas y cuentos de los cubanos.  El cubano adora el diminutivo, dijo, ve un Mercedes Benz 415 y dice: “buen cochecito te has comprado”  Visita un museo, ve un cuadro de Picasso, lo vuelve a mirar y dice: “A mí nunca me dio por pintar”.  Prometió hablar corto, breve, porque cualquiera que haya sufrido años escuchando a Fidel Castro tiene que hacerse el propósito de hacer una síntesis de lo que va a decir.

          “Vamos a hablar de José Martí. Me pregunto, ¿si el Maestro era tan bueno, por qué los discípulos salieron tan malos? Yo pienso que los cubanos, -dice el profesor Aguilar- sobre todo para la nueva generación hay que variar un poco la imagen de José Martí, no porque Martí no se lo merezca, ya que era el  hombre más genial que dio la América Latina. Y relatándonos algunas anécdotas nos dice: Un poeta británico Oscar Wilde, que Martí fue a escucharlo en New York, cuando leyó un artículo de Martí se quedó pasmado y vio el peligro en que se encontraba al estar desafiando los tiempos en que se vivía.  Se cuenta  que un día a su regreso de Venezuela, México y Guatemala, Martí se asoma a la ventana del hotel en New York, estaba lloviendo, hay frío, y una fila de gentes con paraguas votando como un rebaño y dice “sí, son un rebaño, pero un rebaño de leyes”,  “cada individuo de esos vota por quien le da la gana y nadie lo obliga”, y éste era el signo fenomenal que era Martí. Un hombre que además de hacer un partido, interesarse en la política, le gusta la música y la poesía.  Hay una anécdota bella : va un día a dar una charla sobre la libertad de Cuba sobre la revolución y las necesidades que esta conlleva en la casa de un dominicano, por la noche y no hay nadie. La sala desierta con la bandera cubana y los letreros. Había una nevada muy fuerte y nadie había podido llegar; entonces él se toma una ginebra habla con la  familia y le dice a la cocinera del dominicano, que era una cubana negra, yo me debo ir no hay nadie y ésta le dice pero yo no puedo ir a otro lado he esperado tanto para oirlo porque las piernas no me permiten caminar; la miró, se quitó el saco, y el sombrero, se subió en la tarima y dice el dueño de la casa que comenzó a hablar como si le estuviera hablando al pueblo de Cuba, volcando todo su sentir. Cuando terminó su discurso el dominicano estaba llorando, la cocinera estaba llorando…

          Mi mensaje es este: “Martí en una dosis, Martí un día, pero Martí no va a solucionar nuestro problema, porque además Martí tenía una limitación por su vida, Martí no escribía, lo comparan con los escritores en la América Latina, con Sarmiento y otros. Esa  gente tenía tiempo y escribían, Martí escribía en un coche, en un tren, no tenía tiempo ni de corregir sus escritos, sin embargo, lo que  escribía venía maravillosamente. Nos dejó el mejor vino y nosotros tenemos que seguir y cambiar, porque tenemos 44 años de fracasos en este plan, debemos seguir luchando por el sistema democrático, por eso vuelvo con la pregunta que hice antes: ¿Si el Maestro era tan bueno, por qué los discípulos  salieron tan malos?  Concluyó diciendo el Dr. Luis Aguilar León.

 

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2/03/03

   

 

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