4 sucesos y 1 tirano

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El tirano de Cuba, Fidel Castro, derrocha millones de dólares en sus viajes turísticos-subversivos proclamando las bondades y adelantos de la revolución, en China, al entrevistarse con el presidente Jiang Zemin le dijo que “la situación de nuestro país es excelente”. Al trasladarse al Japón al día siguiente (3-02-03) le manifestó al primer ministro Junichiro Kouzumi que Cuba estaba dispuesta a mediar con Corea del Norte en relación con su presente programa de armas nucleares, instando a Japón a colaborar con aliados regionales: China, Rusia y Corea del Sur. Con su visita a Hiroshima, el martes 4 de marzo concluyó su gira de 11 días por Asia. También visitó Vietnam, China y Malasia. (Este es el mismo sujeto que en la Universidad de Teherán, en mayo, 2001,  anunció que ellos podían “poner de rodillas a los Estados Unidos de Norteamérica”.

          Hay cuatro sucesos recientes que son dignos de mención: el primero es la carta pastoral de su eminencia el Cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, en el 150 aniversario de la muerte del padre Félix Varela que ha conmovido al pueblo cubano por su valentía y ha hecho renacer las esperanzas del cristiano a un mundo mejor viviendo la doctrina de Cristo. Todos los cubanos deben leer y conservar esta pastoral cuyos párrafos principales he entresacado: “No hay patria sin virtud. Faltan en Cuba propuestas que levanten el ánimo y acrezcan la esperanza…¡Se siente la ausencia de Varela y de Martí!”, nos dice el cardenal Ortega  Muchos hermanos nuestros vuelven a la Iglesia en Cuba pidiendo una palabra de futuro, porque existe en el pueblo cubano un temor difuso y generalizado al porvenir: ¿ Cómo se desenvolverán los acontecimientos en nuestra nación?. ¿habrá una mejoría en nuestras condiciones de vida?, ¿ se alcanzará la reconciliación entre todos los cubanos?, ¿ podrá preservarse siempre entre nosotros el bien superior de la paz?. Siempre son los mejores y los más inquietos quienes manifiestan esta preocupación.

          Los sistemas de pensamiento, sean liberales o totalitarios, dice el cardenal Ortega, surgidos a raíz y después de la revolución francesa, han condicionado desde entonces en mayor o menor grado el poder político de Occidente, teniendo en común su persistencia en tratar de socavar la civilización cristiana cuando les parece que se opone a sus programas. Para lograr este empeño comienzan por pretender que la fe religiosa es una cuestión privada. Este es el mejor modo de facilitar el proceso de descristianización, pues la Iglesia es empujada fuera de la escena pública y de un modo u otro su voz es silenciada o no escuchada. Cuba es uno de los países de la América hispana que más ha sufrido esta devastación: en el desmonte de las instituciones, el barrido de las tradiciones, el borrado de la memoria colectiva, es decir, la exclusión de todo cuanto posibilita una imprescindible continuidad cultural, ha marcado la historia del siglo XX cubano.

          La familia está primero que el estado…el estado está para servir a la familia y no al revés. No sólo con los problemas relacionados con la vivienda, sino los que provienen de los bajos ingresos familiares crean situaciones que hacen difícil la vida de la familia. Aunque la escuela y los cuidados de salud son gratuitos, los salarios no se ajustan en general al costo de la vida. Los profesionales, empleados y obreros que no reciben ayuda económica de familiares que viven en el extranjero se ven forzados a realizar algún tipo de actividad laboral legal o ilegal simultánea a su trabajo, que les reporte algún beneficio económicoCuánto esfuerzo, pero también cuánta zozobra, cuantos temores y cuánta inquietud de conciencia, por ejemplo en aquellos que no pueden pagar los altos impuestos para legitimar su limitada actividad.  Hay que educar a los cubanos para la libertad. La familia cubana se halla afectada por una emigración de contornos dramáticos. Es hora ya de pasar del estado justiciero, que exige sacrificios y ajusta cuentas, al estado misericordioso, dispuesto primero a tender una mano compasiva antes que ejercer controles y sancionar la infracción…nos dice el cardenal Ortega.

El segundo suceso es la asistencia del jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos, Jaime Cason, a la residencia de la compatriota disidente Martha Beatriz Roque al aceptar la invitación que le hiciera la Asamblea para Promover la Sociedad Civil al conmemorar el “Grito de Baire de 1895”  que dio inicio a la guerra de independencia, “justa y necesaria”, que proclamara José Martí. Jaime Cason fue el único miembro del cuerpo diplomático que asistió al evento patriótico, por eso se ha ganado la admiración y el respeto de todos los cubanos amantes de la libertad.

El tercer suceso: Oswaldo Payá, el líder opositor. Recibió en su residencia a los congresistas norteamericanos Jim Kolbe y Jim Davis, “Apoyamos fuertemente  lo que está haciendo el proyecto Varela, apoyamos a gente que expresa su opinión al Gobierno”. Expresaron los legisladores…

El cuarto suceso es: La confiscación de 5,101 libros enviados por el gobierno de Estados Unidos a los grupos disidentes en Cuba. “No podemos entregarlos porque el gobierno cubano alega que los estamos dando con objetivos subversivos”. El embarque, de $68,770, fue enviado a un contenedor y sigue bajo el control de los funcionarios cubanos de aduanas. Lo que señala una vez más que la tiranía no cambia ni cambiará hasta que el pueblo cubano con valentía, firmeza y sin miedo siga los ejemplos de Varela, Martí, Maceo y Máximo Gómez.                                    

 

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3/03/03

   

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