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Hacia la Victoria
Por
Francisco H. Tabernilla
Los nuevos métodos y tácticas de guerra
desplegadas por las tropas en operaciones en Irak han dado un vuelco total a
los sistemas usados, inclusive en la reciente Guerra del Desierto cuando la
invasión iraquí a Kuwait. Los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial,
estrenaron la “blitzkrieg” (guerra relámpago) que sorprendió al ejército
francés. Dicha táctica fue superada por la estrategia del general George Patton
en la propia Segunda Guerra Mundial, que jamás se detenía sino avanzaba y sólo
paraba cuando sus tanques se quedaban sin combustible. En esta nueva etapa de
la guerra moderna, con nuevos y mejores equipos, con una tecnología superior
avanzada jamás vista las tropas de aire, mar y tierra no tienen enemigo que las
pueda igualar. Tan es así que al día siguiente de estarse exhibiendo entre la
población civil en Bagdad el dictador Saddam Hussein, entraron los tanques
norteamericanos en la capital de Irak; y mientras el Ministro de Información
iraquí informaba por la televisión oficial que mantenían el control en el
aeropuerto internacional de Bagdad, aterrizaba en dicho aeropuerto el primer
avión de la Fuerza Aérea Norteamericana, un C-130 de carga, con 92 soldados
abordo y gran cantidad de materiales y pertrechos de guerra.
La
aparente deserción de las fuerzas iraquíes de posibles campos de batalla se
destaca por el descubrimiento cerca de Bagdad de 16 tanques T-72 soviéticos,
los mejores de que dispone Irak, abandonados. “Se sospecha que hay deserciones
masivas”, dijo el teniente coronel Dave Pere, oficial del centro de operaciones
de combate de la Fuerza Expedicionaria de la Marina. Oficiales de inteligencia
de la Marina también reportaron que las seis divisiones de la Guardia
Republicana de Irak han sido tan diezmadas que se estima que sólo contaban con
el 10 por ciento o menos de su efectividad combativa.
Para
destacar el poderío militar estadounidense que se había concentrado en Bagdad,
oficiales de Estados Unidos declararon ayer domingo 6, 2003, que sus soldados y
artillería habían matado a unos 2,000 soldados iraquíes durante un ataque
contra la capital el sábado. El Comando Central dijo que considera que los
soldados iraquíes se han movido hacia las mezquitas y hospitales, incluida la
mezquita “Madre de todas las Batallas” y el Hospital Saddam, enclaves ambos que
permanecen en la lista de los sitios que no se atacarían a fin de evitar bajas
civiles.
Indiscutiblemente
que el aparente poder de los iraquíes ha sido quebrado y solo pueden defender
Bagdad con tanques anticuados y lo que le queda de una fuerza aérea que ni
siquiera se atreve a volar. Mientras tanto tropas británicas penetraron ayer
domingo 6 en Basora, la segunda ciudad en importancia de Irak. La VIII Brigada
Blindada lanzó un ataque desde el oeste y se abrió camino hacia el centro de la
ciudad, matando a un número desconocido de combatientes paramilitares y
arrestando a otros. Las oficinas del partido Baath de Saddam Hussein fueron
saqueadas, según reporteros de la ciudad.
En
Aziziyah, al suroeste de Bagdad, los marines encontraron misiles con símbolos
químicos marcados, enterrados cerca de una escuela de niñas. Los pobladores
condujeron a los marines hasta el lugar, diciéndoles que los misiles habían
sido enterrados desde hacía varios meses.
Si
vive, Saddam será juzgado por crímenes de guerra. Pero lo que parece haber sido
un paseo por las calles de Bagdad el viernes y nuevas imágenes televisadas el
sábado suscitan algunas interrogantes. ¿Qué pasa si se rinde o lo capturan?
¿Qué corte internacional lo juzgaría?
La
guerra continúa; la victoria ya se vislumbra. Las tropas americanas y
británicas están demostrando al mundo su valor y su coraje y que su labor a
favor de la comunidad humilde tan humillada por el dictador Hussein está
respaldada por la razón de la causa que defienden: libertad y democracia.
No
podía dejar sin mencionar el grave problema que están confrontando en nuestra
patria los periodistas independientes, los opositores y los disidentes, 79 en
total, injustamente presos por la tiranía castrista que pide para ellos
sentencias de 20 años hasta cadena perpetua o pena de muerte por levantar su
voz contra el régimen “más inhumano, cruel y degradante que recuerda la América
nuestra”. A diferencia de Estados Unidos y la mayor parte de los países
europeos, los gobiernos latinoamericanos han mantenido un silencio ominoso
sobre la ola represiva que sacude a Cuba.
El régimen cubano ha hecho caso omiso a todas las reacciones de protesta
que incluyen a Washington, Canadá, la Unión Europea y todas las organizaciones
internacionales de derechos humanos y de defensa de los periodistas. “Cuba va a
hacer todo lo necesario para no darle el gusto a los enemigos”, declaró en Las
Habana, Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Al
terminar estas líneas la radio anuncia que 33 de los opositores han sido
condenados en el día de hoy, lunes 7. Las condenas oscilan entre los 10 años,
20 años, 27 años y cadena perpetua. El martirio
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