Cuba humillada, el exilio indignado

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Presionado por la guerra en Irak, Fidel Castro, el tirano de Cuba, quiere resplandecer ante las naciones del mundo como el único y verdadero dueño de Cuba, manteniendo su poder a toda costa sin importarle las consecuencias. Nadie puede explicar con exactitud sus últimos zarpazos contra los hombres y mujeres que viven bajo su totalitarismo brutal. El  encarcelamiento de unos 80 disidentes pacíficos y el fusilamiento de tres cubanos nacidos durante su largo, tenso y tedioso poder no sorprende a nadie que haya estudiado sus métodos y arbitrariedades que siempre tienen un determinado fin para su beneficio personal y ansias ilimitadas de poder. De todas maneras, Castro siempre es noticia.

          El secretario de defensa de EU, Donald Rumsfeld, declaró ayer domingo 12 de abril, 2003, en un programa de la cadena de televisión NBC al preguntársele si Estados Unidos puede en el futuro “estudiar la liberación del pueblo de Cuba”, contestó: “Nos preocupa el pueblo de Cuba  reprimido por una dictadura, gente que es encarcelada, asesinada y privada de sus derechos de libre expresión, eso es algo triste y desafortunado”.  Sin embargo, “reconocemos que no podemos hacer al mundo como nosotros…que en un mundo complicado hay países que viven en forma diferente”, agregó. A la pregunta de qué ocurriría si hubiera en Cuba armas de destrucción masiva, Rumsfeld advirtió, al punto que nuestro país o nuestra gente se sientan amenazados, entonces para el presidente y el Gobierno…esa es la primera responsabilidad del Gobierno, la protección y seguridad de nuestro país.

          Castro declaró el pasado viernes 11 de abril que su país se enfrenta a “provocaciones” de Washington que pretenden conducir a una agresión militar, señalando que si llegara a producirse EU se encontraría con “una guerra de cien años”, Nos hemos estado defendiendo por 44 años y estamos dispuestos a luchar hasta el final. Y si algún día nos hacen desaparecer del mapa “moriremos con gran dignidad ante el mundo”.

          Fidel Castro continúa desafiante contra Estados Unidos. El sabe lo que hace. Estados Unidos trata de calmarlo, porque el arma inmediata que dispone Castro es el pueblo cubano, el hambriento y desolado pueblo cubano, porque si Fidel Castro abre las costas para que le gente abandone el país libremente millones vendrían hacia las playas de EU y a eso es lo que teme el Departamento de Estado y ese es, lamentablemente, el chantaje migratorio que usa Fidel Castro…

          Una lista interminable de escritores cubanos residentes en la Comunidad Europea y en EU han firmado un interesante documento denunciando la oleada represiva del régimen cubano que en los últimos días  ha demostrado, una vez más, su desprecio por los valores más elementales de la convivencia democrática.

          Por otra parte, el Consejo para la libertad de Cuba ha sometido al exilio la inmediata implementación de las siguientes medidas:

Suspensión del envío de remesas a Cuba. El elemento más importante de una respuesta de Estados Unidos es demostrar que el régimen de Castro pagará un precio significativo por sus acciones. Solamente de esa manera los Estados Unidos demostrarán solidaridad con las víctimas de la represión desatada por el régimen.

Suspensión de todos los viajes a Cuba. Los Estados Unidos no deben suspender solamente los vuelos charter, sino todos los viajes a Cuba –humanitarios, educacionales o de cualquier otra clase que actualmente se permiten bajo las regulaciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (AFAC).

Imposición de sanciones multilaterales. Los Estados Unidos deben coordinar con otras naciones de Europa y del hemisferio occidental la aplicación de sanciones contra el régimen de Castro de la misma forma que se hizo en Sudáfrica.

Emitir un aviso preventivo. Es esencial que los Estados Unidos hagan un pronunciamiento en el sentido de que las acciones del gobierno cubano, sean represivas o de corte similar que resulten en un éxodo masivo de cubanos hacia los Estados Unidos, serán considerados como un acto de agresión que requerirá la imposición de un bloqueo naval contra la isla.

Si la indignación del exilio cubano es positiva, positiva deben ser las recomendaciones que  nos pide implantemos el Consejo para la libertad de Cuba. Con la cooperación y el patriotismo de todos CUBA SERÁ LIBRE…

 

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4/14/03

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