TRIBUTO, COMPASION Y LIBERTAD

Por

Francisco H. Tabernilla

 

"Bienaventurados los que padecen persecución... porque de ellos es el reino de los cielos". En la Iglesia católica de San Juan Bosco, en Miami, militares y civiles rendimos tributo de recordación al Cmdte. Jesús Sosa Blanco al cumplirse el 41 aniversario de su fusilamiento el 18 de febrero de 2000. La Santa Misa fue oficiada por Mons. Emilio Ballina auxiliado por el diácono Diego Chavez. Tuvimos la oportunidad de saludar a muchos de los asistentes que concurrieron al llamado del Cor. Nelson Carrasco y el Dr. Rafael Díaz-Balart: generales Jorge García Tuñón y Roberto Fernández Miranda y Sra., Dr. Roberto Rodríguez de Aragón, Lic. Rubén Batista, Dr. Adán Jimeno, quien fuera secretario de Hermelindo Batista, Ing. Flamen González, Cor. José de la Campa Méndez, Cmdtes. Wilfredo Suárez Suquet,  Orlando Rodríguez y Miguel Pino Aguila, Capt. Julio Vals Prado, Capt. Luciano Prieto Mursurí, Capt. Raúl García Ibañez, Tte. Francisco Díaz Garriga; Sra. Silvina Sosa Blanco, hija y esposo, y otros más. Allí se hizo público, por primera vez, que la esposa del Cmdte. Sosa Blanco la noche posterior al fusilamiento fue al cementerio exhumó el cadáver que vestía el uniforme de preso y le puso el uniforme de Comandante del Ejército Constitucional de Cuba con sus medallas obtenidas en el transcurso de su vida de militar de carrera.   

          Fue una tarde de reencuentro, tributo y reafirmación patriótica en honor a todos los mártires del comunismo en nuestra patria, civiles y militares los que jamás serán olvidados.

          Cambiando el tema, ésta semana que cursa será definitiva en relación con el triste caso del niño náufrago Elián Gonzalez, ya que los términos para las decisiones sobre el mismo se están acercando y llegando a su fin. El exilio ha cumplido con su deber abogando por la permanencia del niño en tierras de Libertad. Autoridades y jueces han recibido a través de los medios de información una idea exacta de la situación y nadie puede negar ignorancia.

          Las declaraciones de la Hermana Jeanne O'Laughlin rectificando su inicial pensamiento de regresar al niño a Cuba explicadas con positiva lealtad a su conciencia y lo que ella estima será mejor para Elián tienen un peso tremendo en Corte; la actitud del ministro evangelista Kilari Anand Paul que viajó a Cuba para favorecer el retorno de Elián conversando con funcionarios gubernamentales y líderes religiosos, saliendo a la calle para obtener de primera mano las opiniones de los cubanos, declarando: "Fuí a La Habana con una mente abierta y con el deseo del reencuentro familiar, pero comprendí que el padre de Elián es un rehén manipulado por el gobierno de Fidel Castro. En estos años he visitado numerosos países que padecen de regímenes opresivos, pero jamás he sentido un nivel de represión, control e intimidación sobre las personas como en Cuba. Yo sólo quería encontrar la verdad, y ahora la verdad hay que proclamarla ante el pueblo norteamericano y el mundo", concluyó el doctor Kilari Anand Paul, presidente de Global Peace Iniciative (GPI), que cuenta con 2.5 millones de misioneros en más de 60 países. "La gente, sobre todo los jóvenes, con quienes conversé, me agradecían que hubiera ido a buscar la verdad que no se conoce y me decían ¿Está bromeando? ¿Quiere que venga aquí a sufrir las carencias y la falta de libertad que sufrimos nosotros?", añadió.

          La presencia de Mariano Faget un espía en un alto puesto del Servicio de Inmigración y Naturalización de Estados Unidos, que se ocupaba de la crema y nata de los desertores cubanos, oficiales de las fuerzas armadas, disidentes y hasta de espías que huían hacia Estados Unidos debe de haber puesto en alerta a los funcionarios sobre el caso del niño Elián, sobre todo por la festinada decisión de ese Departamento en devolverlo a Cuba, añadiendo una complicación más a la tragedia de la familia que aquí en Miami quiere protegerlo por su bien.

          El Presidente Bill Clinton ha querido aparecer como alejado de esta tragedia que tanto concierne al exilio beligerante y amigo de Estados Unidos, si ha estado al tanto de los últimos acontecimientos y no tiene algún compromiso secreto que lo ate a la tiranía cubana debe extender su mano y salvar al niño como lo han tratado de hacer la Hermana Jeanne, el doctor Paul y tantos otros reclamando por la compasión, la justicia y la Libertad.

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2/21/00

                    

           

 

 

 

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