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Tiempo borrascoso
Por
Francisco H. Tabernilla
El primero de junio dio comienzo oficialmente la
temporada ciclónica. Para el Tirano de Cuba, Fidel Castro, se ha iniciado el
tiempo borrascoso y existen varias posibilidades que den al traste con el
régimen de oprobio que ha destruido a la nación cubana y que, en definitiva
liquiden todo lo que este representa, inclusive a sus cómplices, que se han
servido del gobierno a plenitud mientras el pueblo cubano sufría las penurias y
angustias más tremendas e inimaginables.
La
ola de terror iniciada contra la sociedad civil con el arresto y condena de más
de 75 disidentes pacíficos que se oponían al gobierno y el fusilamiento de tres
infelices cubanos que trataban de alcanzar la libertad han resonado en la
comunidad internacional como un llamado de s.o.s.
contra un régimen despótico. Tan es así que conocidos intelectuales comunistas
se han pronunciado contra la barbarie y la sin razón que impera en el
castrismo. La ola de protesta y definiciones han ido creciendo y alcanzan ya
una fuerza respetable capaz de desestabilizar a cualquier gobierno.
En
medio de esta borrasca llama la atención que Cuba haya logrado renovar su
participación como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU; Cuba
que cuenta con un record de incumplimiento de las resoluciones de dicha
Comisión, como es, por ejemplo, no dejar que el
Relator designado inspeccione las cárceles cubanas y rinda un informe al
efecto.
Por
otra parte la vigésima ronda de negociaciones migratorias entre Cuba y Estados
Unidos acabó el viernes 6 de junio, 2003, en Nueva York,
sin progresos y con acusaciones por ambas partes. “EE.UU.. no cumple nada de
los acuerdos migratorios”, dijo Rafael Dausá, jefe de
la Delegación cubana. “No tiene un flujo de visas que nos permita asegurar que
van a llegar al mínimo de las 20,000 visas anuales”, para los cubanos que
quieran emigrar, como lo estipulan los acuerdos, agregó Dausá.
La
delegación norteamericana estuvo encabezada por Kevin Whitaker,
coordinador de Cuba en el Departamento de Estado norteamericano. Estados Unidos
entregó una lista de 636 cubanos autorizados a emigrar pero no obtuvieron un
visado de salida de las autoridades de La Habana, informa la Agence France Presse.
“Una de las cosas que más nos inquieta es que el gobierno cubano rechaza dar
visados a los cubanos que disponen de documentos válidos que les permiten
entrar en los Estados Unidos”, dijo Richard Grenell,
portavoz de la misión norteamericana en la ONU.
En
La Habana el gobierno cubano reaccionó al anuncio de sanciones “políticas”, de
la Unión Europea (UE) atribuyendo la decisión a la “incapacidad” europea para
mantener una política propia hacia la isla y plegarse a los designios de EE.UU. El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe
Pérez Roque, señaló que la declaración de la Unión Europea responde a un
“análisis superficial”de la situación real de Cuba, considerando que su país es
“víctima”de un “arreglo” entre EE.UU.. y el bloque de los 15. Este nuevo
punto de fricción entre la UE y Cuba se produce unas semanas después que el
gobierno de La Habana retirara su solicitud de ingreso en Cotonú,
un ventajoso acuerdo comercial con los países de África, Caribe y Pacífico
(ACP).
Estados
Unidos podría unirse a la Unión Europea en una estrategia común hacia Cuba,
afirmó el domingo 8 de junio, 2004 el secretario de Estado, Colin
Powell. El esfuerzo es una respuesta a la reciente
ola represiva del régimen de Fidel Castro contra el movimiento disidente en la
isla. La UE señaló la semana pasada que empezaba a revisar sus relaciones con
Cuba y los integrantes del bloque de 15 naciones acordaron de forma unánime
reducir las visitas gubernamentales de alto nivel.
“El
mundo comienza a tomar nota de la conducta cada vez más pobre de Castro en
relación con los derechos humanos”, dijo Colin Powell en San Juan, Puerto Rico, durante una escala de su
viaje a Chile para una reunión de cancilleres de la Organización de Estados
Americanos (OEA), lo cual amplió después en la reunión de cancilleres a los que
pidió buscar la forma de acelerar la transición democrática en Cuba. El
gobierno de Estados Unidos no ha tomado medidas concretas en respuesta a la ola
represiva desatada por Cuba. El Presidente Bush
prometió el mes pasado apoyar a los disidentes cubanos, porque “las dictaduras
no tienen lugar en la América”.
Fidel
Castro advirtió que “a Cuba le esperan nuevas y grandes batallas, porque a los
imperialistas yanquis se les ha unido una pandillita, una mafia conocida por
allá, aliados del imperialismo fascista o sirviendo bochornosamente al gobierno
nazi-facista de EE.UU.”.
La
virulenta reacción del Tirano evidencia la irritación del régimen ante la
denuncia internacional por la condena de 75 opositores políticos y el
fusilamiento de tres infelices cubanos queriendo alcanzar la libertad. El
régimen sabe lo que le viene encima, las llamas se ven de lejos y avanzan. Cuba
arde. La tormenta arrecia no disminuye. Dios nos alienta hasta el punto de
poder nosotros alentar a los demás en la lucha.
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