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El Libro de Cuba
Por
Francisco H. Tabernilla
Estando la semana pasada en Puerto Rico fuimos
invitados a comer en casa de Benigno
Herrero, primo hermano de mi esposa, con quienes compartimos imborrables y
gratos recuerdos de la patria y del exilio, y de tristeza también. Benigno
estaba leyendo un libro titulado “Libro de Cuba. 500 Años de Historia en 500
Páginas”, escrito por el patriota cubano René Hernández, quien reside en Puerto
Rico. No tengo el gusto de conocer al Sr. Hernández, pero leyendo su libro se
da uno cuenta enseguida de su preocupación y amor por la tierra que lo vio nacer,
y esto es encomiable, sobre todo en un exiliado que persiste y persevera en
ganarse con dignidad el regreso decoroso a su patria. En su libro publica una
carta que le dirigí al amigo Pablo V. Morrilla, el 21
de febrero de 1983. La carta en cuestión es histórica y relata, desde luego,
todo lo verdadero de aquellos agobiados días. La podía haber escrito hoy, 23 de
junio, 2003 y en nada cambiaría su contenido porque la verdad es siempre la
misma e indestructible.
Morrilla, me hizo en
aquella ocasión las siguientes preguntas, a las que les di contestación
a plenitud: (1) “Leo que a última hora
ustedes se entrevistaron con el embajador americano a espaldas de Batista”. (2)
¿Por qué no mataron (uno de ustedes) a Batista?¿Lo
podrían haber hecho? Pero les eran leales hasta las últimas consecuencias ¿no?
Era lealtad a un hombre, no a la República, no a la Constitución pues este
hombre había dado un golpe de estado en marzo de 1952 ¿no? En el poder había
una dictadura y en la Sierra otra ¿no?. (3) “Si
quieres cuéntame cómo se desmoronó el Ejército y llegó al poder Fidel Castro”. (4)
¿Tú crees que los Ventura, Laurent –no se si tú-
deben temer volver a “Cuba Liberada”? Estas cuatro preguntas fueron correctamente
contestadas y publicadas totalmente en el “Libro de Cuba” del Sr. René
Hernández y hago propicia la ocasión para agradecerle al Sr. Hernández haya
incluido mis respuestas a las preguntas que describo más arriba, pues qué trabajo
y tiempo cuesta que resplandezca la verdad. También le doy las gracias a Morrilla por haberle entregado mi carta al autor pues a
medida que el tiempo transcurría tuvo la oportunidad, como buen periodista que
es, de comprobar mis aseveraciones por el bien de la verdad histórica.
El
Sr. René Hernández en relación a mi carta expresa lo siguiente: “Hacemos formar
parte de este capítulo una carta escrita de uno de los militares allegados a
Batista, Francisco H. Tabernilla, a su amigo Pablo V. Morrilla
el 21 de febrero de 1983, ambos en el exilio, donde da a conocer una serie de
hechos ocurrido en los últimos días del Gobierno de Batista, donde se señalan
circunstancias y errores que desconoce la casi totalidad del pueblo cubano y
que justifica en parte lo que hemos expresado”.
El
Libro de Cuba. 500 Años de Historia en 500 Páginas, es un documento histórico
de gran importancia para las futuras generaciones de Cuba y las que han nacido
bajo la bota del déspota Fidel Castro que ha hecho una historia a su manera con
la intención de confundir y sembrar el desconcierto en relación a los hechos
históricos desde el desembarco de Cristóbal Colón hasta la fecha. Por eso el
Sr. Hernández nos dice, entre otras cosas: Todo autor, toda persona que escribe
un libro tiene como finalidad exponer los hechos tal y como son, o han
ocurrido, lo más exacto posible a la realidad, y de forma bien entendible, para
asegurarse que su obra merezca el reconocimiento del lector. Pocos, si alguno,
comentan o llegan a conclusiones sobre la materia objeto del texto publicado. Decía
nuestro apóstol José Martí. “quien no ama a su patria no puede amar a nada”. Yo
confieso que no he podido olvidar a mi Patria, y al escribir sobre la obra de
los gobernantes de Cuba, desde que se fundó la República en 1902 hasta la época
actual, me resulta difícil no expresar mi opinión, correcta o no, sobre lo que entiendo ha significado esta
parte de la historia de Cuba, sus efectos y consecuencias, convencido de que
uno no puede buscar en otros corazones, lo que antes no ha buscado y encontrado
en el propio. Hemos vivido casi cien años dirigiendo nuestros destinos y sólo
hemos logrado luchas, intrigas,
desgobiernos y actos bien poco edificantes, que finalmente culminaron con una
nueva colonización, pero comunista, más cruel, más inhumana, más destructora y
sanguinaria. ¿Era esto lo que el Pueblo de Cuba se merece o buscaba, y por lo
que luchó y derramó tanta sangre?
Mi
pensamiento –Sr. Hernández- es que el pueblo cubano se merece y obtendrá una Patria como la soñó José Martí. Hasta
que no se cumpla el pensamiento y la doctrina martiana Cuba no será feliz: Una
nación con dignidad, independiente y soberana, donde la primera ley de la
República sea la libertad plena del hombre.
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