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FRUSTRACIÓN
Por
Francisco H. Tabernilla
A menos que se produzca una rectificación en los
planes del gobierno norteamericano para mantener indefinidamente en el poder a
la Tiranía de Fidel Castro el futuro de la desdichada isla de Cuba será cada
día más negro.
La
artera labor del Departamento de Estado de EE UU que ayudó decisivamente a
Fidel Castro a lograr el dominio de Cuba es una historia abrumada de engaños,
mentiras y traiciones ejecutadas a conciencia para desplazar a un régimen
amigo, conociendo que el titulado líder de la “revolución” comprometido a
devolver la democracia a Cuba y la restitución de la Constitución de 1940 era
una promesa de un reconocido gangster que se imponía en las aulas
universitarias por el terror y el chantaje, que era un asesino, ambicioso de
mando, un sujeto con un odio inmenso hacia los Estados Unidos de América y la
democracia. ¿Y los cómplices dónde están?
El
exilio digno y combatiente permanece atado de pies y manos y le son aplicadas
severamente las leyes de este país. La Marina americana protege a Fidel Castro
y los guardacostas y aviones norteamericanos están en constante comunicación
con los guarda- fronteras cubanos y el régimen
sangriento que representan.
Es
significativo que la Casa Blanca guarde silencio ante el reclamo justo de los
exiliados cubanos. No ha contestado la carta que el martes 29 de julio, 2003, le enviara la Fundación
Nacional Cubano Americana (FNCA), recordándole al Presidente las promesas que
hizo durante su campaña electoral hace tres años, lo que hace inminente revisar
y alterar la política hacia Cuba. En su carta al Presidente la Fundación le
dice: “instamos respetuosamente a su administración a que implemente una
política efectiva hacia Cuba que ponga fin al sufrimiento del pueblo cubano”. A
su vez, el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC) aseguró que la carta no
constituyó una sorpresa, porque “todos de una forma u otra estamos descontentos
por la política hacia Cuba”. Lo mismo
sucede con Ileana Ros-Lethinen,
escribió al Sr. Presidente hace 4 meses y no ha recibido contestación..
Pero
la noticia del día, hoy lunes 11 de agosto, 2003, le corresponde a los
representantes estatales que enviaron una carta al presidente George W. Bush urgiéndole a que
tome una acción rápida y decisiva sobre Cuba, con la advertencia de que puede
perder votos en las elecciones del 2004 ante la devolución de los cubanos a la
isla, y le recuerdan que cumpla sus promesas. La cuestión es que todos los
países latinoamericanos deberían basar sus acciones contra Cuba por humanidad:
la falta de libertad, la prisión de los opositores, los fusilamientos, la
violación de los derechos humanos, etc.
La
semana pasada Otto Reich, enviado especial de la Casa
Blanca para Asuntos Hemisféricos compareció en el programa de la periodista
María Elvira Salazar en el Canal 41, América Teve, a
las 8:00 p.m. Su intervención fue interesante, el embajador, compatriota
nuestro, se expresa muy bien en español, aunque al principio dio la impresión
de estar algo alejado del exilo histórico y combatiente, al decir que regresaba
de Europa muy complacido donde había conversado con figuras responsables de la
Unión Europea y que encontraba en Miami una reacción adversa del exilio cubano
contra la actuación del Presidente. También habló de la embarcación Gaviota 16,
al parecer robada por 12 personas que estando custodiada por tres soldados, navegó
muy despacio, a sólo 6 nudos por horas, a pesar de lo cual los guardacostas
cubanos no pudieron interceptarla. Después se comunicaron con el Servicio de
Guardacostas de Estados Unidos para que la abordaran dándole la posición
exacta. Estados Unidos devolvió primero la embarcación y luego sus ocupantes. El
régimen cubano había prometido sanciones hasta de 10 años de cárcel para alguno
de ellos por el delito de secuestro. “Puedo asegurar que no llegamos a ningún
acuerdo con las autoridades cubanas”, aseguró el embajador Reich.
Los
legisladores republicanos que emplazaron al Presidente en una carta son 13 y
son miembros del Consejo Hispano Republicano del estado. Jimmy
Orr, portavoz de la Casa Blanca reiteró los profundos
sentimientos del Presidente para tratar de llevar un cambio democrático a Cuba.
“La administración está firmemente dedicada a una política activa en relación
con Cuba, que ayude al pueblo cubano en su lucha por la libertad”, señaló Orr, agregando que el Departamento de Estado está tratando
de fortalecer Radio y TV Martí, y que estaba en discusiones para incrementar la
ayuda a los disidentes.
Lo
que la administración debe tener presente es que con Fidel Castro no se puede
dialogar ni negociar una transición democrática en Cuba. El ha sido bien
explícito en su plan: “El comunismo no es negociable”. Y le recordamos al
Presidente Bush la política y la guerra son
irreconciliables. Perdimos Vietnam por la política, perdimos Corea por la
política, perdimos a Cuba por la
política que en los años cincuenta realizaba el Departamento de Estado, que es
muy parecida a la que ha mantenido con plena autoridad en Cuba a Fidel Castro
por más de 44 años.
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