TERRORISMO: AMENAZA CONSTANTE

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Los recientes atentados terroristas, tres en un mes, son demasiada evidencia de que estamos luchando contra un enemigo despiadado e invisible que está estremeciendo y poniendo en peligro la vida pacífica y civilizada de los habitantes del planeta, no importa el lugar donde se encuentren. Son cientos las víctimas inocentes –hombres, mujeres y niños- en solo este mes de agosto que acaba de terminar: el atentado terrorista contra la embajada de Jordania, la explosión de un ataque suicida contra el edifico de las Naciones Unidas (ONU) en Bagdad y el último ataque en la ciudad sagrada de Najaf, en Irak.

          Después de dos años que las tropas de Estados Unidos y sus aliados entraron en Afganistán para ocupar y destruir los campos de entrenamiento para terroristas, la nación continúa inestable y en las pasadas dos semanas más de cien personas han muerto, incluyendo un soldado norteamericano ya que han habido escaramuzas entre elementos del Talibán, las milicias locales y las fuerzas de seguridad. El mismo día de la explosión en Bagdad un palestino suicida en Jerusalén mató a 20 personas en un autobús. Dos días después, Israel respondió matando a Ismael Abu Shanab, un líder islámico radical.

          Únicamente los miembros de Al Qaida son capaces de matar a civiles inocentes.

La organización terrorista ha amenazado a las Naciones Unidas. En noviembre del 2001, el mensaje de Osama bin Laden fue: “Las Naciones Unidas son más que un instrumento de crimen”.

          Todos los detenidos por el atentado a la mezquita han admitido tener vínculos con la red terrorista de Al Qaida. La explosión en la mezquita de Najaf dejó un saldo de 85 muertos y cientos de heridos, allí murió uno de los cléricos chiitas más importante de Irak, el ayatola Mohammed Batir Hakim, quien había estado colaborando con las fuerzas de ocupación estadounidenses. La bomba detonada en Najaf, según los expertos,  fue confeccionada con los mismos materiales usados en el atentado del 19 de agosto contra la sede de la ONU, donde perecieron 23 personas.

          Según se ha sabido, el terrorista Osama bin Laden dirigió recientemente –abril 2003- una reunión cumbre de terroristas en Afganistán con el objeto de coordinar los planes para utilizar armas biológicas en los ataques que se avecinan, según fuentes del Talibán citadas por la revista Newsweek. El nuevo paso de Osama será “increíble”, indicando que la red Al Qaida ya contaba con tales armas y que ahora intentaba determinar cómo trasladarlas y dispersarlas en los diferentes puntos estratégicos. La fuente declaró que Bin Laden nombró a Saif al Adil, de origen egipcio, como jefe de operaciones en Irak. Por otra parte, uno de los líderes de Al Qaida, Abu Zubeida, capturado por los Estados Unidos, reveló conexiones secretas entre Osam bin Laden y dirigentes sauditas y paquistaníes, según publicó The New York Times.

          Las naciones que apoyan a Estados Unidos en Afganistán e Irak han reconocido que los crecientes costos de las operaciones son demasiado grandes para que Estados Unidos solo los aporte. Es posible que el patrocinador sea la ONU con una fuerza multilateral en Irak bajo el control estadounidense. “Tenemos el 95 por ciento de las muertes, 95 por ciento de los costos, y más del 90 por ciento de las tropas”, indicó el senador Joseph R. Biden Jr. Los costos son asombrosos, el número de tropas es asombroso, estamos viendo una continua escalada de bajas norteamericanas, y necesitamos pedir ayuda a la ONU, una operación militar sancionada por la ONU que esté bajo el comando de Estados Unidos”.

          La  ONU declaró el 28 de agosto del 2003 que se “abre la puerta a la impunidad” con el proyecto gubernamental que busca dar penas excarcelables a los miembros de los grupos armados que inicien un proceso de paz”. El proyecto “abre la puerta a la impunidad, porque deja sin efecto la ejecución de la condena y permite que los responsables no se sometan a un solo día de cárcel”, dijo la oficina del alto comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

          El gobierno del presidente Alvaro Uribe, que adelanta diálogos de paz con los paramilitares, presentó la semana pasada un proyecto que prevé que aquellos responsables de delitos de lesa humanidad podrían cambiar sus penas de cárcel por reparación económica, trabajo social o incluso una manifestación pública de arrepentimiento. Toda iniciativa en búsqueda de la reconciliación nacional –agregamos- debe considerar el respeto a los derechos humanos de las víctimas.

          El gobierno griego ha rechazado un pedido del tirano de Cuba, Fidel Castro, para visitar Atenas durante los juegos Olímpicos del 2004. Esto constituye el respeto del gobierno griego a las sanciones diplomáticas impuestas por la Unión Europea (UE) al régimen castrista por su desprecio a los derechos humanos.

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9/01/03

 

   

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