COREA DEL NORTE, AL QAIDA Y WASHINGTON

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

La posición desafiante de Corea del Norte cada día resulta más sensible a la actitud apaciguadora de Estados Unidos en esta grave situación creada por Corea del Norte. Durante la reunión de seis naciones celebrada el mes pasado en Pekín, el delegado norcoreano kim Yong II advirtió que su país podría realizar una prueba nuclear, e inclusive demostrar que posee los medios para transportar armas atómicas. Han existido especulaciones en Washington de que Corea del Norte llevará a cabo una prueba atómica el martes 9 de septiembre, al cumplirse otro aniversario de su creación.

          El canciller de Corea del Sur, Yoon Young-kwan señaló a periodistas a su llegada al aeropuerto internacional de Incheon en Seul, que “si Corea del Norte adopta el 9 de septiembre (mañana, redacto estas líneas hoy lunes 8)  acciones que amenazan a la comunidad internacional, el comienzo de la segunda ronda de conversaciones entre seis países resultará afectado”. Corea del Norte exige concesiones a cambio de nada, es la vieja y desacreditada táctica comunista “lo que es mío es mío, lo que es suyo es negociable”.

          Por otra parte una supuesta grabación hecha el 3 de septiembre por el grupo de Osama bin Laden, Al Qaida, prometió más ataques contra estadounidenses “en cualquier parte”, tan devastadores que Washington olvidará el horror de los atentados suicidas del 11 de septiembre. Washington dijo la semana pasada que estaba en estado de alerta ante posibles ataques del grupo.

          Aseguramos a los musulmanes que Al Qaida ha duplicado su capacidad. Nuestras bajas no son nada comparables con nuestra buena condición. Nuestras próximas operaciones mártires demostrarán los que estamos diciendo, dijo Abu Abbded Rahman quien se identificó como portavoz del grupo. “Nuestro mayor interés –agregó- es luchar contra los estadounidenses y matarlos en cualquier lugar de la tierra y sacarlos de Palestina, la península árabe y de Irak”

El Presidente George W. Bush en su primer discurso a la nación desde el fin de la guerra en Irak, anunció a la nación que solicitará del Congreso $87,000 millones para los gastos de la posguerra en Irak y Afganistán y dijo que las “pasadas diferencias” en las Naciones Unidas (ONU)  con motivo de la guerra con Irak no deben bloquear el despliegue de más tropas de otros países para completar su reconstrucción por los daños sufridos  durante la guerra y acelerar la estabilización del país.

El Presidente aseguró que Estados Unidos gastará todo lo que sea necesario en la guerra contra el terrorismo y sostuvo que se combatió al enemigo en Irak y Afganistán para no tener que enfrentarlo en nuestras propias calles.

El presidente Bush añadió que los miembros de las Naciones Unidas tienen la oportunidad y la responsabilidad de aceptar un trabajo más amplio para garantizar que Irak se convierta  en una nación libre y democrática, exhortando a los iraquíes a que se pongan a la altura de la tarea de autogobernarse.  Hace años recordó el Presidente que dijo al Congreso y el país que la guerra contra el terrorismo sería prolongada, una clase distinta de guerra, librada en muchos frentes y lugares, agregando que Irak, es ahora, el frente central. Los enemigos de la libertad se defienden allí con desesperación y allí deben ser derrotados. Esto, desde luego, llevará tiempo y exigirá sacrificios.

El Presidente también expresó que el desempeño de la coalición comandada por Estados Unidos en Irak es crucial para ganar la guerra contra el terrorismo.

“El Medio Oriente se convertirá en un lugar de progreso y paz o bien será un exportador de violencia y terror que cobra vidas en Estados Unidos y otras naciones libres”, dijo el presidente. “El triunfo de la democracia y la tolerancia en Irak, Afganistán y otros lugares sería un gran revés para el terrorismo internacional”.

Por eso debemos cerrar filas junto al Presidente Bush, ayudar y cooperar con las fuerzas de la coalición de naciones que, con los Estados Unidos, están librando la batalla decisiva contra las fuerzas del  terrorismo internacional que representan el mal y la evolución de las fuerzas que aspiran a la destrucción de la democracia y de los Estados Unidos su representante legítimo y verdadero.

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9/08/03

 

   

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