Ser o no ser

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

La política y la guerra no hacen un buen ingrediente, no ligan, no mezclan¸por eso cuando una nación está en guerra el deber de todo ciudadano es unirse y apoyar al Gobierno que la conduce, de lo contrario toda acción o idea contra ese esfuerzo que realizan las tropas en combate es considerado una traición.

          La oposición política en los Estados Unidos intensificó el pasado domingo sus ataques contra el Gobierno del presidente George W. Bush por la continuación de la violencia en Irak y la represión de Al Qaida con sus atentados en Estambul, Turquía.

“ Estamos entrando en un momento de una crisis enorme” , afirmó el general retirado Wesley Clark, uno de los aspirantes de la candidatura demócrata  a la elección presidencial, según dijo en una entrevista con la cadena de televisión CBS. “ No hemos acabado de forma eficaz con los restos de Al Qaida” , añadió Clark quien resaltó los atentados de Estambul de esta semana y el aumento de los choques en Afganistán en las últimas semanas. Clark agregó que EEUU ni siquiera sabe cómo Al Qaida se está comunicando ahora, simplemente asumimos que como no estamos recibiendo emisiones electrónicas, Osama bin Laden es menos relevante; “ creo que es una idea peligrosa”, concluyó. Los demócratas argumentan, ya desde antes de la invasión de Irak el 20 de marzo pasado, que una guerra en ese país desviaría recursos y medios de guerra contra el terrorismo y la lucha contra Al Qaida, organización que fue prácticamente eliminada de su santuario en Afganistán.

          Por otra parte el senador Joseph Biden, señaló que Irak es cada vez “ menos seguro” dada la extensión de la insurgencia contra la ocupación de las tropas de la Coalición dirigida por Estados Unidos. Debido al aumento de la violencia la Casa Blanca ha cambiado de planes para acelerar la devolución del poder político a Irak a mediados del próximo año. Sin embargo, Biden dijo en declaraciones a la cadena Fox que “ la capacidad de trabajo para crear un gobierno en Irak depende directamente de la seguridad, y la seguridad no existe ahora”. Para ello pidió que el Pentágono aumente el número de soldados en Irak ya que actualmente hay unos 130,000 y que el Gobierno prevé reducir paulatinamente el número a unos 100,000 para mayo próximo, agregando que en Irak son necesarias más unidades especializadas en la lucha contra la insurgencia.

Otro aspirante demócrata a la Casa Blanca, el senador Joseph Liberman acusó a Bush y al gobierno de no tener una estrategia concreta y clara para la salida de Irak. Una vez derribado Saddam Hussein “ lo importante ahora es cómo devolvemos el poder en forma estable y Bush no tiene plan para hacerlo” , repitió Liberman a la CNN.

          De todos es conocido que la guerra en Afganistán privó a Al Qaida y otros grupos militantes islámicos de su principal base de operaciones, haciéndoles más difícil planear y organizar ataques de gran escala como los del 11 de septiembre, 2001, pero crearon una diáspora de destrucción que aún el mundo lucha por contener. Militantes entrenados en Afganistán han regresado a Turquía, las Filipinas, Pakistan, Malasia, Marruecos, Chechenia y países de Europa y Medio Oriente, entre ellos Irak, según las autoridades.

          Los aviones de guerra de los Estados Unidos destruyeron el campo de entrenamiento  de Rishkhor ubicado a 16 kilómetros de Kabul, la capital de Afganistán y dejaron solo ruinas en la primera noche de guerra en Afganistán.

          Los Estados Unidos poseen el mejor ejército equipado y entrenado del mundo, además tienen un pueblo que ha pasado muchas guerras y jamás ha abandonado a sus soldados. La guerra presente contra el terrorismo puede que sea larga y penosa, pero la victoria será de las tropas y los ejércitos del mundo civilizado, los que luchan  por el bienestar social de la población, los derechos humanos, la libertad de expresión, los que combaten por la paz y se sacrifican por la humanidad.

          Por las tropas norteamericanas que en cumplimiento de su deber están exponiendo sus vidas diariamente en Irak, Afganistán y en todas las partes del mundo donde están estacionadas, lo mismo que las que integran la Coalición, debemos reconocer su labor y disposición siempre en defensa de la libertad y las instituciones democráticas que con tanta valentía y devoción representan en estos tiempos de terrorismo y anarquía, de terror y espanto, de líderes asesinos de inocentes que quieren imponer su voluntad por la fuerza, no por medio de las leyes, la justicia, el derecho y la razón.

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11/24/03

   

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