Compañeros de viaje

Por

Francisco H. Tabernilla

 

La semana comienza con un Fidel Castro histérico y amenazador, incongruente, desesperado y con la demostración palpable de que alrededor del tirano no hay un equipo capaz de controlarlo ni aconsejarlo. Tanto ha cambiado su temperamento y manera de proceder que, hasta el Departamento de Estado ha solicitado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que realice una evaluación rápida del "estado de salud mental" del sanguinario sujeto. Es significativo que en La Habana el 28 de febrero se iniciaron los testimonios públicos diarios del enjuiciamiento a Estados Unidos, como acusado en rebeldía, en el expediente civil No. 1 del 2000. Esta causa ofrece la oportunidad de mostrar cuarenta años de incidentes entre los dos países; será una repetición del proceso de presentación televisada de acusaciones contra Estados Unidos que en 1999 culminó con la revelación ante la asamblea general de Naciones Unidas de una demanda por 181 mil millones de dólares por las calamidades que ha causado a la nación el embargo económico. Indiscutiblemente que el caso del niño náufrago Elián González ha influenciado progresivamente en la personalidad inquieta y exigente de Fidel Castro, al no ser regresado el niño a Cuba a las 72 horas que él reclamó públicamente.

          Todos sabemos que los periodistas independientes en Cuba están pasando por una etapa oscura y riesgosa. Tan es así que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en su reunión semestral la cual comenzó en Cancún, México, el 12 de marzo, en su informe sobre la situación de la libertad de prensa, indicó que "el acoso, la intimidación y la prisión son algunos de los métodos más frecuentemente utilizados por las autoridades cubanas para suprimir el derecho a informar y expresarse de los periodistas que no se ciñen a la línea oficial". El arresto a domicilio, es otra nueva modalidad de control del gobierno cubano, ya que más de 10 reporteros han sido retenidos en sus domicilios, cuando se disponían cubrir acontecimientos o demostraciones contra el gobierno. Agrega el informe que la prensa extranjera, también ha sido blanco de restricciones. En diciembre el gobierno negó la visa de entrada en el país a un grupo de periodistas de opinión norteamericanos, entre ellos dos del diario The Miami Herald.

          Ante este espectáculo totalitario, el miércoles 8 de marzo, arribaron a Cuba los escritores norteamericanos Arthur Miller y William Styron acompañados de sus respectivas esposas, Inge Morath, fotógrafa notable y Rosa Styron, con una encomiable obra poética. En la misma comitiva viajaron Morton Janklow, reconocido agente literario y su esposa Linda, presidenta del Lincoln Center Theatre y Wendy Luers, de la junta directiva de la National Endowment for Art. El viaje fue organizado por William Luers, que fue subsecretario de Estado durante la presidencia de James Carter, siendo su objetivo fundamental el intercambio de artistas cubanos y conocer la realidad de la isla; coincidiendo su estancia con la del escritor colombiano Gabriel García Márquez, intimo amigo de Fidel Castro. Visitaron la Casa de las Américas, Trinidad e instituciones culturales. Los dos escritores, junto con García Márquez compartieron una cena hasta la madrugada con Fidel Castro, donde según informaron a la prensa discutieron temas desde la Segunda Guerra Mundial hasta el niño Elián. Miller dijo: "la reunión fue muy estimulante y Fidel Castro habló de todo en el mundo". Styron manifestó después de la comida: "fue estimulante y provocativa, y bastante larga, una ocasión muy excitante".

          En una palabra, para estos compañeros de viaje, comunistas encubiertos simpatizantes del tirano, fue un gran honor compartir su mesa y aguantarle sus peroratas, celebrarle sus sandeces y chistes que brotan de su mente enferma y maligna; todo esto a espaldas de un pueblo hambriento, sediento de democracia y libertad. Y lo que parecía ser un viaje cultural, se tornó en una ofensa al destierro y al pueblo cubano que sufre desde hace 41 años el totalitarismo cruel y degradante, que lo ha destruido todo, arrasando con un país próspero, floreciente y trabajador.

oo000ooo

3/13/00

   

           

 

 

 

Regresa a artículos de FHT