Guadalajara en un llano…

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Poco antes de abrir sus deliberaciones la III Cumbre de América Latina, Caribe y Unión Europea, el régimen comunista de Cuba recibió el informe de Amnistía Internacional diciendo que “en Cuba en el 2003 empeoró la situación de los derechos humanos y después de analizar la documentación disponible del juicio para los 75 disidentes, los consideró prisioneros de conciencia y pidió su liberación inmediata e incondicional” .

          Pero al terminar la III Cumbre, el revés para  la tiranía de Fidel Castro ha sido mucho mayor de lo que se esperaba, ya que Cuba quedó prácticamente aislada de la comunidad latinoamericana y de la Unión Europea tras lanzar un duro ataque a los europeos al no poder conseguir los objetivos a que aspiraba.

          La declaración de la III Cumbre Eurolatinoamericana no incluyó una condena a la ley estadounidense Helms-Burton porque la delegación cubana y su imprudente canciller Felipe Pérez Roque insistieron hasta el último momento en que además se denunciaran las recientes medidas norteamericanas para ampliar el embargo de la isla a lo que los países se negaron. La Unión Europea que siempre ha condenado la ley y desde el primer momento estaba dispuesta a reiterarlo en la III Cumbre, “ha sido bastante flexible y dispuesta a considerar las preocupaciones de Cuba” , manifestó Dermot  Brangan, portavoz de la cancillería de Irlanda, país que ejerce la actual presidencia europea; pero   “Cuba intentó endurecer el lenguaje de la declaración con más críticas a Estados Unidos” y “esto era demasiado para la Unión Europea” , añadió Brangan. El canciller cubano tuvo unaactitud  bastante entorpecedora y obstruccionista y da lástima, porque es bloquear por bloquear” y “porque va todo en detrimento de la población cubana, a la que dirigimos nuestra simpatía”, declaró una fuente europea. Muchos latinoamericanos se sintieron molestos antes la insistencia de Pérez Roque y la pérdida de tiempo que sus gestiones causaban, según una fuente de la cancillería chilena, que estimó que Fidel Castro “se equivocó  cuando la víspera de la III Cumbre acusó a la Unión Europea de ser “cómplice con los crímenes y agresiones de Estados Unidos contra la isla” .  Con esta situaciónCuba fue la única que perdió”, ya que no se tiene todos los días a cancilleres de más de 50 países reunidos. Según otro funcionario europeo presente en los debates, la actitud de Cuba “no fue correcta”, fueexcesiva y no adaptada al diálogoeurolatinoamericano. “Cuba no es el único país” de la Cumbre, “hay 58 y es una pena que una Cumbre de 58 países esté totalmente dominada por el comportamiento de Cuba; hay otras cosas de las que hablar con Latinoamérica y el Caribe” , enfatizó el funcionario.

          Debemos considerar que Cuba rechazó los fondos de cooperación europeos y retiró su candidatura al acuerdo de Cotonú de cooperación entre la unión Europea y el grupo de países Africa, Caribe y Pacífico (ACP), al que pertenece la isla.

          Por su parte el nuevo gobierno español, visto por Cuba como un posible socio para mejorar las relaciones con Bruselas, defiende la postura de la Unión Europea. Su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó la opinión de Cuba de “minoritaria  y dijo que “le debe servir como elemento de reflexión”.

Entre los puntos más destacados de la declaración de la III Cumbre figuran:

1.- Trabajar de consenso para reformar el sistema de Naciones Unidas.

2.- Condenar los actos de tortura contra prisioneros de guerra.

3.- Trabajar por erradicar la pobreza y la marginación.

4.- Impulsar los acuerdos de colaboración y libre comercio en Centroamérica y la Comunidad Andina.

5.- Fortalecer el multilateralismo y no el unilateralismo.

6.- Mejorar los programas de intercambio educativo.

7.- Respetar los derechos de los emigrantes.

8.- Combatir la corrupción, el tráfico de drogas y la delincuencia organizada.

Podemos decir que la III Cumbre fue totalmente contraria a los intereses de Fidel Castro. Su régimen quedó aún más aislado ante la comunidad latinoamericana y los países europeos. Fidel Castro no sólo no logró que se denunciaran las recientes medidas norteamericanas para endurecer el embargo en la isla; sino debido a la intransigencia y las imprudencias mostradas por su canciller Felipe Pérez Roque, que no hizo otra cosa que cumplir sus órdenes (las de Fidel Castro);  la declaración final no incluyó una condena a la ley Helms-Burton.

El obstruccionismo de Fidel Castro, sus exigencias desmedidas, fuera de toda diplomacia y protocolo es una señal de que el Tirano busca aislar por completo a la isla de la comunidad internacional sin verdaderamente poderse uno imaginar los fines que persigue esta mente desquiciada y malvada de un sujeto que se cree invencible y constituye un obstáculo para el bienestar y el desarrollo de la humanidad.

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5/31/04

           

      

 

      

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