PLAN SINIESTRO

Por

Francisco H. Tabernilla

 

La ineptitud de la Administración del Presidente Clinton, en su afán de complacer a Fidel Castro, el tirano de Cuba, y el "presidente de Cuba" para muchos norteamericanos que se desviven por visitar La Habana, cenar y conversar con el déspota por horas actúan como una "quinta columna" en contra de la libertad de Cuba. Castro ha impuesto, sin ceder un ápice, su rígido sistema de gobierno basado en la represión y el crimen y cada día obtiene, gratuitamente, más beneficios y concesiones de este país que, increíblemente, se ha aliado a un dictador cruel y sin escrúpulos que lleva 41 años martirizando al pueblo cubano,

          Wayne Smith, jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana durante los gobiernos de Jimmy Carter y Ronald Reagan estuvo recorriendo la isla por 5 días con una delegación de 16 miembros representantes de grandes refinerías de azúcar de este país, con el objeto de establecer contactos para un futuro "post-embargo". Y ayer domingo 26 de marzo Fidel Castro se excedía hablando hora y media en televisión contra su enemigo natural los Estados Unidos de Norteamérica. El tema principal de su perorata fue el niño náufrago Elián González, resubiendo esta vez el tono y las amenazas. Lo ha sacado de quicio la anunciada comparecencia de Elián en el programa de televisión Good Morning América de la cadena nacional ABC.

Sabiendo que la prensa liberal de esta nación no ha informado la verdad al pueblo norteamericano sobre la tragedia del niño Elián, temeroso de que la opinión pública se vuelque a favor de la permanencia del niño en tierras de Libertad, lo cual sería lo correcto, desarrolló un plan siniestro ante las cámaras diciendo que el exilio cubano en Miami puede, inclusive, matar a Elián; expuso la idea de una acción bélica por un comando de sus tropas especiales para desembarcar en los Estados Unidos y rescatar al niño llevándoselo hacia Cuba. También se refirió a la posibilidad de que fuera envenenado; el daño psicológico que está experimentando tanto tiempo separado de su padre; que podría sitiar la Sección de Intereses, etc. El que lo vió por televisión seguramente lo notó desesperado y furioso, su obsesión contra el destierro cubano se ha acentuado y su furia por su destrucción es palpable. Su envidia por los éxitos culturales, políticos y económicos de la comunidad cubana en Miami lo tienen seriamente preocupado y parte de su plan siniestro es desalentar los lazos que cada vez se estrechan más entre los cubanos de la isla y del exilio.

          El cree que con una campaña propagandística grande, como ha hecho con el caso Elián, y la presencia masiva de la población en los desfiles revolucionarios tiene controlada la situación. No da respiro al pueblo ni tiempo para pensar, pero ya en Cuba se han dado cuenta que el caso Elián no tiene sentido, pues se ha dañado la maltrecha economía y se nota lo desquiciado y loco que está Fidel Castro en esta etapa final de su mandato. Carlos A. Montaner nos dice en El Nuevo Herald que un altísimo miembro del gobierno cubano que habló desde La Habana con su hijo sentado en su oficina madrileña le dijo:"Quédate hijo y no vuelvas, yo he empeñado mi vida en la defensa de esta revolución que fracasó. Fidel Castro está completamente loco y nos lleva al desastre total. Sálvate tú, porque ya yo estoy muy viejo".

          El plan siniestro de Fidel Castro tiene varias facetas pero la principal es fomentar la actitud de "plaza sitiada", tener la creencia de que la situación puede ser espantosa, el sistema un desastre, pero si bajamos la guardia nos pasarán a deguello. En esa cohesión ficticia descansa su fuerza, cuando en realidad al único que han de degollar es a él.

Si la Justicia se aplica Elián quedará en los Estados Unidos. El Presidente Clinton tiene en sus manos esta justa decisión. La esperamos. A Elián lo ponemos en la Santa Voluntad de Dios.

 

 

3/27/00

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