De que los hay, los hay

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Fidel Castro se está acercando a sus 46 años de dominio absoluto sobre Cuba. Y pensar que todos esos años los ha dedicado a meditar maldades, tramas inimaginables y lo que es peor cumplirlas por las prerrogativas que le da el poder totalitario y brutal que ejerce, sin misericordia, contra 11 millones de esclavos en pleno siglo XXI. Fidel Castro roba miles de millones del erario público, roba las casas y propiedades de sus ciudadanos a su antojo, oprime al hombre y reparte nuestra patria entre extraños. Fidel Castro hace mucho más, su lengua encubre la maldad para matar a escondidas al inocente. Fidel Castro ha destruido económica y moralmente a una nación próspera y feliz ante los ojos de un mundo indiferente que le ha permitido, a sabiendas, realizar todas sus fechorías sin recibir el más ligero descalabro. Es tanta la corrupción y el desparpajo en la isla que hasta el Presidente de Estados Unidos ha tenido que denunciar ante el mundo que “Fidel Castro fomenta el turismo sexual”. No hay presidente que le haya dicho a Castro tantas verdades y tan directas como George W. Bush.

          En la ciudad de Tampa, el 15 de julio, 2004, el presidente George W. Bush acusó a Fidel Castro de explotar a los niños en Cuba al alentar el turismo sexual para traer divisas a la isla y de contribuir al problema mundial del tráfico de personas. “Tenemos un problema a menos de 90 millas de nuestras costas” , dijo Bush. “El régimen de Fidel Castro ha convertido a Cuba en el puerto principal del turismo sexual” . Citó un estudio, según el cual Cuba “ha reemplazado al sudeste de Asia como sitio para los viajes de los pederastas y turistas que buscan el sexo .Cuando se aflojaron las restricciones para los viajes a Cuba en los años 90, el estudio encontró que el flujo de turistas estadounidenses y cubanos había contribuido a un agudo crecimiento de la prostitución infantil en Cuba” , agregó el presidente. “El régimen de La Habana –continuó diciendo- que ya es uno de los peores violadores de Derechos Humanos en el mundo, sigue acumulando delitos”. “Mi gobierno trabaja para una solución completa de este problema: la transición rápida y pacífica a la democracia en Cuba”. “Hemos puesto en marcha una estrategia para acercar el día en que ningún niño o niña cubana sea explotado para financiar una revolución fracasada y todos los cubanos vivan en libertad”, expresó Bush. Explicó el presidente que se han “dado los pasos para impedir que los turistas estadounidenses participen en el abuso sexual de menores en Cuba o en cualquier parte del mundo” .

          Cuba es uno de los 10 países citados por el Departamento de Estado en un informe divulgado en junio en el que se señala a los gobiernos que toleran el tráfico humano o fallan en luchar contra ese delito. En un documental filmado el año pasado por el norteamericano Oliver Stone, Castro se jactó de que las prostitutas cubanas tenían educación universitaria . Bush señaló que este comentario evidencia que el gobiernno cubano está favoreciendo el turismo sexual.

          En compañía de su hermano Jeb Bush, el gobernador del estado de la Florida, el presidente acudió al restaurante cubano: Tropicana.  Bush dijo que “la vida humana es el don de nuestro Creador y jamás debería estar a la venta .Se requiere una  clase especial de depravación para explotar y herir a los miembros más vulnerables de nuestra sociedad” .

          Otro que bien baila es el presidente venezolano Hugo Chávez Frías, catalogado como un enfermo mental igual que Castro a quien trata de imitar en su odio hacia los Estados Unidos. Ahora, sus detractores lo acusan, con pruebas, de que el mandatario gasta millones de dólares en viajes, ropa y artículos suntuosos.

          “Hugo Chávez se ha convertido en un presidente que manda al estilo saudita” , sostuvo Manuel Felipe Sierra, un politólogo que ha escrito varios ensayos sobre los presidentes de la era democrática en Venezuela. De acuerdo con Sierra, Chávez llegó siendo “pobre y austero”  a la presidencia en 1999, y aunque aclaró que “no se puede afirmar que no sea honesto”, su estilo autocrático de gobierno “ha permitido y promovido el despilfarro y la corrupción, como no lo ha hecho gobierno alguno en la etapa democrática del país” .

          De acuerdo con las investigaciones los gastos del presidente Chávez registraron un incremento de casi 500 por ciento en términos de dólares del 2000 al 2003, pasando de 54 millones a 252 millones.          

          De que los hay, los hay: Castro y Chávez son de esos personajes que deambulan por el mundo, se apoyan en los pobres, viven como Reyes,  y no sabe uno por qué.

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7/19/04

           

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