LAS MENTIRAS DE FIDEL CASTRO

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Fidel Castro, indiscutiblemente, es un individuo que en 45 años ejerciendo el poder en Cuba ha dado una demostración palpable de que no tiene vergüenza, que no es capaz de distinguir entre el disparate y la razón, asesina al que se le ponga en su camino entorpeciendo sus planes de poder absoluto. En una sola noche fusiló a más de 500 cubanos pertenecientes a la causa donde fue juzgado el doctor Alberto Fibla, conocida cono la matanza de Santa Rosa de Lima. “Mentiroso como no hay dos, impúdicamente mentiroso, fullero, fresco, insolentemente irrespetuoso, Fidel Castro miente con una tranquilidad pasmosa y lo más horrible de todas sus historias es que ¡hay que creérselas a las buenas o a las malas! A estas alturas el personaje afirma que no fomenta en Cuba el turismo sexual”, nos dice Teresita Mayans, agregando como dijo antes que la medicina es para todos buena y gratis (en un país donde no existe el bicarbonato), y sigue repitiendo y vociferando: ¡Cuba, territorio libre de América!

          Con motivo de cumplirse el 51 aniversario del ataque al Cuartel Moncada el fatídico 26 de julio de 1953, Fidel Castro aprovechó el discurso que pronunciara en la ciudad de Santa Clara esa noche para responder a las acusaciones sobre turismo sexual en la isla, ante las pruebas irrefutables, lanzadas por el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Por causa de la lluvia el acto que contaba con 30,000 “invitados” para la ocasión tuvo que celebrarse en un espacio más reducido en la Universidad de Las Villas.

          Cuando el presidente George W. Bush habló en Tampa el 16 de julio pasado dijo que el régimen de Cuba había convertido a la isla en “un puerto principal del turismo sexual”. “Tenemos un problema apenas 150 kilómetros de nuestras costas”, puntualizó Bush, que citó un estudio según el cual Cuba “ha reemplazado al sudeste de Asia como sitio para los viajes de los pederastas y turistas que buscan sexo” .”El régimen de La Habana que ya es uno de los peores violadores de Derechos Humanos en el mundo, sigue acumulando delitos”, indicó. “Mi Gobierno trabaja para una solución completa de este problema: la transición rápida y pacífica a la democracia en Cuba” .

          El pasado 30 de junio Bush decretó la entrada en vigor de nuevas medidas que restringen los viajes de cubanoamericanos a la isla y limitan los envíos de remesas a familiares directos no militantes del Partido Comunista. Este endurecimiento de la política de la Casa Blanca fue contestado por Castro en sendas “epístolas” dirigidas al Presidente Bush y leídas durante actos multitudinarios frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos en el malecón habanero. En vísperas de la entrada en vigor de las medidas, una subida de precios del 15% en promedio fue decretada para los productos en divisa.            

          El Departamento de Estado aseguró que los problemas de prostitución en Cuba, denunciados por el Presidente Bush estaban “bien documentados” , y no eran el fruto de una mente calenturienta y fundamentalista”, como dijo el líder cubano Fidel Castro. “El problema de la prostitución en Cuba es algo que está bien documentado” , declaró el portavoz adjunto del Departamento de Estado,  Adam Ereli, al ser preguntado por las duras acusaciones lanzadas por Castro contra Bush en su discurso. “El origen de esta discusión fue un informe elaborado en 2002 por una Organización No Gubernamental (ONG), basada en Washington, que dijo que Cuba había sustituido al sureste asiático como uno de los mayores destinos del turismo sexual” .

          Ereli también señaló el reciente informe sobre el tráfico de personas en el mundo, en el que denunció que el régimen cubano no condena la prostitución de menores y tampoco enfrenta públicamente el problema.

          En su discurso Castro rechazó las denuncias de Bush y el portavoz del Departamento de Estado se negó a responder a las acusaciones del líder cubano, que arremetió contra la capacidad intelectual del Presidente Bush, al recordar del pasado alcohólico del mandatario norteamericano. “No son dignas de una respuesta” , se limitó a contestar Ereli.

          A Fidel Castro hay que tratarlo como a un loco. Un demente totalmente desquiciado por eso ha hecho lo que ha hecho en sus aventuras ridículas: asesinar a  miles de cubanos, llevar la guerra a Angola, a la América Latina, imponer a su pueblo la miseria y la esclavitud y el sometimiento absoluto a sus caprichos y sueños de grandeza que, con la ayuda de Dios tendrán que terminar algún día para gloria de Cuba.

000ooo000

8/02/04

           

Regresa a artículos de FHT