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Siete Días en Cuba
Por
Francisco H. Tabernilla
Para
sorpresa de todos, The Palm Beach Post envió a la periodista Emily J. Minor una
semana a Cuba, la cual ha demostrado en su verídico reportaje "Siete Días
en Cuba" la miserable vida que viven las familias cubanas en la isla
esclava bajo el comunismo o el brutal sistema impuesto por el tirano Fidel
Castro comparable con las dictaduras de Lenin o Stalin en Rusia.
Su
acertada información corriendo el velo y la cortina de humo o intensa neblina
que la prensa internacional ha querido mantener por 41 años con el fin de
proteger, inexplicablemente, a Fidel Castro y su régimen de terror, sangre y
opresión y con el más profundo desprecio por los derechos humanos han motivado
que muchos norteamericanos y compatriotas hayan escrito al periódico muy
favorablemente impresionados por el referido reportaje, basado única y
exclusivamente en exponer al pueblo norteamericano y al mundo entero la
realidad de la situación imperante dentro del pueblo cubano en esta su larga y
oscura noche de dolor, angustias y sufrimientos. Entre las cartas publicadas en
la sección OPINION hay una escrita por el señor William A. Gralnick, director
regional del Comité Judío, Boca Raton, recordando la visita de la señora
Eleonor Roosevelt, en su condición de Primera Dama de los Estados Unidos de Norteamérica
a Rusia donde le enseñaron la edificación de nuevas casas, bien construidas,
acabadas de pintar y muy atractivas. No tuvo tiempo siquiera para apearse de su
automóvil para una inspección ocular directa. Pero una noche salió ocultamente
de su hotel y cuál no fue su sorpresa al comprobar que sólo le habían exhibido
la fachada, es decir, el frente, de las casas, cuya terminación no existía
verificando que todo había sido un engaño, un truco propagandístico que ella
por su intuición y sagacidad descubrió rápidamente.
La periodista Minor fue detrás de la
fachada que muestra Fidel Castro a los turistas, dignatarios y prominentes
hombres de negocios que visitan La Habana mostrando en su serie de artículos la
realidad patente y desenmascarando a Fidel Castro y a los farsantes que le
hacen el juego.
El Ing. Armando Acosta, expresidente
de la Asociación Pro-Cuba, al felicitar a la periodista por su trabajo nos dice
que la situación desesperada en la Isla no es por el embargo, ni los sabotajes
o intervenciones armadas, sino es obra del sistema comunista impuesto hace más
de 40 años a la población. Otra carta publicada en OPINION fue escrita por el
ciudadano cubano-americano, Michael A. Rodríguez, Palm City, revelando que los
cubanos tienen miedo, pero miedo de Castro no de los Estados Unidos y para los
que escriben "a pesar de la pobreza de Cuba, Elián necesita su
padre", expresa: Ms. Minor no hizo eso y yo la alabo. Y continúa ¿cuál es
la gran importancia? Lo fundamental es que una persona no viva con temor
constante de sus vecinos señalándolo como "traidor", ni es forzado a
asistir a una demostración para poder tener un pedazo de pan, que no tenga que
cerrar las puertas de su casa para poder hacer un chiste contra el gobierno o
ser arrestado por agentes del gobierno por escuchar un discurso. El embargo no
es la causa de todos los males, el problema es la corrupción y el despótico
régimen que quiere mantener sus errores a expensas del sufrimiento de la gente.
El credo en la isla es "si usted tiene dólares, usted vive". ¿Por eso
usted culpa a Estados Unidos? Hasta que usted no vaya una semana a Cuba y
aprenda lo que es opresión, usted no podrá apreciar lo que es ser americano y
vivir en libertad.
Felicitamos a The Palm Beah Post y a
Ms. Emily J. Minor por esta publicación haciéndole honor a la verdad y
señalando tan objetivamente que en nuestra Patria se vive en agonía siendo
imperativo que la libertad, la democracia, la justicia y el respeto a los
derechos humanos vuelvan a reinar en Cuba.
ooo000ooo
4/03/00