La Declaración de Praga

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Se efectuó en Praga una gran reunión de solidaridad con la disidencia cubana. El evento titulado Hacia la Democracia en Cuba fue convocado por el Comité Internacional por la Democracia en Cuba (CIDC) creado en el año 2000 por iniciativa del presidente checo Voclav Havel. El ministro de Relaciones Exteriores de la República Checa, Cyrill Svobeda y el presidente del Senado Pietr Pithart contribuyeron y auspiciaron de manera decisiva al éxito de la reunión. Sabemos que los checos saben lo que es vivir bajo una dictadura comunista.

          Antes de comenzar la Cumbre de Solidaridad con la Democracia en Cuba, que sesionó por tres días en la sede del Senado de la República Checa, reuniendo a medio centenar de figuras políticas, ex presidentes, primeros ministros, parlamentarios, activistas de derechos humanos en Europa, América Latina, Canadá y Estados Unidos, en un restaurante de la plaza Malostranske de la ciudad de Praga tuvo lugar el lanzamiento del libro de Raúl Rivero Prueba de contacto, traducido al idioma checo. “Cuando yo estaba en prisión, cada acto de solidaridad despertaba en nosotros una especie de euforia, de victoria, sobre el encarcelamiento y la represión”, afirmó el ex presidente checo Vaclav Havel. “La última dictadura del Continente nos hace recordar lo que hacían los intelectuales y periodistas de la antigua Unión Soviética, lo que informaban los autores de aquellos zamisdaís, y que durante mucho tiempo quienes se llamaban progresistas en el mundo democrático no querían reconocer como tales”, señaló el escritor argentino Marcos Aguinis al comentar la obra de Rivero y el trabajo de los periodistas y escritores independientes en Cuba. Por su parte, el ex presidente de Uruguay Luis Alberto Lacalle llamó la atención sobre el testimonio de coraje que representa Prueba de contacto “el coraje de la gente chica, del ciudadano común quien, uno por uno, se sobrepone al miedo”.

          “Hoy estoy aquí, en Praga, en esta ceremonia porque no puedo estar en La Habana presentando un libro semejante” , expresó a El Nuevo Herald Frank Calzón, director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre, con sede en Washington. “Ya llegará el día en que los cubanos no tengamos que estar regados por el mundo, agradeciendo a extranjeros que hablen a nombre de nuestro pueblo amordazado”, agregó.

          Desde Cuba familiares de disidentes cubanos presos agradecieron al Comité Internacional para la Democracia en Cuba su apoyo a la oposición cubana y denunciaron que “ellos están sometidos a un régimen de máxima severidad especial que incluye la crueldad hacia nuestras familias”. “La salud de ellos se deteriora y muchos tienen serios padecimientos sin que reciban la atención médica adecuada”. Precisamente ayer domingo 19 de septiembre la Sra. Blanca Reyes, esposa de Raúl Rivero, en una carta expresa: “Las autoridades de la cárcel le han negado la posibilidad de dejarle pasar los medicamentos que le llevó el pasado 19 de agosto en ocasión de nuestra última visita”.

          Los participantes a la reunión, para lograr sus objetivos acordaron crear cuatro mecanismos de trabajo: un Grupo Presidencial en apoyo a la democracia en Cuba. Una red internacional de parlamentarios. Una red internacional de organizaciones no gubernamentales. Y una comisión de expertos que recoja las experiencias hacia la transición democrática de los ex países comunistas de Europa y de los que en América Latina sufrieron dictaduras políticas y militares.

          Entre las medidas inmediatas que estos mecanismos de trabajo se proponen llevar a cabo, figuran: apoyar el mantenimiento de la actual Posición Común de la Unión Europea sobre Cuba, y crear un Grupo Latinoamericano que trabajará para abrirle las puertas de las embajadas latinoamericanas en La Habana “al contacto con el movimiento cívico cubano”. A su vez, el Grupo Presidencial se brindará “como mediador para ayudar a la oposición cubana a establecer acuerdos fundamentales de cooperación y coordinación”. Esta cumbre marca el inicio de un esfuerzo internacional concertado para ayudar a Cuba a convertirse en un miembro íntegro de la comunidad democrática mundial. Es una meta que nos comprometemos, subraya la Declaración de Praga.

          Por su parte, el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, aseguró que

“Cuba es la asignatura pendiente de Occidente y nuestra responsabilidad es conseguir la democracia para ese país. La última dictadora del Continente americano es la misma profunda herida que dividió a Europa en el siglo pasado y al igual que ese siglo terminó tiene que terminar la dictadura de Cuba”.

          Los ex jefes de Estado y Gobierno que asistieron a la cumbre sostuvieron el viernes una reunión a puertas cerradas en la que acordaron sus compromisos de conjunto con los objetivos del evento. También los parlamentarios europeos y latinoamericanos se reunieron a puerta cerrada para la estrategia conjunta anunciada en la Declaración de Praga. A Fidel Castro se le van cerrando todas las oportunidades de supervivencia ya que el peso moral que representan los derechos humanos y la democracia así lo determinan.

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9/20/04

           

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