JOSÉ MARTÍ, HONRADO Y RECORDADO

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El pasado domingo 30 de enero, 2005 la Asociación Pro-Cuba de West Palm Beach reunió en el Cubn American Club que preside Miguel Reyes a una nutrida concurrencia entre sus miembros y amigos. El objetivo fue honrar el Apóstol de la Independencia de Cuba José Julián Martí y Pérez y también para llegar a los corazones de aquellos indiferentes que ignoran la intensa labor patriótica y los sacrificios de José Martí para unir a los cubanos y hacerles comprender que el único camino para alcanzar la libertad de Cuba era la “guerra justa y necesaria”, que él proclamara con tanta vehemencia.

El amplio salón estaba repleto de personas que acudían a escuchar la palabra del compatriota, periodista y escritor Enrique Encinosa cuando el Maestro de Ceremonias, Ing. Armando Acosta solicitaba que todos de pie escucharan los himnos nacionales de Estados Unidos y Cuba, este último cantado por todos.

La invocación fue ofrecida por la Dra. Mercedes García y seguidamente el presidente de Pro-Cuba, Ernesto Priede, les dio la bienvenida a todos, agradeciéndoles su presencia en este acto patriótico. Hoy conmemoramos –dijo Priede- el 152 aniversario del natalicio del Apóstol de nuestra Patria, José Martí y Pérez. Como hace tan solo unos días decía nuestro amigo y compatriota Aparicio Aparicio Paneque “Martí fue amor y poesía” y en base de esos tan grandes ideales dedicó toda su vida a los mayores sacrificios y trabajos en la lucha por la libertad de nuestra Patria ya que en su pensamiento aspiraba a que nuestra Patria fuera libre, soberana y feliz para todos en los que en ella vivieran. Lamentablemente no pudo ver realizado su sueño y murió peleando en el campo de batalla.

Se sirvió un exquisito almuerzo criollo. La Srta. Adriana Zabala nos cantó cuatro canciones, Tony Cardona cantó en las mesas y después subió al escenario con su guitarra.

Manuel Torres-Piloto nos recitó; Carta a Martí. Y José Antonio Delgado : Carta de un niño a Santa Claus. De la prensa estaban Mirta Luaces de La Palma, Olga Vázquez del semanario El Latino Semanal y el periodista Gabriel Taborda, José Luis Rodríguez del semanario Acción. “Por la Orden Caballeo de la Luz”, Enrique Sobrino y Sra. y Gerardo Quintana y Sra. Y los hermanos González Llata, miembros de la Brigada # 2506 que vinieron desde Miami.

El presidente Ernesto Priede entregó diplomas de reconocimiento a : Mario Franca, Juan Francisco Dorado, Antonio Arbesú, Generoso León, Dulce León, José Luis León, Andrés Márquez, Jorge del Busto, Lidia Morales, José Olivella, MD, Pepe José Pérez, Mario Petrirena, José J. Rodríguez,  Rita Rodríguez, Ena Salud, Manuel Torres-Piloto, Gaspar Velasco, Carlos Zubillaga y Cristóbal F. Oviedo.   

Armando Acosta hizo la presentación del orador invitado Enrique Encinosa, resaltando su lucha a favor de la libertad de Cuba y su extensa producción como historiador y escritor de varios libros, como comentarista radial de Radio Mambí y su destacada labor como patriota.

Enrique Encinosa fue breve y conciso. Nos dijo: Mis primeras palabras son de agradecimiento al concederme ustedes el honor de invitarme aquí. Y he encontrado este lugar tan acogedor que si tuviera que vivir en los Estados Unidos en vez de Miami, viviría aquí. Hace algunas décadas –continuó- cuando yo era un joven tuve el honor de compartir la tribuna con el Dr. Humberto Medrano y el Dr. Medrano hizo una anécdota de su padre que me gusta repetir. El padre de Humberto Medrano, Ignacio Medrano había sido militar y había ido a vivir a New York y una noche de frío se encontró con un cubano amigo de él que vivía en la misma casa de huéspedes y el cubano le dijo entra aquí que hace mucho frío y mucha nieve y tenemos un acto patriótico en el State Hall y entró. Y esa noche Ignacio Medrano escuchó a Martí. Y esa noche Ignacio Medrano se convirtió en Martí. Ese era el poder de convencer en un solo momento y con un solo discurso a un hombre para que pusiera su espada al servicio de Cuba.

Y venimos a hablar del Apóstol, el símbolo máximo de la pureza y el sacrificio. Fue un hombre de carne y hueso, un ser humano con defectos y virtudes, quien a pesar de ser ignorado por los historiadores en los primeros 30 años de la República, ya que no se publicaba ni hablaba mucho sobre Martí hasta que lo popularizó la generación de los años 30. Es Martí el cubano que se ha convertido en nuestro santo nacional, en nuestro modelo a seguir y desgraciadamente se ha convertido en una herramienta para utilizar.

Los comunistas declaran incesantemente que Martí fue el autor intelectual del Moncada. Eso es lo que dicen ahora, pero no siempre se expresaron así. Los comunistas criollos cubanos, escribió Carlos Ripol trataron  a Martí antes o inmediatamente después de 1959 como la figura más notable del marxismo cubano. Era Juan Marinello quien en 1935 siendo profesor titular de la Escuela Normal para Maestros en La Habana escribió “que Martí había sido un gran fracasado y un abogado de los poderosos, pero que era conveniente dar la espalda de una vez a sus doctrinas, concluyendo, sin embargo, una gran verdad y es que las ideas de Martí ante el marxismo-leninismo, dijo Marinello, no podían servir más que como trampolín de los oportunistas y el tiempo lo probó. Este mismo Marinello que en el 35 dijo que Martí había sido un fracasado y un abogado de los poderosos ya en el poder el régimen en la presentación de la obra completa de José Martí publicada entre 1963 y 1973 por el editorial nacional de Cuba declara la postura martiana es un antecedente poderoso de nuestra etapa socialista y la etapa martiana de la revolución encabezada por Fidel Castro es la que lleva a todos los cubanos la obra del Libertador cuídense con cambiar.

Al Apóstol lo han querido coger para el trajín como dicen los cubanos se le cita con mucha frecuencia la frase “ he vivido en el monstruo y le conozco las entrañas” . Lo que los comunistas nunca citan es lo que Martí escribió: “las soluciones socialistas nacidas de los males europeos no tienen nada que curar en las selvas de las naciones” .

Martí era un hombre enfermizo se graduó en la Universidad como abogado, escribió artículos y obras de teatro. Fraguó una revolución y murió gustoso por ella para formar una nación, lo endiosamos y es justo que así sea, pero yo creo que también no olvidemos de rendir tributo a los que hoy siguen sus pasos. Martí, Maceo, Agramonte se han convertidos en dioses nítidos y yo creo que eso es un error, cuántas veces hoy en día vemos en el exilio que le damos un micrófono y ensalzamos al marxista recién arrepentido e ignoramos al guajiro del Escambray, mientras ignoramos al combatiente de Girón, los presos plantados y esos son la continuación del proceso martiano, esos son los verdaderos seguidores de Marti

000ooo000

1/31/05

            

Regresa a artículos de FHT