![]()
Asalto cobarde y vil
Por
Francisco H. Tabernilla
En
la madrugada del 24 de abril, Sábado Santo, el Presidente William Jefferson
Clinton, que se hace retratar saliendo de una Iglesia cristiana con una Biblia
en la mano, al ordenar el allanamiento del hogar de la familia que cobijaba
desde el 25 de noviembre de 1999 al niño náufrago Elián González borró su
prefabricado autoretrato de cristiano, ofendiendo a todo el mundo cristiano. En
contraste, el padre de Elián, Juan Miguel González había declarado con
anterioridad que él era de vocación comunista y que no creía en Dios.
El violento e injustificado ataque a
la humilde casa de la familia González en Miami por agentes federales portando
la sub-ametralladora de fabricación alemana de 9 mm Keckler & Koch que
lleva un peine de 30 balas y el uso indiscriminado de gas pimienta sin tener en
cuenta a quien rociaban, destrozando salvajemente las puertas de entrada y todo
lo que se encontraran a su paso hasta llegar al niño que se encontraba en
brazos de su salvador Donato Dalrymple fueron encañonados por un agente federal
quien les dijo: "entrégame al... (una mala palabra) muchacho o
disparo". Hay una alta responsabilidad política en las autoridades por
este atropello, sobre todo cuando ya se había firmado un acuerdo, dicen los
abogados, para entregar al niño pacíficamente. La acción militar, torpemente
ejecutada, con un despliegue de fuerzas innecesarias, contra gente de trabajo
que no eran un peligro para nadie, ha dejado una desagradable y bochornosa
impresión que perdurará y se recordará como un día de infamia en la página de
honor de la democracia norteamericana.
Toda esta tragedia ha sido controlada
y dirigida por la Administración en total convergencia con la tiranía
castrista, la cooperación ciega de la prensa liberal y el abogado Gregory
Craig, quien llevó y sostuvo el rumbo de los acontecimientos a su manera y de
acuerdo con los planes e indicaciones exigidas por Fidel Castro cuando lo
visitó en La Habana como enviado personal del Presidente Clinton. Este asunto
tan embarazoso para el gobierno norteamericano fue iniciado por Fidel Castro
que desde el primer día ha dictado las directivas y vigilando que sus órdenes
fueran cumplidas al pie de la letra.
La mentira constante -muy
característico de la administración- es lo que más ha surgido a la superficie y
desde luego merece un análisis más profundo para comprobar las causas del por
qué el gobierno ha ido tan lejos con el objeto de apaciguar y complacer a Fidel
Castro, inclusive, violando la ley, los derechos humanos y los principios
democráticos.
Desde Cuba, Fidel Castro se ha
atrevido a acusar a Lula Rodríguez, secretaria adjunta del Departamento de
Estado para Asuntos Públicos y al "congresista contrarrevolucionario Bob
Menéndez", de elaborar un plan que intentaba poner a las dos familias bajo
una misma residencia en un lugar cercano a Washington. En el plan, según
Castro, también participaban desde Miami los exiliados cubanos Carlos
Saladrigas y Carlos de la Cruz. También reveló que Ricardo Alarcón. presidente
de la Asamblea del Poder Popular, estuvo todo el tiempo al tanto de las
negociaciones desde La Habana y mantenía comunicación directa con el abogado de
Juan Miguel, Gregory Craig.
El Gobernador de la Florida Jeb Bush,
implicó que el Presidente le había mentido: en una conversación que sostuvimos
la noche del viernes me aseguró que la intención de su administración era
resolver este asunto sin el uso de la fuerza. El senador Trent Lot describió el
operativo como "vergonzoso", no digno de una nación democrática, sino
más bien propio "de la Cuba comunista". El gobernador de Texas George
W. Bush declaró que la escalofriante imagen de un niño retirado de su casa a
punta de pistola, con una ametralladora frente a la cara, es un insulto a los
valores de EU. El senador Bob Graham dijo que el ataque ocurrió durante una
festividad religiosa sagrada y negociaciones honestas por ciudadanos de gran
calibre fueron frustradas por el Departamento de Justicia. Norman Braman
expresó que se sentía conmovido con el caso de Elián González, por eso compró
una página completa en The Miami Herald haciendo un llamado a la conciencia de
los judíos para que no olvidaran su propia lucha por "la libertad y la
supervivencia".
Al
transcurrir las 24 horas de "tregua" que el tirano concedió a los EU
renovó sus ataques e intrigas diciendo que Elián y su familia vivirán secuestrados
mientras dure el proceso en la Corte de Apelaciones de Atlanta. El exilio
cubano unido como nunca ha cumplido con su deber. Y este dolor y traición que
ahora sufre lo está bruñendo como al oro, ya que la perseverancia en la lucha
patriótica no cesará hasta que Cuba sea libre y democrática.
ooo000ooo
4/25/2000