Un  Fidel Castro  derrotado

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El ex presidente soviético Mijail Gorbachov y Premio Nobel de la Paz se unió a los más de 4,000 intelectuales que suscribieron un manifiesto a favor de Cuba comunista dirigido a la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de la ONU.

No obstante, la condena al régimen que adoptó la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, el pasado 14 de abril, 2005 , es una nueva demostración del aislamiento mundial en que se encuentra el tirano Fidel Castro. Al mismo tiempo esta condena  ejemplifica la repulsa hacia un gobierno que se niega a hacer el menor cambio que signifique una rectificación o un mejoramiento de las condiciones de vida de los cubanos y la posibilidad de que algún día la libertad toque a las puertas de cada uno de ellos.

El destierro cubano ha expresado su complacencia con la merecida condena y su gratitud a los gobiernos que votaron “a favor de los derechos humanos y la dignidad del pueblo cubano”.

Pese a las amenazas y los manejos de los funcionarios castristas en Ginebra y en diversos países del mundo la CDH ha condenado a un “gobernante” que se aferra al mando y al poder de un modo absoluto por medio del terror y el chantaje. Que sólo promete ollas para ablandar los frijoles y obliga a los cubanos a vivir en una isla-prisión, sin más noticias que las que les ofrece el régimen convirtiéndolos en “robots” en un mundo que cada día conocen menos y los explota más, porque permite que un sistema tan oprobioso subsista en pleno siglo XXI.

El congresista Lincoln Díaz Balart expresó su gratitud a los gobiernos que votaron a favor de la merecida condena. “Estoy extremadamente agradecido al presidente Bush y a su administración por su compromiso continuo con la libertad del pueblo de Cuba. Los gobiernos que se mantuvieron junto al pueblo cubano y su derecho a ser libre hoy en Ginebra se han ganado la gratitud de todos los amantes de la libertad a través del mundo”.

El compatriota Luis Zúñiga, director del Consejo por la Libertad de Cuba, celebró el voto como “el único momento anual de justicia para el pueblo de Cuba”. Y el voto –dijo- tiene además la importancia de marcar la primera vez en que la Unión Europea, “cansada de los pasos dilatorios de Cuba frente al respeto de los derechos básicos, ni siquiera de los derechos humanos, toma el liderazgo en la condena contra el régimen de La Habana”.

Para Ricardo Bofill, presidente del Comité Cubano Pro-Derechos Humanos, la resolución se debe agradecer principalmente a “la labor de los prisioneros políticos en Cuba, que desde las cárceles en que se encuentran, hicieron llegar innumerables testimonios que Castro no puede refutar”.

En resumen podemos decir que Fidel Castro ha sufrido una derrota humillante y degradante en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Por primera vez se aprueba una resolución presentada por Estados Unidos. Fueron negativas las gestiones realizadas por el inexperto canciller, Felipe Pérez Roque; así como las maniobras procastristas del gobierno socialista español. La Unión Europea votó en bloque apoyando la resolución americana.

En contra de la resolución americana votaron Rusia, Sudan y China. Argentina y Brasil decidieron abstenerse. El resultado fue 21 votos a favor de la resolución americana y 17 en contra.

Fidel Castro, soberbio y altanero dijo que “le importaba un bledo” las conclusiones de la ONU sobre los derechos humanos en Cuba. Falso, si no le hubieran importado ¿por qué cubrió de improperios a la Unión Europea? El sabe que esta condena ha sido un triunfo histórico de la oposición interna contra su dictadura. Y un éxito más de la comunidad exiliada que se mantiene firme, vertical y decidida contra un enemigo que ha destruido a la patria de José Martí.

000ooo000

4/18/05

          

Regresa a artículos de FHT