¿Fracasará Insulza?

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

A pesar de estrenar nuevo secretario general, José Miguel Insulza, diplomático chileno y político experimentado, la Organización de Estados Americanos (OEA) sigue en simple retórica. Creíamos que la crisis en Nicaragua era la gran oportunidad que aprovecharía el organismo creado en la Conferencia Panamericana en 1948, para devolverle la credibilidad perdida y que comenzaba a caminar por “el buen camino”.  Pero, para sorpresa nuestra, la prensa de hoy lunes 20 de junio del 2005 nos trae un despacho de la agencia EFE desde Managua comunicándonos el fracaso aparente de la primera misión oficial de la OEA bajo la dirección de José Miguel Insulza, quien abandonó dicho país con el logro de haber propiciado una “disposición” de las partes en pugna, pero sin haber concretado una solución favorable a la crisis.

El analista político nicaragüense Carlos Tunnerman dijo ayer domingo a la EFE que “la misión de la OEA ha hecho todo lo posible por concertar un diálogo”, pero “si su papel se limita a ser un simple facilitador del diálogo nacional, éste será un diálogo destinado al fracaso”.  Según Tunnerman, la sociedad civil ha pedido a la OEA que sirva de intermediario en un verdadero diálogo nacional, ampliado a otros sectores y “que garantice que los acuerdos que ahí se tomen se cumplan, pero ellos no quieren asumir ese papel”.  El sábado cuando Insulza tenía previsto concluir su misión en Managua, se intensificaron los contactos con el Ejecutivo así como con liberales y sandinistas para sentarlos en una mesa de diálogo.

Sin embargo, la negativa del presidente nicaragüense Enrique Bolaños, a sentarse a conversar con sus opositores liberales y sandinistas impidieron retomar las pláticas.  Ante la ausencia de Bolaños, líderes de los partidos liberal y sandinista de Nicaragua abandonaron la sede de la Universidad Católica de Managua donde pretendían  reinstalar el diálogo.  Pese a que las conversaciones no se pudieron reanudar, el ministro de la presidencia, Ernesto Leal, consideró que “la misión de la OEA no ha fracasado”.

Insulza arribó a Nicaragua el miércoles por la noche y mantuvo contactos con numerosos representantes del Estado, así como con sectores políticos y económicos.  La crisis fue generada por roces entre el poder Ejecutivo y el Legislativo tras la aprobación en el Parlamento, hace ocho meses, de reformas constitucionales que recortan los poderes del presidente.  La situación se agravó esta semana cuando la Contraloría (Fiscalía) pidió, por segunda vez en menos de un año, al Parlamento, controlado por sandinistas y liberales, la destitución del presidente por desacato a la Constitución.

La Contraloría reclamó la destitución después de que Bolaños no dejó que los auditores revisaran las cuentas de las entidades de servicios públicos (agua, energía y telecomunicaciones) que el Gobierno se niega a entregar a las nuevas autoridades nombradas por el Parlamento.

En medio de la crisis, el Ejecutivo presentó el sábado a Insulza una propuesta para el diálogo: realizar un referéndum popular para someter a consulta popular las reformas constitucionales realizadas.  Además, el Gobierno plantea la posibilidad de realizar una Asamblea Nacional Constituyente en el 2006 para renovar la Constitución Política.

El líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda), el ex presidente Daniel Ortega (1985-1990), también lanzó su propia propuesta, adelantar las elecciones presidenciales. “Sería lo mejor adelantar las elecciones para presidente para el mes de noviembre de este año” en vez de ese mismo mes del 2006, dijo Ortega.  La intransigencia del presidente Bolaños es manifiesta. Por mantenerse un año más en el poder no vale la pena traer el desasosiego y la intranquilidad a la nación. Insulza regresará mañana martes a los Estados Unidos y rendirá un informe sobre sus gestiones en Nicaragua y las posibilidades existentes todavía de solucionar la crisis.

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6/20/05

         

     

               

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