El Presidente Bush firme y sereno

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Dos días antes de una manifestación antibélica en gran escala que se reunirá en Washington el sábado 24 de septiembre, 2005, nos informa la Associated Press desde Washington, el Presidente George W. Bush  dijo ayer, septiembre 22, 2005,  que “una retirada de las fuerzas estadounidenses de Irak haría que el mudo se tornase más peligroso y permitiría a los terroristas declarar una victoria histórica sobre los Estados Unidos”.

Bush agregó que los terroristas se han sentido envalentonados en el curso de los años por la respuesta vacilante de Estados Unidos a numerosos eventos: los terroristas vieron nuestra respuesta a la crisis de los rehenes en Irán, durante el gobierno del presidente Jimmy Carter, los ataques a las barracas de los Marines en el Líbano, durante el gobierno de Ronald Reagan, el primer ataque terrorista en el sótano del World Trade Center en Nueva York, durante el gobierno de Bill Clinton, las muertes de soldados estadounidenses en Somalia, la destrucción de dos embajadas de Estados Unidos en África, el ataque al crucero de guerra USS Cole, y los ataque al Pentágono y las dos Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio el 9/11/2001.

“Los terroristas llegaron a la conclusión de que carecíamos de la valentía y el carácter necesarios para defendernos”, dijo el presidente. “La única manera en que los terroristas pueden ganar es si cejamos en nuestra resistencia y abandonamos la misión. Por la seguridad y garantía del pueblo estadounidense, eso no va a ocurrir durante mi presidencia”, proclamó bien claro y preciso el presidente.

Varios analistas y dirigentes opositores han afirmado, sin embargo, que el régimen de Saddam Hussein no estaba estrechamente vinculado con el terrorismo, y que en todo caso la guerra iniciada por Bush para derrocar al dictador iraquí sólo ha exacerbado el problema.

El mandatario habló en el Pentágono después de recibir los informes presentados por el general George Casey, comandante de las fuerzas norteamericanas en Irak  y el general John Abizaid, jefe del Comando Central que hablaron por videoconferencia. El vicepresidente Dick Cheney también estuvo presente.

El presidente Bush admitió  que hay diferencia de opinión acerca de Irak y que algunos desean que Estados Unidos retiren sus fuerzas de ese país a fin de evitar mayores actos de violencia, reconociendo que los activistas manifestantes antibélicos “tienen buenas intenciones, pero su posición es errónea”, espetó Bush. “Retirar nuestras fuerzas de Irak haría del mundo un lugar más peligroso”.

Bush admitió la pérdida de vidas estadounidenses en Irak, que ya supera las 1,900 bajas y dijo que “honraremos su sacrificio completando la misión y ganando la guerra contra el terrorismo”.

Mientras el huracán Rita se acercaba a Louisiana y Texas el Presidente Bush voló a Colorado el viernes 23 de septiembre  para observar cómo las fuerzas militares respondían a las necesidades provocadas por la tormenta Rita . Canceló los planes de visitar a los trabajadores estacionados en San Antonio cuando los grupos de rescate decidieron moverse hacia un punto cerca de Houston donde el ciclón Rita tocaría tierra.

Con las operaciones en marcha el Presidente no quiso interferir con el trabajo de los grupos de rescate.. “Queremos estar seguros que mi séquito no se ponga en el camino de los que están haciendo su trabajo de busca y rescate inmediato. Antes de salir para Colorado Springs, Bush se reunió en Washington con tres docenas de funcionarios en el Centro Nacional de Coordinación y Respuesta para agradecerle a los empleados todo lo que están haciendo con las posibilidades a su alcance, trasladándose a la base militar cerca de Colorado Springs donde radica el Estado Mayor del Comando Norte de los Estados Unidos, llamado NORTHCOM, que fue formado después de los ataques del 9/11.

NORTHCOM es la entidad que usa activos federales, tropas federales para interponerse con las autoridades locales y del estado. “Yo quiero observar cómo trabaja esta relación, porque es una relación muy importante y necesito comprender la manera de cómo trabajará mejor”, dijo Bush .

La Casa Blanca acostumbrada a trabajar bajo un plan o programa no sabe cuándo retornará el Presidente a Washington después de lo que pasó con el huracán Katrina, que tantas críticas levantó, se espera que su plan u horario se ajuste exclusivamente, en los próximos días, a todo lo relacionado con el huracán Rita. El Presidente regresó a la Casa Blanca ayer domingo 25, no sin antes escuchar las palabras de la Gobernadora del Estado de Louisiana reconociéndole su interés y apoyo a las víctimas de Katrina y Rita, lo mismo que al Congreso de la Nación.

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9/26/05

                   

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