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DENUNCIA QUE DEBE INVESTIGARSE
Por
Francisco H. Tabernilla
1.- El escritor peruano
Mario Vargas Llosa le da la razón a mi artículo reciente en ACCIÖN: “Cumbre
silenciosa y parcial”, al preguntarse en Madrid, “¿cómo es posible que España,
un país que ha vivido en carne propia de una manera tan flagrante los
beneficios de la libertad, de la democracia moderna, esté amparando con
comunicados que son vergonzosos a una dictadura siniestra de 46 años, como la
de Fidel Castro?”. Se refería Vargas Llosa a la Declaración Final aprobada por
los jefes de Estado y de Gobierno en la XV Cumbre Iberoamericana que pidió el
fin del “bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, palabra
utilizada con una impropiedad garrafal”.
2.- Acaba de terminar el
domingo 5 de noviembre, 2005, en Mar del Plata, Argentina, la IV Cumbre de las Américas. Después de una demora de seis horas se llegó a un acuerdo para que se incluya en
su documento final una mención a las posiciones de apoyo y oposición al Área de
Libre Comercio de las Américas (ALCA). El mandatario
de Venezuela Hugo Chávez también participó en la llamada “Contra Cumbre” junto
con el ex astro de fútbol Diego Maradona. No se puede
gritar con Maradona y conversar con los mandatarios
latinoamericanos al mismo tiempo. Chávez debe definirse.
3.- Los funcionarios de
inteligencia estadounidenses dicen que el líder terrorista jordano Abu Musab al Zarqawi
ha ampliado su campaña de terrorismo en Irak, y ésta incluye a extremistas en
dos docenas de grupos terroristas diseminados en 40 países (en Medio Oriente,
África, Asia y Europa), creando una red que rivaliza con Osama
bin Laden. Estados Unidos
ha ofrecido 25 millones de dólares por su cabeza.
Vayamos ahora al tema
central de este artículo que no es otro que el informe publicado en El Nuevo Herald de la inteligencia militar ecuatoriana denunciando
los vínculos de los seguidores del presidente venezolano Hugo Chávez con grupos
insurgentes latinoamericanos.
Se trata –nos dice el
periodista Steven Dudley
del The Miami Herald- de
una operación de subversión a nivel continental e internacional. El documento
describe un curso de entrenamiento en Venezuela para individuos procedentes de
diversos países interamericanos. En el curso participó como entrenador un
miembro de la organización vasca ETA.
Señala la denuncia que el
entrenamiento consistió en prácticas con explosivos, armas y tácticas de
guerrilla urbana y que parte de dicho curso se realizó en bases militares de
Caracas, una utilizada por las reservas del ejército y la otra donde se halla
la sede del Ministerio de Defensa. En varias ocasiones el Herald
trató de conocer la reacción del vicepresidente venezolano José Vicente Rangel, quien con mucha frecuencia habla en nombre del
gobierno, y del general Julio Quintero Vitoria, jefe de las reservas. Ninguno
de los dos respondió las llamadas que se hicieron.
Si se demuestra que las
acusaciones son ciertas, no harían más que aumentar una serie de quejas de
Estados Unidos de que el proclamado gobierno socialista y revolucionario de Chávez
se ha convertido en un factor desestabilizador en toda América Latina. Se cree
que los oficiales de inteligencia estadounidenses conocen el informe y piensan
que las acusaciones contenidas en éste son ciertas. Las agencias de
inteligencia del Ecuador se consideran relativamente confiables, toda vez que
han recibido entrenamiento por parte de EEUU e Israel durante una exitosa
campaña a finales de los años 80 para enfrentarse y acabar con un brote de
guerrillas de izquierda, según un consultor de seguridad norteamericano.
En la información del 2 de
octubre aparecida en el diario El Comercio, del Perú, se cita a un
portavoz del hasta ahora desconocido Ejército de Liberación Alfarista (ELA), un
grupo izquierdista ilegal quien expresa que sus miembros han viajado realmente
a Venezuela. Cuando se le preguntó por el entrenamiento militar, el portavoz
respondió: “En nuestros contactos, hay intercambios de experiencia, de métodos
y de mecanismos. Y uno pasa a través de ese tipo de experiencias”.
Aunque el informe no
implica personalmente a Chávez en el entrenamiento de las guerrillas, sí
argumenta que su ideología de izquierda permite a grupos latinoamericanos ir a
Venezuela y “aprovechar el espacio y las instalaciones que el gobierno brinda”.
“El Movimiento Venezolano Bolivariano”, agrega el informe “está afianzando su
proceso de consolidación en Latinoamérica, aprovechado el repunte de los
movimientos de partidos políticos de izquierda; para lo cual partiendo de las
bases de estas estructuras sociales, busca organizar fuerzas políticas
paramilitares que alcancen el poder en cada una de las naciones”. Este informe
debe ser estudiado, verificada su certeza y tomar las medidas pertinentes. De
todas maneras, Fidel Castro lleva 46 años haciendo cosas mucho peores bajo la
mirada indiferente de la OEA, la ONU, la UE y la complacencia de la mayoría de
las naciones latinoamericanas de nuestro hemisferio…
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11/06/05