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Bush a la ofensiva
Por
Francisco H. Tabernilla
El 11 de noviembre, el Día
del Veterano, el presidente George W. Bush para identificarse
aún más con los que han ofrendado sus vidas en defensa de la Libertad y la
Democracia, alzó su voz a toda la nación con firmeza, decisión y energía para
explicarle a los estadounidenses y al mundo que estamos en guerra contra un
enemigo que aspira a destruir a los Estados Unidos, el país más generoso y
poderoso del universo y reclamó de sus ciudadanos unión, apoyo y respaldo
decisivo para los que están dirigiendo con inteligencia y responsabilidad las diversas
acciones contra las huestes terroristas internacionales sepan y confíen que sus
planes nos llevarán al triunfo definitivo para todos los que deseamos vivir en
paz y en armonía con todos los pueblos de la tierra, agregando al ampliar mejor
su posición que “lo que hay en juego en la guerra global contra el terrorismo
es demasiado y los intereses nacionales son demasiado importantes como para que
los políticos hagan acusaciones falsas”, ya que es “sumamente irresponsable
reescribir la historia sobre cómo comenzó esta guerra”.
Bush defendió su
decisión de ir a la guerra en Irak, y dijo que los servicios extranjeros de
inteligencia y tanto la oposición demócrata como los republicanos estaban
convencidos de que el entonces líder iraquí Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva.
“Algunos demócratas y
críticos de la guerra –continuó diciendo el Presidente- sostienen ahora que
manipulamos la información de inteligencia y engañamos a la población
estadounidense sobre la razón por la que fuimos a la guerra”. Añadió que esos
críticos de la guerra en Irak han formulado esas alegaciones aunque saben que
una pesquisa del Senado “no encontró
evidencias” de que hayan existido presiones políticas para cambiar las
evaluaciones que realizó la comunidad internacional sobre el programa de armas
de Saddam.
Indicó que también saben
que Naciones Unidas aprobó más de una decena de resoluciones que mencionan que
el gobierno de Saddam desarrollaba y tenía armas de
destrucción masiva.
“Mas de 100 demócratas en
la Cámara de Representantes y en el Senado que tenían acceso a la misma
información de inteligencia votaron para respaldar el derrocamiento de Saddam Hussein”, dijo Bush.
El Presidente agregó que
las críticas han repercutido en las fuerzas armadas. “Estos ataques sin
fundamento envían una señal equivocada a nuestros soldados y a un enemigo que
está cuestionando la voluntad estadounidense”, sostuvo con firmeza Bush.
Desde luego, el senador demócrata
Edward Kennedy respondió a las palabras de Bush criticando la manera en que se fue a la guerra en Irak
y “en lugar de ofrecer respuestas abiertas y honestas a cómo logramos el éxito
en Irak y permitiremos a nuestros soldados regresar al país”, dijo Kennedy, “el
Presidente acudió a la misma manipulación para justificar una guerra que nunca
debimos haber peleado”, agregó.
El senador Edward Kennedy no le está prestando ningún servicio a la
nación al no apoyar decididamente una guerra que no podemos perder, porque
ponemos en peligro la misma existencia de la patria mas
generosa y poderosa del universo.
A través de su historia
los Estados Unidos han dado muestra de unidad, patriotismo, valor e hidalguía.
Este sentimiento e interés por conservar y mantener los valores esenciales de
la civilización y la democracia se han ido trasmitiendo de generación a
generación por más de doscientos años y con esas convicciones ante la amenaza
del terrorismo internacional hay un pueblo que espera y sabrá lo que tiene que
hacer en el momento que la patria así se lo exija al responder al unísono, sin
discrepancias ni críticas, a la urgente llamada del honor y el deber. El
Presidente George W. Bush
no está solo lo respalda la
tradición y la
historia de un pueblo que siempre ha luchado en defensa de la Libertad.
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11/12/05