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Colombia y EEUU concluyen el TLC
Por
Francisco H. Tabernilla
a) El gobierno comunista
de Cuba izó nuevamente las 138 banderas negras frente a la Oficina de Intereses
de Estados Unidos en La Habana, en relevo de las enseñas nacionales que
ondearon en el lugar durante 24 horas informó ayer domingo 26 de febrero, 2006
la prensa local. Las banderas cubanas habían sustituido el viernes pasado a las
negras con una estrella blanca en una ceremonia presidida por el tirano Fidel
Castro, para conmemorar el 111 aniversario del inicio de la última guerra para
independizarse de España, recordó ayer el periódico de la Juventud Rebelde. El
acto conmemoró, además, el 30 aniversario de la proclamación de la Constitución
socialista. Las banderas negras con una estrella blanca fueron izadas por
primera vez el pasado 6 de febrero, reportó la agencia EFE para El Nuevo Herald.
b) Venezuela a partir del
1ro. de marzo reducirá los vuelos a ese país de las compañías
norteamericanas Continental Airlines y Delta Airlines, lo cual aumentó la tensión entre ambos países, ya
que el presidente Hugo Chávez ha amenazado con cortar el suministro de petróleo
a Estados Unidos. En Washington, el portavoz del Departamento de Estado Adam Ereli enfatizó que la acción
venezolana viola un acuerdo bilateral de 1953. “Lo concreto es que tenemos un
acuerdo en el que la acción propuesta por Venezuela es una violación del
acuerdo, y lo que queremos hacer es respetar” los convenios internacionales.
COLOMBIA
Y ESTADOS UNIDOS. Concluyeron
exitosamente el lunes 27 de febrero, 2006, la negociación de un Tratado de
Libre Comercio, un acontecimiento que un ministro colombiano proclamó como “una
conquista verdaderamente notable” para el desarrollo económico de la nación.
“Hemos procedido sometidos
rigurosamente a los principios de transparencia y participación ciudadana”,
dijo el ministro de Comercio Jorge Humberto Botero”.
Botero no entró en
detalles específicos de lo negociado e indicó que más tarde en el día
la Oficina del
Representante Comercial de Estados Unidos, conocida como USTR, hará su propio
anuncio, y el presidente Alvaro Uribe se dirigirá a
la nación por la noche para informar de los pormenores. Uribe tenía planes de
formular el anuncio de cierre en Washington el 17 de febrero. Pero retornó a su
país sin cumplir ese propósito debido a la complejidad de las negociaciones que
todavía requirieron de 10 días más de dialogo.
María Luisa Lozada, presidente ejecutivo de la Federación de
Fabricantes para Alimentos de Animales, un sector que da ocupación directa a
unas 250,000 personas, dijo que sus afiliados veían en el tratado un riesgo que
todavía no estaba cuantificado. Indicó que Colombia ha hecho concesiones en la
cadena de producción de alimentos balanceados para animales y que materias
primas como el maíz, soya y torta llegarán a Colombia sin aranceles en plazos
relativamente cortos. En el caso de la porcicultura, Lozada
dijo que habrá “desgravación total” en apenas cinco años, y que si bien en los
cuartos traseros de pollo (piernas, entrepiernas y rabadillas), los productores
estadounidenses pagarán un arancel mínimo, pondrán en el mercado colombiano
26,000 toneladas anuales de un producto que no desean y que entrará libre de
gravámenes a los 18 años de vigencia del acuerdo.
Botero admitió que
Colombia acordó crear “mecanismos de ayuda” o subsidios para los sectores
afectados, un procedimiento que también había ya aceptado Perú para poder
cerrar sus negociaciones en diciembre, particularmente en los cereales.
Al iniciarse las
negociaciones hace 21 meses en Cartagena, los interlocutores de Estados Unidos
eran Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador, del llamado frente andino. Después de
concluir Colombia y Perú sus negociaciones, Ecuador volverá a la mesa a
mediados de marzo. Bolivia asiste al proceso como observador.
“Le estamos entregando al
país un tratado muy positivo”, dijo Botero a reporteros después del cierre de
las negociaciones. “Desde luego es una negociación comercial en la cual cada
parte vela por sus intereses, pues obviamente las concesiones son recíprocas”.
Añadió que el tratado
abrirá el mercado estadounidense para los productores colombianos, y que lo
logrado el lunes por la madrugada, después de 40 horas de negociación, “ha
valido la pena”.
Para el tirano Fidel
Castro es un revés más en su campaña contra Estados Unidos y el Tratado de
Libre Comercio y para su alumno el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías,
es otro trago amargo que tendrá que tomarse por seguir la política errónea,
confusa y disociadora que practica su socio de aventuras en detrimento del
progreso y el bienestar de los pueblos, los derechos humanos y la democracia.
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2/27/06