El fallo de un Juez

Por

 Francisco H. Tabernilla

 

 

En una decisión sin antecedentes, un juez federal de Miami decidió el martes 28 de febrero, 2006, que el Servicio de Guardacostas actuó en una forma “poco razonable” cuando en enero decidió repatriar a la isla a 15 cubanos encontrados en un pilar del viejo puente abandonado de las Siete Millas, en la carretera hacia Cayo Hueso. El juez Federico Moreno, calificó la repatriación de “ilegal”.

La repatriación levantó una conmoción en la comunidad exiliada, a punto de que el líder del Movimiento Democracia Ramón Saúl Sánchez, protagonizó una huelga de hambre hasta lograr ser recibido por las autoridades en Washington, DC, para discutir la polémica política de “pies secos-pies mojados”. El juez ordenó a las autoridades de inmigración que “hagan sus mejores esfuerzos” para lograr el regreso a Estados Unidos del grupo de cubanos repatriados. Moreno consideró que el pilar del puente abandonado es territorio de Estados Unidos y recordó que una vez allí, hace unos años, se filmó una conocida película de Hollywood. “Si estuvieran filmando una película, ellos nunca hubieran sido repatriados”, dijo el juez.

No obstante, el juez Moreno manifestó su simpatía por las difíciles condiciones de trabajo de los Guardacostas, quienes por veces disponen de “segundos” para tomar una decisión. Sin embargo, señaló, “estos refugiados cubanos que alcanzaron suelo estadounidense en el mes de enero fueron enviados a Cuba ilegalmente”.  Moreno dejó aclarado que su decisión tiene un alcance limitado. “Esta decisión no se trata de lo acertada o no que es la política de pies secos-pies mojados”, añadió, según un reportaje de todo este evento realizado por Rui Ferreira en El Nuevo Herald.

Al enterarse del fallo, Saúl Sánchez, convocó a una conferencia de prensa con abogados y familiares de los repatriados, donde dijo que el señor juez “tomó una decisión que estaba en el corazón de la ciudadanía”.    

Tanto el activista exiliado, como los abogados que presentaron el caso ante el tribunal –el ex fiscal federal Kendall Coffey, Luis Fernández y Willy Allen- manifestaron su esperanza de que la fiscalía decida no apelar el caso. “Sería una decisión caballerosa. El juez ha sido bastante claro al respecto, y lo justo sería reponer la justicia, trayendo a todos a los Estados Unidos”, dijo Fernández.

Saúl Sánchez manifestó que la decisión “muestra que en este país no hace falta tener una propiedad para tener derechos”, y es “una victoria para los derechos civiles, incluyendo para el gobierno, porque cuando una rama del gobierno le dice a la otra que hay que respetar los derechos civiles, el gobierno también gana”. En su fallo, el juez Moreno consideró que el Servicio de Guardacostas cometió un error al estimar que el viejo puente no es territorio de Estados Unidos, y por ende no aplicaba la ley de “pies seco-pies mojados”, y dio de plazo hasta el 30 de marzo para que le informen qué gestionen han hecho para garantizar el regreso del grupo.

No obstante, ese eventual regreso pudiera estar en entredicho por la reacción que la decisión del juez Moreno pudiera provocar en el gobierno tiránico y absolutista de Fidel Castro y las gestiones que pudieran realizar las autoridades estadounidenses para lograr que el grupo llegue a tierras de libertad. Hoy lunes 6, el canal 41, América Teve, en el noticiero de las 5:00 p.m. mostró el grupo de los 15 repatriados entrando en la Sección de Intereses de EEUU en La Habana para solicitar sus visas. El gobierno no ha puesto obstáculos, hasta ahora, lo que es buena señal.

De todas maneras los familiares del grupo de aquí y los que viven en Cuba están contentos y emocionados, tan es así que, Mariela Conesa, cuyo esposo Mario Hernández, y el hijo de ambos Osniel, que están en el grupo repatriado, dijo a los periodistas que el mes pasado “lloró de tristeza y ahora lloro de alegría”.

Y cambiando el tema: Se ha sabido que miembros del Ejército de Estados Unidos estacionados en Honduras atendieron el 2 de marzo a cuatro médicos cubanos que sufrieron un serio accidente mientras se desplazaban por carretera entre las ciudades de Comayagua y Tegucigalpa. Al volcarse, el auto terminó pegándose contra la cerca que rodea el perímetro de la Base Aérea de Soto Cano, donde se encuentra la Fuerza de Tarea Bravo, del Comando Sur del Ejército estadounidense. La evacuación se realizó en dos vuelos a bordo de un helicóptero UH-60. Los médicos militares acompañaron a los heridos. En Honduras hay unos 260 médicos cubanos prestando servicios en hospitales

y centros de salud en el interior del país.

Por otra parte es bueno que se sepa que Estados Unidos ha puesto a Cuba en la lista de países con riesgo de inestabilidad. La inclusión de Cuba en la lista es la última evidencia de que la comunidad de inteligencia de EEUU está cada vez más preocupada por las consecuencias de la edad avanzada de Castro y su salud aparentemente deteriorada después de más de cuatro décadas de gobierno…

Y ahora, sólo nos falta el fallo de Dios, que es el único que puede salvar a Cuba.

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3/06/06

 

       

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