La tercera visita

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en viaje de retorno a su país, después de entrevistarse con los Jefes de Estado de China, Malasia, Siria y  Angola, hizo una parada en La Haban, Cuba, para hablar personalmente con el tirano de Cuba, Fidel Castro Ruz, quien desde el 31 de julio, 2006,  se encuentra hospitalizado al ser sometido a una operación intestinal de pronóstico grave que le obligó a delegar sus funciones de Jefe de Estado  a su hermano Raúl Castro. El breve diálogo de Chávez con Castro se vio por televisión y la prensa publicó que en todos los lugares que asistió “la gente está rezando por su recuperación”.

          Estos viajes tan largos y costosos que está realizando Chávez tienen el propósito de comprometer el voto de esas naciones en apoyo de Venezuela para que forme parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) en las elecciones que se avecinan. Pero, además, Chávez tiene la intención de que sea reconocido como el prototipo del antiimperialismo norteamericano en todo el mundo.. Chávez, en realidad está siguiendo al pie de la letra el plan de Fidel Castro para “poner de rodillas” a los Estados Unidos de Norteamérica.

          También Chávez se está aprovechando de las débiles relaciones que existen de Washington con Iberoamérica. De todos es conocido que la Casa Blanca y el Departamento de Estado observan una política de marcada indiferencia con respecto a los gobiernos y pueblos de Iberoamérica. Una cosa es que se mantengan las relaciones diplomáticas con embajadas y personal correspondiente, y otra cosa es demostrar con declaraciones y actitudes y hechos, que los países iberoamericanos representan cual corresponde algo muy importante para la política exterior de los Estados Unidos.

          Desde hace varios años, especialmente con el eje Caracas-La Habana, esos errores son sumamente peligrosos pues la solidaridad interamericana y, especialmente para el prestigio e influencia saludable de los Estados Unidos en el resto del Hemisferio. Es muy lamentable que esto sea así..   Hay varios gobiernos en Iberoamérica, concretamente Cuba durante más de 47 años, Venezuela y recientemente Bolivia que abiertamente manifiestan su hostilidad contra lo que representa el gobierno y pueblo de los Estados Unidos de América. Además, hay otros gobiernos que no lo hacen en forma tan abierta, pero se manifiestan identificados con Chávez, Castro y Evo Morales. Eso significa que hay una colaboración abierta o solapada en contra de los Estados Unidos. Es de esperarse que los dirigentes de la opinión pública de los Estados Unidos y de los órganos de publicación escrita o electrónica que tengan influencia en el país –y que no estén de modo alguno contentos con la conducta de los enemigos de su patria- llamen la atención de la Casa Blanca y del Departamento de Estado en lo que respecta a cambiar su política hacia Iberoamérica en el sentido de crear vínculos de amistad, comprensión, solidaridad, que son tan importantes.

          Y volviendo al tumultuoso de Chávez, cada día sorprende al mundo con actitudes y visitas internacionales que prácticamente son exclusivas en el campo de los enemigos de los Estados Unidos de América  y de Israel. Desde hace muchísimos años, quizás más de lo imaginable, el pueblo judío no había tenido un gobernante occidental que lo atacara tan fuerte y sostenidamente como lo hace Chávez. Une sus ataques a los judíos junto con los que hace al gobierno de los Estados Unidos, especialmente al Presidente George W. Bush.

          En su visita a la histórica ciudad de Damasco donde lo acogieron con un recibimiento triunfal organizado por el presidente de Siria, Bachar Al Asad, Chávez manifestó entre otras cosas lo siguiente: “Tenemos –nosotros y Siria- la misma posición: rechazamos el imperialismo y los intentos hegemónicos por parte del imperio norteamericano. Tenemos el mismo enfoque político. Somos dos pueblos y dos países que resisten y hacen frente a la agresión imperialista”.

          Por su parte el jefe del estado sirio, Bachar Al Asad, rindió homenaje a las grandes posiciones defendidas por Chávez y a sus “sentimientos por los pueblos expoliados” del sur, agregando “vamos a coordinar nuestras políticas al más alto nivel y reforzar la cooperación sur-sur para evitar a estos países presiones, como las ejercidas sobre Venezuela y Siria”.

          Como es sabido, Siria e Irán son aliados en la lucha contra Israel manteniendo y armando a Hizbulá. Ambos países coinciden plenamente en su enfrentamiento con los Estados Unidos, a lo cual se ha unido con gran solidaridad el mandatario venezolano que es un factor sumamente peligroso para la estabilidad de la democracia internacional.

Evidentemente, Chávez es un ambicioso audaz y una amenaza para el Hemisferio.

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9/04/06

 

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