¿Hasta dónde llegará Clinton

por defender a Castro?

Por

Francisco H. Tabernilla

 

Ante la actitud dudosa, pasiva y blandengue de la presente Administración con motivo del asesinato en el aire ordenado el 24 de febrero de 1996 por el tirano Fidel Castro abatiendo a dos avionetas indefensas de la organización humanitaria "Hermanos al Rescate", que dejó un saldo de cuatro mártires más a la larga lista de los que luchan por la libertad de Cuba, el juez federal James L. King abrió el camino para que los familiares de los pilotos derribados cobren 38 millones de dólares de los 187 millones de compensación por la muerte de sus seres queridos.

King le negó a la fiscal Carol Federighi intervenir en el caso, ordenando al Chase Manhattan Bank entregar a la secretaría del tribunal federal los 38 millones de dólares congelados en dos cuentas. La oficina de la fiscal no había sido parte de la demanda de los familiares de los pilotos contra La Habana hasta la última parte del juicio y quería que el juez suspendiera el traspaso del dinero mientras apelaban al pago de la compensación con fondos congelados, ya que el gobierno norteamericano considera que traspasar el dinero congelado a Cuba violaría la ley de comercio con el enemigo bajo la que esos fondos están retenidos. La fiscal agregó que el traspaso de esos fondos dejaría a Washington sin un instrumento de política exterior que emplear en futuras negociaciones con el presente gobierno de Cuba.

"¿Prefieren dar ese dinero a Cuba antes que a las víctimas?", preguntó el magistrado King ante la imposición fiscal. "Hay algo muy preocupante cuando el gobierno se entromete en los juicios civiles", añadió el magistrado, quien dijo estar sorprendido que Washington defienda el dinero de La Habana, argumentó en su reportaje el 9 de junio en El Nuevo Herald, Joaquim Utset. Con entereza el juez King rechazó el razonamiento de la fiscalía de que ese dinero podría servir más adelante para compensar a otras "víctimas" de la acción de Fidel Castro, pero según el magistrado King "futuros reclamos cuyos méritos ni han sido revisados por los tribunales no pueden impedir la ejecución de una orden judicial vigente.

Hasta la fecha los abogados de los familiares de los pilotos Armando Alejandre, Jr. Mario de la Peña y Carlos Costa han logrado localizar 170 millones en fondos cubanos en los Estados Unidos para pagar los 187 millones en compensación que el juez federal King les otorgó en diciembre de 1997. ¿Hasta dónde pensará llegar el Presidente Clinton defendiendo al enemigo, en vez de situarse al lado de la ley y de la justicia como corresponde a un dirigente democrático que defiende a los suyos, a sus amigos, a las víctimas y no a los agresores de un hecho criminal que conmocionó a todo el mundo y debería haber marcado el final del régimen más cruel, brutal e inhumano que ha conocido la América nuestra.

Esto guarda relación y comprueba la complicidad manifiesta con lo publicado en estos días por la prensa de que los gobiernos de Estados Unidos y Cuba coordinaron con anticipación la estrategia que finalmente condujo a sacar por la fuerza al niño náufrago Elián González de  la casa de sus familiares en Miami y devolverlo a la isla de acuerdo con documentos oficiales hechos públicos hace unos días en Washington que ponen al descubierto las negociaciones de la  administración Clinton y el régimen sanguinario de Fidel Castro, demostrando que el Departamento de Estado con otras agencias del gobierno trabajaron con los "comunistas cubanos" para manejar la información facilitada a los medios de prensa norteamericanos sobre el caso Elián, sobre el viaje de las abuelas, etc. estos documentos prueban lo que siempre sospechamos, dijo el presidente de Judicial Watch, Tom Fitton: "El gobierno de Clinton le hizo el trabajo a Fidel Castro cuando 151 agentes federales armados allanaron la casa de González el pasado 22 de abril". El propio Fidel Castro reconoció en un discurso en Jaguey Grande que él y Ricardo Alarcón estaban en contacto telefónico directo con el abogado Gregory Craig, quien a la vez mantenía negociaciones al mismo tiempo -también por teléfono- con Janet Reno y los abogados de Elián en Miami. Además se ha comprobado que Cuba había enviado información de inteligencia al Departamento de Estado, alertándolo sobre hombres armados en la Pequeña Habana para impedir la actuación de los agentes federales. "Todas estas informaciones y documentos demuestran que desde un principio existió una coordinación voluntaria de Clinton con Castro, más tarde o más temprano se conocerá la verdadera historia", afirmó nuestro congresista Lincoln Díaz-Balart. ¿Hasta dónde llegará Clinton antes de abandonar la presidencia? Se pregunta el destierro con razón...

 

6/12/00

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