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Unidos: ¡Estamos!
Por
Francisco H. Tabernilla
El Congreso de los Estados
Unidos le declaró la guerra a España cuando el acorazado Maine
fue volado en el puerto de La Habana en 1998; los mambises
estaban ganando en la guerra iniciada por José Martí el 24 de febrero de 1895.
Cuba fue libre e independiente el 20 de Mayo de 1902. Y el apéndice a la
Constitución de Cuba de 1901 que estipulaba las relaciones entre Cuba y los
Estados Unidos, redactado por el
político norteamericano Orville Hitchcock
Platt, fue derogado en 1934. Nuestra patria avanzaba
y se consolidaba, progresaba y crecía y su imagen se destacaba entre el
concierto de las naciones libres y democráticas del mundo. El pueblo cubano
feliz y alegre nunca olvidó la ayuda norteamericana que aceleró la Independencia
de la patria de Martí, Maceo, Agramante y Máximo Gómez.
Pero en 1958 cuando el gobierno cubano luchaba por sofocar
la insurgencia comunista que dirigía el líder comunista Fidel Castro Ruz quien en la Universidad de La Habana con sus procedimientos
gansteriles amenazaba a profesores y a sus compañeros
estudiantes, imponiéndose por la fuerza y el chantaje para satisfacer sus
ansias de poder y de mando, desembarcando con 82 hombres armados desde México,
por Belic, en Playas Coloradas, en la provincia de
Oriente, el 2 de diciembre de 1956, repentinamente el Departamento de Estado
Norteamericano cambia su política exterior, posiblemente presionado por la
campaña izquierdista de la prensa estadounidense e internacional, suspende la
compra y el envío de armas y demás pertrechos de guerra a las Fuerzas Armadas
de Cuba abriéndole el camino hacia el poder a Fidel Castro y sus guerrilleros
comunistas. La llegada del barbudo enemigo fue apoteósica en La Habana. Engañó
al pueblo, pues prometía elecciones generales y democracia y realizó todo lo
contrario. Fusiló a miles de cubanos inocentes para implantar el terror entre
la población y al entrevistarse con el grupo de oficiales del Ejército de Cuba
que fueron condenados por un Consejo de Guerra Sumarísimo y guardaban prisión
en Isla de Pinos, sorprendió a éstos que fueron saludarlo pues entendían que se
había terminado la guerra les espetó: “La guerra no se ha acabado, la guerra
comienza ahora contra los Estados Unidos”.
Y así ha sido, con la ayuda de Rusia. arma
un ejército de cientos de miles de hombres, envía más de 50 mil soldados a
pelear en Angola, entrena miles de guerrilleros de la América Latina en Cuba, extiende
su subversión por el Caribe. Cuando la “crisis de los cohetes” le pide a Nikita Kruschev que arroje bombas
atómicas en los Estados Unidos, lo que origina el pacto Kennedy-Kruschev, todavía vigente que elimina la posibilidad de una
invasión a Cuba desde los Estados Unidos por patriotas cubanos. No acata las
resoluciones de la ONU, permite el tráfico de drogas a través del territorio
cubano. Miles de hombres, mujeres y niños perecen en el estrecho de la Florida
huyendo de la tiranía. Es parte importante en la organización de Países No
Alineados hace varias décadas, y alcanza formar una alianza contra Estados
Unidos en unión de Venezuela, Irán y Bolivia.
Al enfermarse Fidel Castro delega en sus funciones
internacionales al presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, quien ha
asombrado al mundo con su audacia y lenguaje chabacano y falta de escrúpulos al
tratar de opacar a Fidel Castro con desmanes y declaraciones fuera de protocolo
ante la prensa y en organismos internacionales como la ONU.
Fidel Castro, dijo una vez el ex presidente de Cuba, Dr.
Ramón Grau San Martín,
es
“incosteable”. Sabemos que arruinó a la Unión Soviética y lo mismo hará con
Venezuela si Chávez continúa en el poder. Este mismo Chávez que recientemente
en la Asamblea General de la ONU insultó al Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush está repartiendo
miles de millones de dólares entre países aliados con sus métodos, con el fin
de lograr un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Felizmente “el tiro le ha salido por la culata”: La nación
Norteamericana se ha puesto de pie, firme y decidida en respaldo a su Presidente
y en honor de la patria ultrajada. En el Congreso demócratas y republicanos se
unen para salirle al paso a Chávez y su terrorismo de Estado. La líder de la
Cámara (D) Nancy Pelosi dice que Chávez es un asesino
y ladrón. El representante (D) Charles Rangel, un
frecuente crítico del presidente Bush dice que hablar
mal del Presidente es un privilegio reservado a los americanos hayan votado por
él o no. “No piense que un extranjero pueda
venir a nuestro país y pensar que no nos sentimos ofendidos cuando usted ofende
a nuestro jefe de Estado”. El ex presidente Clinton
manifestó que Chávez se está haciendo daño a él mismo y a su país. La Casa
Blanca no hizo comentario sobre las palabras ofensivas de Chávez en la ONU y en
una Iglesia en Harlem. La secretaria de Estado, Condoleezza Rice declinó, diciendo “yo no voy a dignificar
con un comentario del presidente de Venezuela al presidente de Estados Unidos”.
El mundo está descubriendo alarmado ¿quién es Chávez?
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9/25/06