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EL CONSEJO DE SEGURIDAD
DE NACIONES UNIDAS
Por Francisco H.
Tabernilla
Todo intento de aparentar
indiferencia debe ser considerado como complicidad. Los fusilamientos,
atropellos, los crímenes, violación de los derechos humanos, desacato a las
resoluciones de la ONU, estos hechos ignorados por la tiranía totalitaria
marxista-leninista del tirano Fidel Castro durante más de 47 años y diez meses
han sido observados con marcada indiferencia y silencio por la mayoría de las
naciones que constituyen esa Organización internacional. No sólo esas naciones
cómplices con su actitud indiferente, para protegerse del concepto de la
complicidad, no actúan ni se definen sino que tratan de codearse y le rinden
pleitesía a la tiranía, lo que puede considerarse como una simpatía manifiesta
de apoyo a un régimen que no ha
respetado ni cumplido los acuerdos y resoluciones internacionales ya que hace
lo que le place con el objeto de obtener sus dañinos propósitos en perjuicio
del pueblo cubano.
La fenecida Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas,
hoy Consejo de Derechos Humanos, fue el primer foro donde se condenó a la
tiranía de Castro. Esa Comisión –nos dice el Dr. Ariel Remos- incurrió en
arbitrariedades y funcionó de manera deficiente plegándose a las presiones de
los gobiernos totalitarios, que hacían prácticamente imposible condenar a las
tiranías que tenían el sello ideológico de izquierda. En la década del 80,
cuando en la cuestión cubana se rompió la especie de tabú que imposibilitaba
acusar a Fidel Castro como el gran violador de los Derechos Humanos se escuchó
en la tribuna del alto parlamento la voz de una valiente joven española que
enfrentándose a la maquinaria castrista y sus poderosos tentáculos denunció a
Castro y defendió el carácter universal de los derechos humanos. Era Marí Paz Martínez Nieto, que fundó y dirigió por años la
organización no gubernamental por la Paz Continental.
Ahora, el 14 de octubre, 2006, el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas, aprobó por unanimidad imponer sanciones a Corea de Norte por
su afirmación de que efectuó una prueba nuclear y declaró que sus acciones
plantean “una clara amenaza a la paz y seguridad internacional”.
Poco después el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, elogió la
resolución de la ONU que envía “un claro mensaje al líder de Corea del Norte
sobre su programa de armas nucleares”. Bush resaltó
además que la resolución, que calificó de “rápida y dura”, muestra que el mundo
está unido en la determinación de mantener una península coreana sin armas
nucleares y de impedir que Pyongyang siga adelante con sus ambiciones en ese
ámbito. Por su parte, el embajador de Corea del Norte, Pak
Gil Yon, anunció en Pyongyang que “rechaza
completamente” la resolución sancionadora y abandonó la cámara del consejo tras
acusar a sus miembros de actuar “como gangsters”,
olvidando al mismo tiempo la amenaza nuclear planteada por EEUU. Pak Gil Yon indicó que Corea del
Norte desea dialogar, pero advirtió que considerará el aumento de presión
estadounidense una declaración de guerra.
La votación ocurrió después que EEUU, Gran Bretaña y
Francia zanjaran diferencias de último momento con Rusia y China durante lo que
el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, llamó “negociaciones tensas”. La resolución exige
que Corea del Norte elimine todas sus armas nucleares, pero descarta
taxativamente emprender acciones militares contra ese país asiático, exigencia
que plantearon Rusia y China.
Los estadounidenses eliminaron además la plena prohibición
de vender a los norcoreanos armas convencionales; en
su lugar la resolución limita el embargo a las armas pesadas como tanques,
barcos de guerra, aviones de combate y cohetes. La resolución prohibe la importación o exportación de material y
pertrechos que puedan ser utilizados en la construcción de armas nucleares o
cohetes balísticos.
El embajador de China Wang Guangya dijo tras la votación que la previsión que permite
el registro de barcos para inspeccionar su cargamento sigue siendo inaceptable
para Pekín. El Consejo de Seguridad condenó la prueba nuclear que Corea del
Norte dice haber efectuado el 9 de octubre. Exigió a las autoridades
norcoreanas su inmediato regreso a las negociaciones de las seis naciones, cuya
finalidad es persuadir a Pyongyang que desmantele su programa de armamento sin
condiciones previas.
Considero que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ve
con razón la amenaza nuclear de Corea del Norte internacionalmente, también
debe examinar la amenaza ideológica y negativa que contra el pueblo de Cuba y
la América Latina realiza la tiranía de Fidel
Castro; y aún más amenazadora en estos tiempos en que se ha consumado la unión
de Cuba, Venezuela, Irán y Bolivia. Es hora que las naciones despierten ante la
tragedia y el sufrimiento de una nación entera que debe ser rescatada de la
miseria y el dolor.
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10/16/06