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CLAUDICANTE Y HUMILLANTE ACTITUD
Por
Francisco H. Tabernilla
El
régimen del tirano Fidel Castro está actuando de una manera errática y
dubitativa, dando la sensación de que se le están agotando todas las opciones
para salir de los inmensos problemas económico y sociales que lo abaten y
tienden a desestabilizar a la nación. Cuba está arruinada, desde 1989 a 1997 la
exportación declinó un 65 por ciento y desde 1986 La Habana suspendió el pago
de los 15 mil millones de dólares que le debe a las naciones occidentales.
En
Cuba el gobierno convoca a manifestaciones "anti-imperialistas"
contra Estados Unidos, funcionarios cubanos reciben en la capital a empresarios
y políticos estadounidenses, y miran con agrado los esfuerzos de quienes
proponen acabar con el embargo económico al mismo tiempo que colaboran con la
administración Clinton en el caso del niño náufrago Elián Gónzalez. Lo cierto
es que Fidel Castro está perdiendo voluntad y control por momentos, situación
que no quiere aceptar ya que manifestar públicamente su odio hacia los Estados
Unidos ha sido su posición vertical invariablemente mantenida desde el inicio
de su revolución interminable que se empeña en prolongar contra la realidad
imperante. Recordemos que él le pidió a Nikita Khrushchev cuando la Crisis de
los Cohetes, en octubre de 1962, que usara las bombas atómicas contra Estados
Unidos. También de todos es conocido que tiene bajo su "manto
protector" a más de 80 fugitivos de la justicia norteamericana, incluso a
varios acusados de asesinar a policías.
En
esta jugada de acercamiento y arrepentimiento de Fidel Castro hacia Washington
está comprometido el representante George Nethercutt, quien en su columna en
The New York Times pide que los mismos argumentos concediéndole a China el trato
normal de relaciones comerciales deben de aplicarse a Cuba. Le sigue el senador
Christopher Dodd, visitante habitual de Fidel Castro, y ahora propone la
creación de una comisión de alto nivel para reexaminar las relaciones con Cuba.
Entretanto, sectores económicos de E.U. encabezados por agricultores
intensifican su campaña para un levantamiento parcial del embargo contra Cuba,
permitiendo la venta de "alimentos" y medicinas. Estos hombres de
negocios saben que Cuba ocupa el último lugar entre 154 naciones, según el
Índice de Libertad Económica del Wall Street Journal. Y hasta la Cámara de
Comercio de E.U. que en 1960 solicitó fuertes sanciones contra Cuba por la
confiscación de bienes a ciudadanos americanos, está ahora en la campaña para
abrir los mercados a Cuba, traicionando a sus propios miembros que aún no han
sido compensados por los miles de millones de dólares que perdieron al triunfo
de la revolución interminable. Comerciar con Cuba sólo beneficia al dictador.
Que los comunistas apoyen a Fidel Castro tiene justificación, pero que las
víctimas y los gobiernos democráticos apoyen a su tiranía totalitaria tiene
otro calificativo: claudicación, humillación y traición a los principios que
suponen sustentar y defender. ¿Pero es que el mundo no quiere ver ni reconocer
las atrocidades cometidas por Fidel Castro en Cuba, en Africa, en la América
Latina?
Cuba
comunista no ha cambiado ni cambiará, esto lo ha dicho el propio Fidel Castro
mil veces, tienen que aceptar el sistema tal y como es, sin alternativas de
ninguna clase. El senador Trent Lott, líder de la mayoría republicana en el
Senado, le ha salido al paso a los entreguistas manifestando que "no
quiere hacer nada que permita incrementar el comercio con un déspota en Cuba
como Fidel Castro". Los valores democráticos han hablado...
Y hay una solicitud de emergencia hecha para
el Fondo de Justicia de "Judicial Watch" que es una firma legal de
interés público que lucha por defender los derechos de los patriotas que fueron
lesionados durante el asalto ilegal de 150 agentes a la casa de Elián González
el 22 de abril de 2000 y hacer personalmente responsables a los funcionarios
gubernamentales actuando bajo órdenes ilegales de la Fiscal General Janet Reno,
conseguir recursos legales para mantener a Elián libre del Comunismo y del
asesino Fidel Castro. Si usted desea contribuir a esta causa justa remita su
donación deducible de los impuestos a: Judicial Watch, Inc. 501 School Street,
S.W. Suite 725, Washington, DC 20024.
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