Un costarricense: Parte III de III

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Una pregunta obligada salta a la mente luego de ver tanta injusticia ¿por qué nadie hace nada para luchar contra estas atrocidades?  Luchar desde adentro es difícil pero, si uno está dispuesto a tirarse al mar en una balsa, ¿por qué no arriesgarlo todo luchando por cambiar su país? Probablemente porque sienten que la muerte sería más segura y lenta. Al menos en una balsa hay alguna probabilidad de sobrevivir. Esa es la desesperanza que han parido los cubanos en sus mentes.

Lo más difícil de comprender es la posición que toma la comunidad internacional frente a Cuba y sus líderes. Los cortejan, los invitan, negocian con el hambre y la libertad ajena. Se sabe que Cuba presenta muchas oportunidades de negocios, pero dejar de lado los  principios para ir en busca de dinero no es una posición respetable. Luego de ver lo que es Cuba, se entiende que cualquier persona que negocie con un régimen como el cubano va en contra de los más altos principios del ser humano. En contra de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad. En contra de la razón y de la justicia. ¿Será que a nadie le conviene una Cuba productiva y competitiva?

¿Será que la misma existencia de Fidel Castro le representa al resto de los países una segura entrada de dólares? En todo caso, la misma comunidad internacional que hoy persigue a Pinochet, debería ser igual de acuciosa en su condena al injusto régimen cubano.

Fidel Castro dijo hace muchos años, en su propia defensa, que sería la historia quien le juzgaría. Hoy llegó el momento de que la historia le juzgue y el resultado no es positivo. La historia tendrá que juzgarlo como el último de los tiranos militares de la América Latina del siglo XX, como el exportador de tristeza que ha sido. La historia tendrá que pedirle cuentas por el hambre y la falta de libertad de millones de cubanos. La historia deberá cobrarle la muerte que sembró y pasarle la factura de miles de exiliados que perdieron su patria a manos de la injusticia. La historia será implacable con el hombre que le negó a Cuba su gloria, que la sumió en el atraso y en la derrota de su propia alma.

(Cuba: Un enigma, por Alejandro Miranda Lines, costarricense, Colegio de Notarios Públicos Cubanos en el Exilio, 2015 S.W.  84 Ct. Miami, FL 33155).

** Agradecemos al Sr. Alejandro Miranda Lines su análisis tan sincero y profundo sobre la tragedia del pueblo cubano. En poco días logró captar en su mente el dolor y el sufrimiento, la miseria y la agonía del cubano “que vive bajo un régimen de mediocridad, donde la gente es mediocre, porque sus líderes son su ejemplo”. En Cuba, dice Miranda, no hay libertad, no se puede opinar contra el gobierno, no se puede formar partidos políticos, no se puede viajar libremente, no existen las elecciones libres, ni la libertad de prensa, no se pueden formar asociaciones laborales…nada se puede. “La dictadura de Batista era progresista, pero cruel y corrupta. Removerlo del poder era importante para Cuba, pero hacerlo por medio de una revolución comunista era innecesario y ha resultado un total fracaso”. “Lo más difícil de comprender es la posición que toma la comunidad internacional frente a Cuba y sus líderes. Los cortejan, los invitan, negocian con el hambre y la libertad ajena, pero dejar a un lado los principios para ir en busca de dinero no es una posición respetable”. Y termina diciendo Alejandro Miranda: La historia tendrá que pedirle cuentas a Fidel Castro por el hambre y la falta de libertad de millones de cubanos, la muerte que sembró y pasarle la factura de miles de exiliados que perdieron su patria a manos de la injusticia. La historia será implacable con el hombre que le negó a Cuba su gloria, que la sumió en el atraso y en la derrota de su propia alma.                                                             

Gracias otra vez, Sr. Miranda, por su escrito, Dios quiera que llegue a toda la América Latina y sea acogido con la misa sinceridad y devoción por la libertad y la justicia como usted lo ha escrito.

** Los funcionarios norteamericanos, siguen convencidos de que Fidel Castro está enfermo de muerte y dudan de la afirmación del médico español de que no tiene cáncer.

“Lo fundamental es que está enfermo de muerte”, dijo Ross Feinstein, un portavoz del Director de Inteligencia Nacional, la agencia que coordina el trabajo de los 16 centros norteamericanos que reúnen la inteligencia, nos dicen Pablo Bachelet/McClatchy, desde Washington.

El embajador norteamericano en Madrid, Eduardo Aguirre, le expresó a los reporteros que los comentarios de García Sabrido pudieran haber sido parte de una maniobra cubana de “propaganda”. Aguirre que se encuentra en Washington para una reunión de embajadores en Europa, dijo haber considerado sospechoso el diagnóstico del doctor.

“De lo que he leído, en reportes de los medios, un médico bien calificado viaja una gran distancia para ver a un paciente por un breve período y nos dice lo que no tiene”. El gobierno no ha publicado videos ni fotografías de Fidel Castro desde el 28 de octubre

 cuando un Castro de apariencia frágil apareció conversando…

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1/08/07

 

 

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