Plan de Bush en Irak

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Graves acontecimientos amenazan la estabilidad del universo. Fuerzas terroristas de Osama bin Laden y sus aliados en el Medio Oriente y, ahora en la América Latina a visera descubierta, se organizan para darle una cruenta batalla a los Estados Unidos y  a los países democráticos en el mundo. La situación en Irak se ha ido agravando por minutos, lo que ha indicado al presidente George W. Bush que era imperativo realizar un plan que evite una catástrofe en la región o la derrota. El Presidente Bush ha respondido con firmeza y decisión a este reto sosteniendo en sus conversaciones diarias con jefes de Estado, funcionarios de la Coalición, jefes militares y a la nación en general que una retirada de las tropas en estos momentos tendríamos que afrontar en el futuro inmediato una “guerra mucho más amplia en la región”.

El senador Jon McCain defendió el plan del presidente George W. Bush para Irak, al considerarlo una medida difícil pero necesaria, alejándose de la posición de los legisladores demócratas y republicanos que se resisten tenazmente al incremento del número de soldados, nos dice la periodista Lolita C. Baldor de la Associated Press,

“ Creo que todas estas medidas en conjunto le darán a los iraquíes y norteamericanos la mejor oportunidad de éxito”, expresó McCain, uno de los principales contendientes en la lucha por alcanzar la presidencia en el 2008.

McCain también criticó a los demócratas que dicen que Estados Unidos deben traer de vuelta a sus efectivos en un plazo de cuatro a seis meses. “Creo que estos individuos… tienen una responsabilidad de decirnos lo que creen de las consecuencias del retiro de Irak”.

McCain habló ante el Comité de Servicios de las Fuerzas Armadas del Senado, donde el secretario de defensa Robert Gates y el general Meter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, pasaron un segundo día en el Capitolio defendiendo el envío de 21,500 soldados adicionales a Irak.

Tal como lo hicieron previamente, los demócratas continuaron analizando las estrategias para desafiar las políticas de guerra del Presidente Bush. Un legislador influyente, el representante demócrata John Murtha, dijo que le gustaría requerir el cierre de la prisión norteamericana en Guantánamo y un mejor entrenamiento para los soldados que van a la guerra como condiciones para que el Congreso proporciones más dinero para Irak.

“Tenemos que cerrar la prisión de Guantánamo”, dijo Murtha, quien encabeza el panel de la cámara baja que controla el presupuesto del Pentágono, expresando que los demócratas decidirán posteriormente si buscarán que se lleve a cabo.

El gobierno de Bush ha dicho que aún se necesita del centro de detención militar que actualmente tiene una población de 400 detenidos sospechosos de estar vinculados a la red terrorista al-Qaida y el Talibán afgano.

Gates y Pace aseguraron el viernes 12 de enero, 2007  a legisladores que no hay planes inmediatos para atacar a blancos en Irán. En su discurso del miércoles 10  esta semana en torno a Irak, el Presidente Bush prometió frenar la ayuda de Irán a la insurgencia en Irak y  destruir las redes que proveen de armamento y entrenamiento avanzado a nuestros enemigos en Irak”.

Los comentarios del Presidente Bush se refieren “estrictamente a las operaciones dentro del territorio de Irak, sin cruzar la frontera”, expresó Gates, añadiendo posteriormente que “cualquier tipo de acción militar dentro del territorio de Irán mismo, sería como un último recurso”.

El  Plan de Bush propone duplicar el número de empleados civiles que ayuden a coordinar los proyectos locales de construcción tiene un costo de más de 1,000 millones y el componente militar del proyecto implica el gasto de otros 5,600 millones.

En su discurso a la nación, Bush respondió a las exhortaciones de los demócratas a poner fin a la guerra impopular. Dijo que “dar un paso atrás ahora provocaría el colapso del gobierno iraquí, desgarraría a ese país y redundaría en matanzas en una escala imposible de imaginar”. “Si incrementamos nuestro apoyo en este momento crucial y ayudamos a los iraquíes a romper el ciclo actual de violencia, podemos adelantar el día en que nuestros efectivos empiecen a regresar a casa”, aseguró el Presidente, añadiendo que

“el compromiso de Estados Unidos no es por tiempo indeterminado. Si el gobierno iraquí no cumple sus promesas, perderá el apoyo del pueblo norteamericano y perderá  el apoyo del pueblo iraquí. Ahora es el momento de actuar”.

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1/15/07

 

 

 

 

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