“Vamos a financiar a los soldados”

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

“Vamos a financiar a los soldados. Siempre lo hemos hecho”, manifestó el senador Carl Levin, presidente del Comité de Servicios Armados. El Senado no dejará de destinar fondos para la guerra en Irak pero tampoco abandonará su demanda de que el presidente George W. Bush presione al gobierno de Bagdad para que frene la violencia, dijo ayer domingo 8 de abril, 2007 el líder de la oposición demócrata.

          “No vamos a votar a favor de recortar los fondos, punto”., añadió Levin. “Pero lo que deberíamos hacer, y lo que vamos hacer, es continuar presionando al presidente con el fin de que ponga presión a los líderes iraquíes para que lleguen a un acuerdo político”.

Bush ha pedido al Congreso más de 100,000 millones de dólares para financiar las guerras en Irak y Afganistán durante este año. La Cámara de Representantes y el Senado han aprobado el dinero, pero sus proyectos de ley buscan terminar con la guerra al incluir un cronograma de fechas para que los soldados vuelvan al país, algo que el presidente Bush no aceptará. El proyecto del Senado requeriría que la evacuación de las fuerzas norteamericanas comience en 120 días y termine el 31 de marzo del 2008. La iniciativa de la Cámara baja ordenaría que todos los soldados regresen antes del 1ro. de septiembre del 2008.

          Los líderes demócratas, que controlan ambas  cámaras del Congreso, no han negociado aún la versión final que le enviarán al presidente. El líder de la mayoría demócrata Harry Reid manifestó la semana pasada que si Bush rechaza la legislación de los demócratas, se unirá al pedido del senador Russ Feingold, uno de los miembros más liberales de su partido que ha solicitado la finalización de la guerra con un recorte total de fondos. La propuesta más reciente de Reid le daría al presidente un plazo de un año para que saque a los soldados americanos de Irak, dejando de financiar la guerra después del 31 de marzo del 2008. Por otra parte, el senador republicano Jon Kyl dijo que es inaceptable fijar una meta y un cronograma de evacuación de los soldados, manifestando que los legisladores que apoyen a esa idea se basan en la noción falsa de que los iraquíes no están escuchando a Estados Unidos.

          La presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi en visita al Medio Oriente arribó a Siria donde compartió con los sirios en un mercado e hizo la señal de la cruz ante una tumba cristiana, Su visita a Siria ha sido criticada por el presidente Bush quien estima que dicha visita envía una señal equivocada a ese país ya que Siria apoya a los terroristas permitiendo a los sunis iraquíes operar desde su territorio lo que realmente constituye un desafío a la Casa Blanca. La señora Pelosi se entrevistó con el presidente de Siria, BasharAssad, el 4 de abril, 2007.

          Mientras tanto el presidente de EE.UU. George W. Bush, alertó de que las tropas estadounidenses serán las que paguen el precio de las reticencias del Congreso a aprobar, sin condiciones, el proyecto de ley de gastos suplementarios para la guerra en Irak. Los congresistas están “más interesados en las batallas políticas en Washington que en proporcionar a nuestras tropas lo que necesitan”, dijo el mandatario en declaraciones a la prensa desde los jardines de la Casa Blanca. Bush reiteró su disposición de vetar las propuestas de los demócratas que, según advirtió, dificultarían la misión de los soldados norteamericanos sobre el terreno y harán que muchos tengan que ir a Irak antes de lo previsto. “Es inaceptable para mí y creo que también para los estadounidenses”, dijo el presidente antes de reiterar su llamamiento al Congreso para que le envíe la ley de gastos suplementarios para las operaciones en Irak y Afganistán, inmediatamente a la vuelta de su receso de vacaciones de primavera. La principal responsabilidad del Congreso, dijo, es “dar a nuestras tropas el equipo y la formación que necesitan para combatir a nuestros enemigos y proteger a nuestra nación, y ahora no está asumiendo esa responsabilidad”.

          El presidente Bush que se mantiene firme y decidido, sin claudicaciones bochornosas, en defensa de la nación. La posición adoptada por la mayoría del Congreso contra la guerra es grave desde el punto de vista político-militar, pues abarca a todo el país y en lugar de apoyar a nuestras tropas que luchan por la libertad y la democracia le dan la espalda y coinciden con el enemigo cuyo objetivo principal es la destrucción total de la patria lo cual es un asunto muy serio y no debe tomarse como un caso baladí sin mayores consecuencias.

          Por lo tanto, hay que salirle al paso a la campaña liberal de desorientación y entrega que ha repercutido en el estado de la unión norteamericana. Los soldados muertos, y heridos, y los que están en el frente de combate merecen recibir del pueblo el reconocimiento y el respaldo por su conducta y entrega al cumplimiento de su deber; y esto va en contra de todos los principios que han hecho a los Estados Unidos la nación más poderosa del mundo. La campaña liberal-izquierdista va por mal camino pues no sólo es  un obstáculo y resistencia a favor de nuestras tropas sino que también se extiende a todo el territorio nacional.   

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4/09/07

 

 

 

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