Fuerte advertencia a Irán

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

La semana pasada en un discurso a la nación el presidente George W. Bush advirtió a la comunidad internacional que si Irán persiste en convertirse en una potencia nuclear, la Tercera Guerra Mundial podría producirse.

          Ayer, octubre 22, 2007, el vicepresidente de los Estados Unidos, Dick Cheney, hablando ante el Instituto de Washington para Estudios del Cercano Oriente reiteró: “Estados Unidos y otras naciones no van a permitir a Irán obtener un arma nuclear”, agregando nuestro país y la comunidad internacional no pueden quedarse con los brazos cruzados mientras que un estado que apoya el terrorismo alcanza sus mayores ambiciones.

          Cheney dijo, además, que los esfuerzos de Irán para conseguir que le permitieran construir armas nucleares son obvios y que “el régimen continúa utilizando demoras y engaños en un esfuerzo obvio para ganar tiempo. Si Irán continúa su curso actual, indicó Cheney, Estados Unidos y otras naciones están preparados para tomar acciones, aunque no hizo referencias específicas a una acción militar”. “No vamos a permitir a Irán tener armas nucleares”, recalcó.

          Estas palabras de Cheney parecieron escalar aún más la retórica estadounidense contra Irán en los últimos días, incluyendo la advertencia del presidente George W. Bush de que Irán pudiera llevar al mundo a la III Guerra Mundial.

          Cheney acusó a Irán de tener un papel directo en las muertes de soldados americanos en Irak y manifestó que el gobierno “ha solidificado su control del país” desde que llegó al poder en la revolución islámica que derrocó al Sha en 1979.

Recordemos las palabras del tirano Fidel Castro en la Universidad de Teherán: “nosotros podemos poner de rodillas a los Estados Unidos”. El mundo debe vigilar y estar alerta contra estos líderes “populares” que amenazan con destruir la civilización para adueñarse

de otros países y gobernar bajo el terror de regímenes socialistas, cuando en realidad son comunistas.

** Aumenta la oposición  a la reforma de Chávez. La reforma constitucional propuesta por el presidente Hugo Chávez, con un articulado que ha duplicado el número de cambios iniciales para respaldar una versión radical de socialismo en Venezuela, está enfrentando una creciente y masiva oposición incluso de importantes sectores del chavismo, y de instituciones como la iglesia Católica, las academias nacionales y las mayores universidades del país.

          Esta semana voceros del episcopado venezolano emitieron los epítetos más duros pronunciados hasta ahora por los obispos para mostrar su rechazo a la reforma chavista, calificándola con adjetivos como “inmoral”, “involutiva”, “opresiva” y “generadora de odios”.

          Por su parte, en un comunicado emitido el viernes 19 de octubre, 2007,  los miembros de academias científicas y humanísticas señalaron de ilegítima la manera como se está conduciendo la reforma, afirmando que “la escogencia de un camino equivocado para llevar a cabo y hacer aprobar el cambio constitucional propuesto  lleva en sí misma el germen de su ilegitimidad”. 

          “Esta es una reforma inconstitucional e inviable”, afirmó a El Nuevo Herald Ismael García líder de Podemos, uno de los partidos  que apoyó a Chávez y ahora es uno de sus más enconados adversarios”.  “Quieren imponer una reforma sin consultas, sin permitir un debate serio y constitucional, en un proceso que no es democrático”.

          Uno de los aspectos más criticados de la reforma ha sido la introducción, en algunos casos inesperada y subrepticia, de más de 60 nuevos artículos, más allá de los 27 artículos que originalmente propuso el presidente Chávez para el cambio de la Constitución de 1999.

          Ismael García, anticipó que el estilo autoritario con que se está imponiendo la reforma, va a continuar generando disensiones dentro del bloque de organizaciones chavistas. “Hay mucho descontento”, afirmó García. “El Presidente de la República ha estado agitando el trapo rojo de la reelección indefinida para, al mismo tiempo, meter de contrabando varios artículos en la reforma constitucional que contradicen los principios democráticos”, indicó el sábado 20 un editorial del influyente diario El Nacional, de Caracas. Anticipando una campaña antireforma, los obispos llamaron la atención respecto a que “la implementación de un estado socialista es excluyente e implica el cese del pluralismo, de la libertad política y de conciencia de los ciudadanos”.

          La reforma de Chávez puede ser la gota que rebose la copa y vuelvan los venezolanos a reconquistar su libertad.

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10/22/07

            

 

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