Se agrava la polémica entre

Madrid y Caracas

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Después del incidente entre el Rey de España y el presidente venezolano Hugo Chávez poco antes de terminar la Cumbre Iberoamericana en Chile bajo la presidencia de la Sra.

Michelle Bachelet, Chávez afirmó el viernes 16 de noviembre, 2007, que espera que el Rey Juan Carlos de España “reconozca que él se extralimitó” en el intercambio verbal registrado en la Cumbre Iberoamericana en Chile. “Yo no voy a pedirle al Rey que se arrodille”, sino de alguna manera reconozca que se extralimitó, que él hizo algo inadecuado, dijo Chávez en una entrevista televisada del canal del estado.

          La arremetida verbal de Hugo Chávez contra España esta semana evidenció una radicalización en la actitud del presidente venezolano, ampliamente respaldado por sus aliados Bolivia, Nicaragua y Cuba, mientras que Ecuador parece dar señales de desmarcarse del bloque, informa la Agence France Presse.

          Chávez reiteró su acusación de que el ex presidente del gobierno español, José María Arnaz, era un “fascista” (que fue lo que generó todo el incidente que terminó con el Rey mandándolo a callar) y anunció una investigación a las inversiones españolas en Venezuela por lo que podemos observar que un líder regional con creciente influencia, recibió el inmediato apoyo de Cuba, Nicaragua y Bolivia en su cruzada anti-española.

          El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, descalificó a la generadora de energía española Unión Fenosa y a diplomáticos de ese país, de los cuales dijo apoyaron a la derecha para evitar que él subiera al poder. En Bolivia el roce con España derivó en que el ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, acusara al partido del ex presidente español Aznar a financiar actividades de la oposición a Evo Morales. “El Partido Popular del ex presidente Aznar de España está financiando a los departamentos que han ganado con el “Si” el referendo autonómico”, es decir los opositores al presidente Morales, dijo Quintana. La acusación contra Aznar me parece una rabieta del presidente Morales, por lo que le hicieron los españoles al ´tata´Chávez, dijo el congresista opositor Paulo Bravo, mientras que otro parlamentario opositor, Carlos Borth, opinó que “causa risa” que Bolivia salga a atacar a Aznar.

          Aznar, quien ha querido no entrar en polémica, consideró en Bogotá, donde sostuvo esta semana  que los ataques de Chávez contra España y contra él en particular responden a la necesidad de distraer a la población de los problemas internos que vive en Venezuela.

          También terció en las discusiones el tirano de Cuba, Fidel Castro, quien en una de sus reflexiones resaltó la respuesta “dignísima” de Chávez al discurso “invertebrado e inoportuno” del presidente Zapatero. Situado entre la espada y la pared, ya que el necesita el apoyo comercial y turístico de España pero primordialmente no puede dejar a Chávez quien efectivamente lo mantiene en el poder por su fabulosa ayuda económica con miles de barriles de petróleo diariamente. Fidel Castro se inclinó al lado de Cháv    ez. “Yo ya soy lo suficientemente mayor para saber que hay algunas personas que necesitan buscar enemigos externos  cuando las cosas se les complican en casa”, agregó el presidente español.          

          El canciller español Miguel Ángel Moratinos, que ha buscado poner paños fríos

En el incidente, señaló  que los mandatarios que han atacado a Zapatero están defendiendo “el modelo de izquierda antigua”.

          Para el analista chileno Patricio Nava, consultado en Santiago por la AFP, Venezuela, Bolivia y Nicaragua “suponen que el Estado puede hacer un mejor papel que  el mercado en generar más crecimiento y distribuir mejor la riqueza” a diferencia de otros líderes de izquierda de la región como el brasileño Luiz Inácio da Silva, que creen que el mercado es mejor para generar riquezas. En ese panorama revuelto el presidente ecuatoriano, Rabel Correa, uno de los aliados de Chávez en la región, dio señales de desmarcarse.

          Hora, luego de casi nueve años de gobierno y media docena de consultas electorales victoriosas, el presidente Hugo Chávez se está enfrentando por primera vez a la posibilidad real de ser derrotado en el próximo referendo consultivo del 2 de diciembre del 2007. “La gente está intuyendo que Chávez habla demasiado y hace poco”.

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11/19/07

 

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