Tribunas abiertas antiimperialistas

Por

Francisco H. Tabernilla

 

La publicidad negativa desarrollada por los medios de información que acaparan los mayores periódicos y las estaciones de radio y televisión de este país han hecho una tamaña labor de magia digna de elogios en favor de Fidel Castro, el tirano de Cuba; pero en contra de la justicia, la libertad y el derecho. Igual que viraron a la opinión pública norteamericana en el caso del niño náufrago Elián González, ahora se han embarcado en una operación más vergonzosa, peligrosa y denigrante que está alcanzando hasta el Congreso de los Estados Unidos, pues por prolongar a Fidel Castro en el poder están haciendo trizas los derechos Humanos, la libertad de expresión y de prensa, y lo que es más grave aún, los principios democráticos y de libertad que son los fundamentos esenciales en que descansa la nación.

          La han emprendido contra el exilio cubano -más de dos millones de seres humanos- que no pueden vivir en su patria porque un dictador brutal y sanguinario los ha despojado de todos los derechos reconocidos en la Carta Universal de los Derechos Humanos. Le están dando un giro a la situación que las víctimas del tirano, que son realmente el exilio y  el ciudadano de segunda en la patria, parecen ser los victimarios. Al llegar el domingo a la Iglesia de Santa Juliana, me encuentro en el portal del lado sur a un amigo a quien Fidel Castro le fusiló a su hermano y me pregunta sobresaltado ¿pero qué es lo que está pasando, ahora también el Congreso se dispone salvar a Fidel Castro? No, le respondí, la historia de esta nación jamás permitirá que el Congreso de los Estados Unidos haga causa común con un dictador que lleva 41 años subyugando al pueblo cubano y destruído por completo a Cuba. Los factores comerciales que mueven a los ambiciosos por el dinero, buscando la mano de obra esclava se estrellarán contra la firmeza y los valores morales de un exilio unido por el dolor y un pueblo indefenso que reclama justicia y compasión no abuso y explotación. Una legislación que facilite los viajes de turistas a Cuba representaría una apertura comercial estadounidense y un ablandamiento parcial del embargo que Fidel Castro llama incorrectamente "bloqueo" que es en realidad inexistente. Esperamos que el Congreso reconozca que la injusticia y la represión imperantes en Cuba no han cambiado en lo absoluto, por el contrario se han recrudecido en la isla. En respuesta Fidel Castro ha organizado una "gigantesca marcha combatiente" frente a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, convocada con otros actos masivos en Pinar del Río y Santa Clara en conmemoración del Día de la Rebeldía Nacional, que se declara cada año el 26 de julio, aniversario del alevoso ataque al Cuartel Moncada, sede del Regimiento No. 1 "Maceo", en la ciudad de Santiago de Cuba.

          El levantamiento de sanciones beneficiaría a Fidel Castro no al pueblo de Cuba concluye un análisis del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano-Americanos sobre las implicaciones que tendría el levantamiento del embargo comercial de Estados Unidos a Cuba. Las compañías americanas no van a penetrar e influir en el mercado cubano, ni el sistema comunista se va a resquebrajar acelerándose hacia una sociedad democrática; únicamente cuando Cuba cambie su actual sistema el embargo debe ser levantado. "El embargo no es un anacronismo -dice el análisis- sino un legítimo instrumento de la política de EU para llegar a la meta de una Cuba Libre". Indiscutiblemente que es una política mal aconsejada "ignorar o apoyar regímenes que violan los derechos humanos y abusan de su población" dijo el profesor Dr. Jaime Suchlicki que dirigió el estudio El gradual levantamiento del embargo va a condenar al pueblo cubano a una dictadura más larga y a la perpetuación de una fracasada sociedad marxista; implicaría el daño real de que EU pueda implementar políticas irreversibles hacia Cuba, sin que Castro haga concesiones dándole una victoria psicológica y una derrota para EU. El estudio concluye que Fidel Castro usaría su nueva riqueza para fortalecer su control sobre el pueblo, reconstruir su aparato militar y volver a las andadas de apoyar a grupos antiamericanos terroristas en la América Latina y en otras partes del mundo. Sería una repetición de lo que ha hecho anteriormente...y que tan pacientemente han tolerado ocho presidentes norteamericanos. Salvando el honor del Congreso, el legislador Tom DeLay declaró que se siente avergonzado de que sus colegas en la Cámara de Representantes hayan votado por aliviar el embargo contra un brutal y asesino dictador como Fidel Castro.

 

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7/23/00

 

 

    

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