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Dinastía de asesinos sigue en el poder

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El tirano de Cuba, Fidel Castro Ruz (FCR) advirtió que no habrá cambios en el sistema “socialista” y anunció que hará constar su voto unido a favor de la presidencia del Parlamento y del Consejo de Estado. FCR se burló de las reacciones de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos quienes el pasado martes –al conocerse la noticia de su retiro- reclamaron cambios inmediatos para la isla. “Medio siglo de bloqueo les parecía poco a los predilectos. ¡Cambio, cambio, cambio! Gritaban al unísono”, escribió. “Estoy de acuerdo, ¡cambio!, pero en Estados Unidos. Cuba cambió hace rato y seguirá su rumbo dialéctico, no regresar jamás al pasado, exclama nuestro pueblo”. Este es el mayor indicio de que la sombra de FCR (uso la sigla o abreviaturas igual que cuando nos referimos a las FARC o al FLN) estará gravitando sobre los destinos de la nación cubana en los días por venir.

FCR comunicó esta semana su renuncia ante la opinión pública después de 19 meses de convalecencia por una enfermedad gastrointestinal no revelada y considerada como “secreto de Estado”. La noticia, desde luego, provocó una verdadera conmoción mundial e inundó los principales espacios periodísticos del orbe con innumerables especulaciones sobre el futuro de la isla.

La nueva etapa histórica se inauguró el domingo 24 de febrero, 2008 con un nuevo presidente del Consejo de Estado. Flanqueado por figuras de la “vieja guardia” Raúl Castro asumió el mando de los destinos de Cuba con el respaldo unánime del Parlamento para consultar con su hermano mayor, el gobernante saliente Fidel Castro Ruz (FCR) las decisiones de “especial trascendencia” que deberán tomarse en el futuro. La iniciativa marcó el tono de la jornada parlamentaria dominical (2-24-08) donde Raúl Castro anunció también que reduciría los organismos del Estado en busca de mayor eficiencia administrativa, y prometió suprimir algunas regulaciones vigentes, asegurando que la prioridad del país será “satisfacer las necesidades básicas de la población”. Repitió que FCR es insustituible y que sólo el Partido Comunista “puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder”. “Solicito a esta Asamblea, como órgano supremo del poder del Estado, que las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas a la defensa, la política exterior y el desarrollo económico del país, me permita continuar consultándolas al líder de la Revolución, el compañero Fidel Castro Ruz, afirmó el nuevo presidente del Consejo de Estado. La propuesta fue recibida por aplausos y vítores de “Viva Fidel”, y de inmediato aprobada por unanimidad, a mano alzada, de los 597 diputados presentes en el plenario.

En un discurso de unos 30 minutos, Raúl Castro clausuró en la tarde del domingo 24 de febrero la sesión inaugural de la VII Legislatura del Parlamento cubano, que minutos antes lo había elegido al frente del Consejo de Estado en sustitución de su hermano enfermo. El espíritu continuista de los protagonistas históricos no dejó espacio para los cambios de guardia que barajaron los analistas tras la renuncia de FCR en su mensaje del 19 de febrero, nos dice Wilfredo Cancio Isla en El Nuevo Herald.

En un decisión imprevista, José Ramón Machado Ventura, de 77 años, fue catapultado como primer vicepresidente del Consejo de Estado, convirtiéndose en el segundo hombre al mando. Su poder se consolidó luego que Raúl Castro explicara la necesidad de que Machado Ventura se desempeñara también como primer vicepresidente del Consejo de Ministros. Carlos Lage quedó entre los cinco vicepresidentes del Consejo de Estado, junto al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, Julio Casas Regueiro, Abelardo Colomé Ibarra y Esteban Lazo Hernández, siendo el doctor José Miyar Barruecos, jefe de las oficinas de la presidencia y asistente personal de FCR, ratificado como secretario.

Previamente, en una declaración a puertas cerradas –trasmitida por la noche en la Mesa Redonda- se conoció la designación de Casas Regueiro sustituto de Raúl Castro como Ministro de la Fuerzas Armadas (FAR).

El “gobierno raulista” contempla el reforzamiento del Consejo de Estado con dos figuras de la cúspide militar, los generales Leopoldo Cintra, jefe del Ejército Occidental y Alvaro López Miera, Jefe del Estado Mayor General y viceministro de las FAR.

Durante sus palabras de clausura, Raúl Castro anunció que la legislatura acordó posponer la configuración definitiva del nuevo gobierno para una próxima reunión en el transcurso del año, y esbozó además varios de los retos de su mandato.

Ante el espectáculo desgarrador y preocupante que muestra el país, el pueblo cubano y el exilio comprenden que esta situación tan penosa y tan larga para la población cautiva no puede perdurar y la eliminación de la dinastía y sus cómplices deben terminar como la única solución a los males que padece la nación. El pueblo cubano por su propio esfuerzo debe recobrar su dignidad y su decoro…Que así sea.

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2/26/08

 

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