Porqué premiar a la dictadura

Por

Francisco H. Tabernilla

 

En el artículo de la semana pasada "Tribunas abiertas antiimperialistas" cifraba mis esperanzas en el Congreso estadounidense para evitar que los castristas infiltrados en el mismo se salieran con la suya de prolongar al tirano de Cuba, Fidel Castro, en el poder. La clarinada del legislador Tom DeLay de que se sentía avergonzado de sus colegas de la Cámara de Representantes por haber votado en aliviar el embargo contra un brutal dictador, resonó en las Cámaras baja y alta, y las dos medidas aprobadas por el cuerpo legislativo la semana pasada que eliminaban parcialmente el embargo norteamericano a Cuba, fueron suprimidas el 27 de julio por un comité de conferencia del Senado y la Cámara, debido a las presiones ejercidas por los líderes republicanos.

          Según el proceso legislativo el Senado tenía que ratificar las enmiendas aprobadas por la Cámara a la Ley del Presupuesto del Departamento de Tesoro y Correos, por lo que el pleno de la Cámara de Representantes ratificó la decisión tomada por la conferencia de eliminar dichas enmiendas por una votación de 274 votos a favor y 270 en contra. "Fue una importante victoria que la Cámara ratificara esa decisión de la conferencia, porque esas enmiendas iban a ayudar a la dictadura de Castro", dijo la congresista Ileana Ross-Lethinen, según un reportaje de Pablo Alfonso en El Nuevo Herald. La actitud del senador Trent Lott y el representante Tom DeLay fueron decisivas, ya que la venta sin restricciones de alimentos y medicinas a Cuba habían sido incorporadas al proyecto de ley presupuestaria y aprobadas por la Cámara el pasado 20 de julio.

          El gobierno norteamericano ha declarado al régimen comunista de Fidel Castro enemigo de Estados Unidos, pero lo cierto es que a pesar del embargo miles de norteamericanos llegan a Cuba, desde ingenuos estudiantes hasta banqueros de Wall Street. Se espera que unos 140,000 residentes estadounidenses visiten a Cuba este año dentro de los casos permitidos por el embargo, para visitar parientes o con el permiso del gobierno a los llamados intercambios "de pueblo a pueblo". Además entre 20,000 y 50,000 norteamericanos al año arriban a Cuba, violando el embargo de Washington que prohíbe a sus ciudadanos gastar dinero en la isla.

                   El 26 de julio en Santa Clara bajo una estatua de Ernesto "Che" Guevara, Fidel Castro declaró que "la revolución no será destruida ni por la fuerza ni por la seducción". Entre la concurrencia se encontraba el alcalde de Oakland, Jerry Brown, ex-gobernador del Estado de California, recordando el alevoso ataque al cuartel Moncada, sede del Regimiento No. 1 "Maceo" C de H, en Santiago de Cuba. Es bueno aclarar que Fidel Castro rechazó la suavización del embargo al asegurar que "no resolveremos absolutamente nada" con el levantamiento parcial propuesto por el Congreso de Estados Unidos, pidiendo al mismo tiempo a Washington descartar una salida militar al diferendo Cuba-EU, pues cualquier intento por hacerlo "tendría un costo político y humano impagable para los agresores", añadiendo que "llegaría hasta el final" en su batalla política contra los Estados Unidos. Castro reclama la total eliminación de las medidas restrictivas que contempla la ley Helms-Burton. A cambio, desde luego, él nada ofrece. Su sistema de oprobio, brutalidad y terror tiene que se aceptado como él lo ha diseñado y así se mantendrá. ¿Cómo puede el Presidente Bill Clinton en empeñarse a ayudar a Fidel Castro levantando las sanciones contra Cuba? Un país que viola constantemente los derechos humanos, sus cárceles están llenas de prisioneros políticos, un país que hace cuatro décadas no permite un solo periódico que ampare la libertad de expresión y de prensa, no celebra elecciones generales, fusila a miles de cubanos sin proceso legal como disponen las leyes internacionales, asesina a 41 cubanos en el remolcador 13 de Marzo, entre ellos a 20 niños, cuyos cuerpitos yacen en el fondo del mar, fusila en el aire a 4 pilotos de la organización humanitaria Hermanos al Rescate y obliga por la represión y el terror a que los cubanos se lancen al mar en busca de libertad y pan porque en su patria no pueden vivir con decoro ni dignidad, siendo interceptados arbitrariamente por los barcos de la marina de guerra o guardacostas de esta nación y devueltos a las garras de su verdugo en la isla esclava. ¿Por qué ese empeño en proteger un régimen comunista en el centro del Continente Americano?

 

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7/31/00

 

 

    

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