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XX CUMBRE DEL GRUPO DE RIO

Por

Francisco Tabernilla

 

 

América Latina vio por televisión con complacencia el desarrollo de la XX Cumbre del Grupo de Río, celebrada en República Dominicana el sábado 7 de marzo, 2008, presidida por el presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández,  quien con habilidad y destreza condujo de una manera admirable la XX Cumbre del Grupo de Río, conformado por 20 países y se realizó con la presencia de 11 presidentes de la región y, por primera vez desde el inicio de la crisis, se sentaron en una misma mesa Correa, Uribe, Chávez y Ortega.

          Gracias a Dios, a instancias del presidente Leonel Fernández, Colombia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua dieron por superada, el sábado 7, la crisis desatada por una incursión militar colombiana a territorio ecuatoriano, lo que terminó con los temores de una escalada bélica en América Latina. “Con el compromiso de no agredir nunca más, a un país hermano y el pedido de perdón podemos dar por finalizado este gravísimo incidente”, dijo el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, al final de la Cumbre realizada en Santo Domingo,

          Luego de varios duros argumentos y encendidos debates, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, estrechó las manos de sus colegas de Ecuador, Venezuela y Nicaragua, en medio de una ovación de pie de los demás mandatarios y personas asistentes. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció de inmediato que su país reanudaba las relaciones diplomáticas con Colombia y el presidente Uribe dio a conocer que retiraba su demanda contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la Corte Penal Internacional.

          “Aquí todos quieren paz, todos queremos construir”, dijo el presidente Fernández.

“Yo acepto lo que usted dice, yo no soy un hombre de odios personales”, señaló Alvaro Uribe.

          El presidente Chávez ayudó a distender el ambiente cuando declaró que los países involucrados estaban a tiempo de detener la crisis, lo que calmó los ánimos luego de un duro altercado inicial entre los mandatarios de Colombia y Ecuador. Es tiempo de reflexiones y acciones, estamos a tiempo de parar una vorágine de la cual pudiéramos arrepentirnos, no sólo nosotros sino nuestros pueblos, hijos y comunidades, no sabemos por cuanto tiempo, dijo en su discurso, en un tono que contrastó con sus duras declaraciones de la última semana. Chávez llamó a “buscar una salida entre gente racional” a la crisis y su tono conciliador, elogiado por el mandatario anfitrión Leonel Fernández, ayudó a restablecer la calma en la Cumbre. También agregó Chávez que en sus contactos con los guerrilleros les ha dicho que el conflicto “no tiene salida militar” ni la guerrilla va a tumbar al gobierno…se lo he dicho a los jefes guerrilleros de las FARC. He visto los planes de guerra de la guerrilla y son inviables, olvídense de eso a menos que quieran pasar 100 años matándose, puntualizó. En su discurso, Chávez –quien hace una semana guardó un minuto de silencio por Raúl Reyes a quien llamó un “buen revolucionario” – se defendió de las acusaciones en su contra hechas por el gobierno colombiano, con base en los documentos ocupados y hallados en una computadora del jefe guerrillero.  “El presidente Uribe no debe preocuparse de si Chávez está mandando dólares o armas a las FARC. No lo voy a hacer, nunca lo he hecho, porque quiero la paz, enfatizó. Chávez presentó además nuevas pruebas de vida de varios rehenes, militares y policías, que están en poder de las FARC.

          Antes el discurso de Chávez, la presidenta argentina, Cristina Fernández Kirchner, pidió a los presidentes del Ecuador y Colombia que actuaran con mayor racionalidad y “no con actitudes que a veces nos adjudican a las mujeres”. Su intervención fue celebrada por varios mandatarios.

Durante su intervención inicial, el presiente Uribe mencionó una serie de cartas de Raúl Reyes, obtenidas por el gobierno colombiano, que según él, muestran los vínculos de las FARC con el mandatario ecuatoriano, lo que fue negado con énfasis por Correa. En su discurso Uribe también dijo que no le informó del operativo planeado contra las FARC porque el gobierno ecuatoriano no coopera en la lucha contra el terrorismo. Uribe le pidió a Correa que investigue esos documentos y dijo que entregará las cartas “a la Corte Penal Internacional y a la justicia de los países referidos”.

El presidente guatemalteco, Alvaro Colom, propuso crear una comisión especial inmediata que visite Ecuador y Colombia, la cual estaría integrada por ex presidentes que hayan tenido relación con procesos de paz y de reconciliación para investigar el incidente y hacer recomendaciones.

De todas maneras la reunión  de la Cumbre del Grupo de Río se realizó en un momento culminante y decisivo. La intervención de mandatarios responsables y defensores de sus pueblos respectivos evitaron una posible guerra entre hermanos, lo que hubiera sido muy lamentable para toda la  América Latina. La razón, la justicia, la verdad y el perdón resplandecieron en todo su esplendor: la paz prevaleció y los mandatarios presentes en la Cumbre demostraron al mundo sus cualidades excepcionales de seres humanos compasivos, inteligentes y dignos representantes de los cargos otorgados por la voluntad de sus pueblos. La derrota ha sido para las FARC.

 

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3/10/08

 

 

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