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La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

La Sociedad Interamericana de prensa (SIP) concluyó el domingo 30 de marzo, 2008  su reunión de medio año en Caracas, Venezuela, denunciando los graves obstáculos que continúa enfrentando el ejercicio de la libertad de prensa en las Américas.

Al finalizar la reunión celebrada el fin de semana la SIP subrayó su preocupación por las continuas amenazas, agresiones, intimidaciones y asesinatos a que son sometidos periodistas y medios de comunicación en diversos países de la región. La SIP cuestionó con gran interés la agudización de los ataques a periodistas y medios de comunicación por jefes de Estado y altos funcionarios latinoamericanos a la vez que calificó de “una vergüenza” la situación de 25 periodistas detenidos en Cuba durante el primer día de las discusiones de la Asamblea del Medio Año de la entidad que terminó el domingo 30 de marzo en la capital venezolana.

          Con la notable ausencia de representantes del gobierno venezolano los miembros de la SIP pasaron revista a la situación de la libertad de expresión en una docena de países del continente. Paralelamente el gobierno venezolano desarrolló a poca distancia de la sede del encuentro de la SIP un encuentro de periodistas para denunciar el “terrorismo mediático” y la “vinculación de la SIP con la CIA”, según el periodista canadiense Jean Guy-Allard, presente en el encuentro organizado por el oficialismo nos dice el periodista de El Nuevo Herald, Castro Ocando.

          El presidente de la Comisión de libertad de Expresión de la SIP, Gonzalo Marroquín, llamó la atención en su informe sobre la frecuencia con la que “presidentes y funcionarios de gobiernos que se califican de democráticos se dedican a atacar a la prensa con el fin  de minar su credibilidad”. Entre los presidentes más destacados en sus ataques a la prensa estuvieron el paraguayo Nicanor Duarte –en este semestre Paraguay es el país que reporta más ataques contra los medios- Tabaré Vásquez, de Uruguay; Manuel Zelaya, de Honduras; Rafael Correa, de Ecuador; Daniel Ortega de Nicaragua; Evo Morales, de Bolivia, y Hugo Chávez, de Venezuela.

          Otra de las tendencias preocupantes es que en Guayana el gobierno mantiene el monopolio de la radio. En Bolivia se ha formado una cadena de 30 radios estatales con el apoyo de Venezuela y otra televisión se implementará con apoyo de Irán, se informó. Según las cifras dadas por Marroquín, en el último semestre hubo asesinatos y desapariciones de periodistas en Argentina, Honduras y México, un secuestrado en Colombia y 62 amenazados en Colombia, Bolivia y Perú, 8 reporteros exiliados y los 25 periodistas presos en Cuba, el único país del continente con este manchón, donde la cifra de periodistas presos bajó de 27 a 25 tras la liberación de los periodistas Alejandro González Raga y José Gabriel Ramón Castillo, que estaban delicados de salud y el régimen comunista les permitió establecerse en España. Sin embargo, el informe resalta los casos de  “otros 12 periodistas presos cuya salud ha empeorado en los últimos meses, sin que las autoridades les concedan una licencia extrapenal humanitaria en consideración a sus severos padecimientos”. Entre los casos más críticos, la SIP citó a Normando Hernández, condenado a 25 años de prisión, hospitalizado por su padecimiento de afecciones, como el síndrome malabsorción intestinal, pólipos e hipertensión arterial; el doctor José Luis García Paneque, condenado a 24 años y que sufre de anemia y malnutrición, además de serios problemas nerviosos; el doctor Alfredo Pulido López, condenado a 14 años de prisión y enfermo de tuberculosis; Pedro Argüelles Morán, condenado a 20 años y que ha perdido casi completamente la vista; Juan Carlos Herrera Acosta, que sufre 20 años de condena y que sufre de cardiopatía isquémica, hipertensión, asma y trastornos hepáticos, y Miguel Galván Gutiérrez, condenado a 26 años y minusválido. El informe indicó que el régimen de La Habana castiga a los periodistas disidentes prohibiéndoles la salida del país, como el caso de Luis Esteban Espinosa Echemendía, de Jóvenes sin Censura, que tiene una visa de residente en Suiza y los profesionales Abel Esconar Ramírez, de la agencia de noticias independiente Cubanet, y Luis Guerra Javier, de Nueva Prensa Cubana, ambos con visa americana de refugiados. Se calcula que unos 60 periodistas ejercen la profesión vinculados al régimen, entre ellos una treintena de reporteros y escritores que fundaron en diciembre pasado el proyecto informativo y cultural Consenso. Además de una revista impresa con versión digital, el grupo edita un semanario que se vende. En el último semestre se han reportado 52 actos de coacción a las prácticas informativas que incluyen multas, registros, incautación de dinero y objetos personales, detenciones preventivas, limitación de movimientos, allanamiento de viviendas, amenazas de muerte, asedio de turbas gubernamentales con  la anuencia policial y represalias contra los familiares de los periodistas, con el limitado acceso a fuentes de información, como la televisión por satélite, por cable e Internet, que cuenta con apenas 190,000 usuarios en la isla, uno de los niveles más bajos del mundo.

          “Estamos recibiendo un gran apoyo a la causa cubana por parte de los asistentes a la asamblea, lo que indica que hay mayor conciencia sobre la tragedia de los periodistas presos en Cuba”, dijo la activista Nancy Pérez Crespo, que intervino en la Asamblea a favor de los reporteros y escritores independientes detenidos en la isla.

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3/31/08 

 

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