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¿Raúl Castro flexible?
Por
Francisco
H. Tabernilla
Según el
presidente Bush la renuncia del presidente cubano Fidel Castro debe ser “una
transición para el pueblo cubano”. “La pregunta es –dice Bush- qué significa esto para el pueblo de Cuba,
ellos son los que están sufriendo bajo Fidel Castro, ellos son los que están
sufriendo por sus creencias, ellos son los que siendo privados de su derecho de
vivir en una sociedad libre, así que veo esto como una transición para el
pueblo cubano”,
La renuncia
del mandatario cubano “debe ser el comienzo de una transición democrática para
el pueblo de Cuba. Habrá un debate interesante que surgirá de esto, habrá quienes
dirán: “Vamos a promover la estabilidad. Por supuesto, mientras tanto, los
prisioneros políticos seguirán languideciendo en las cárceles y la condición
humana seguirá siendo patética en estos casos. Yo creo que el cambio debería
dar paso a un período de transición democrática”, abundó el mandatario
norteamericano.
La
comunidad internacional, agregó, “debe trabajar con el pueblo cubano para
construir las instituciones necesarias para una vida democrática y
eventualmente debe haber una transición para unas elecciones libres”. El vocero
del Departamento de Estado Tom Casey calificó a Raúl Castro repetidamente de
“dictador lite o Fidel lite, expresando que “el cambio de guardia en Cuba no es
importante por sí solo”. “Sería importante si de verdad lleva a más tolerancia
y libertad para el pueblo cubano y finalmente a una transición democrática”,
dijo Casey agregando sin embargo que “la opinión generalizada es que Raúl
Castro es ´Fidel lite, es decir, no es más que una continuación del régimen de
Castro, de la dictadura”.
Al mismo
tiempo, el subsecretario de Estado John Negroponte dijo que Estados Unidos no
levantará en el futuro inmediato el embargo contra Cuba pese a la renuncia de
Fidel Castro. Consultado por periodistas en el Departamento de Estado si
Washington proyecta cambiar su política con respecto a Cuba ahora que Castro ha
renunciado a su cargo, Negroponte respondió: “No creo que eso ocurra en el futuro inmediato”.
Los
precandidatos a la presidencia de Estados Unidos, tanto demócratas como
republicanos, coincidieron en que el gobierno cubano debe inmediatamente
liberar a todos los presos políticos. La renuncia de Castro “debe marcar el fin
de una era oscura en la historia de Cuba…la renuncia de Fidel Castro es un
primer paso esencial, pero no suficiente para la llegada de la libertad a
Cuba”, dijo el demócrata Barack Obama. La demócrata Hillary Clinton dijo que “la
comunidad internacional debe aprovechar el momento para trabajar en una
transición pacífica en Cuba. Necesitamos un presidente que trabaje con países
de todo el mundo, con Europa, con el Hemisferio Occidental para presionar a
Cuba a que se incorpore a la comunidad de naciones y se convierta en una
democracia”.
El
republicano John McCain dijo: “todavía no ha llegado la libertad para el pueblo
cubano…debemos presionar al régimen cubano a librar a todos los prisioneros
políticos incondicionalmente, legalizar a todos los partidos políticos,
sindicatos y medios de comunicación y convocar a elecciones que sean
supervisadas debidamente por la comunidad internacional”. En el Capitolio en
Washington, el congresista republicano Jeff Flake, miembro del Comité de
Asuntos Exteriores de la cámara baja y quien ha pedido un ablandamiento del
embargo americano, dijo que “si la renuncia puede abrir un nuevo capítulo
dependerá en mucho de una nueva estrategia de Estados Unidos hacia Cuba”. El
líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner,
dijo que el anuncio de Castro “podría ser un punto de giro para el pueblo
cubano, pero sólo si sirve como catalizador de una verdadera reforma
democrática”. Para el senador demócrata Robert Menéndez, de origen cubano, la
renuncia “de algún modo es un estado de regocijo porque hay un cambio”, pero
hizo notar que Raúl Castro “es lo mismo que el otro, en términos de política,
al haber sido parte de una dictadura”. El senador Mitch McConnell, líder de la
minoría republicana en el Senado, dijo que “reemplazar un dictador con otro,
como parece ser el caso de Cuba, no es la respuesta a la represión, brutalidad
y temor que se ha producido en cinco décadas de Castro”. El senador Bill
Nelson, demócrata de la Florida, dijo que “este es el momento para que el
pueblo cubano que ha ansiado una vida mejor que nunca conoció con Castro
demande el desmantelamiento del régimen depresivo”. Ileana Ros Lehtinen,
congresista republicana de origen cubano, dijo que “no importa quien será el
matón del momento” en Cuba porque “la maquinaria comunista seguirá
esclavizando” al pueblo cubano. Dijo que estaba pidiendo al departamento de
Justicia que “emitan una acusación
contra Fidel Castro por su papel” en la
muerte de tres estadounidenses y un residente en Estados Unidos hace 12 años en
el incidente en que un MIG cubano derribó una avioneta del grupo Hermanos al
Rescate en aguas internacionales.
Muy atinado
el análisis de The Associated Press que acabo de relatar pero al problema de
Cuba hay que entrarle con todo el vigor y la justicia que se merece una causa con
miles de muertes, inmensa miseria, indescriptible el pánico, odio y terror en
que vive el pueblo cubano; lo mismo que
sido incalificable la indiferencia y complicidad de las naciones libres amigas
con la tiranía castrista.
000ooo000
4/28/08