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José Martí en Pro-Cuba

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Con los himnos nacionales de los Estados Unidos y Cuba, el Ing. Armando Acosta, como Maestro de Ceremonias, dio comienzo la reunión de la Asociación Pro-Cuba de West Palm Beach, explicándole a la patriótica concurrencia que estábamos conmemorando el 156 aniversario del nacimiento de nuestro Apóstol de la Independencia José Martí. Seguidamente el Pastor Darío Acuña de la Primera Iglesia Metodista de West Palm Beach hizo la invocación: “Bendito Dios que nos reúne en esta tarde hermosa para compartir los unos a los otros y juntarnos. Cuan grande ha sido tu amor en todo este periodo el cual nos ha unido como pueblo. Oh Dios, bendícenos y derrama tu Espíritu por cada vida presente aquí. Gracias Señor  porque tu has alargado nuestra historia y todo lo que somos te lo debemos a ti. Bendice los alimentos que vamos a ingerir, conocemos tu presencia en medio de esta actividad; en el nombre de Jesús. Amén.”

A continuación el presidente de Pro-Cuba, Ernesto Priede, saludó a todos los presentes, anunciando la presencia el Dr. José M. Cuscó Gelpí, miembro de Pro-Cuba desde 1976 quien vino acompañado del compatriota Salvador Romaní, incansable luchador por la libertad de Cuba, miembro de la Junta Patriótica Cubana y expulsado de Venezuela por el Gobierno de ese país; el Capitán de Navío (Ret.) de la Guardia Costera Americana quien tuvo una acción directa cuando el éxodo de Mariel protegiendo y apoyando a más de 125,000 cubanos de los cuales perecieron 27 personas. Priede leyó una carta muy amable recibida del Juez de la Corte Suprema de la Florida, Jorge Labarga, lamentando no poder asistir al almuerzo del domingo 25 a recibir la placa que Pro-Cuba le ha otorgado por su exitosa carrera de abogado, pero que vendría en cualquier otra oportunidad, pues esa placa ocupará un lugar preferente en su oficina en Tallahassee. Priede tuvo frases muy

justas y enaltecedoras para  el Dr. Cuscó, premio de oratoria de la Universidad de La Habana.

Después de terminado el almuerzo que fue amenizado por Tony Cardona y su guitarra, el Maestro de Ceremonias señaló a los miembros de la prensa presentes: Marta Labrador del semanario ACCIÓN, Olga Vázquez de El Latino Semanal, Mirta Luaces de La Palma, y Ricardo Casas director de El Mambí. También anunció la presencia de Emi López, presidenta de la Asociación de Arte y Cultura Cubana.

Armando Acosta señaló que es costumbre de la Asociación leer en enero los nombres de los miembros activos de PRO-Cuba  fallecidos durante el año que terminó: Antonio Arvezú, Frank Mendoza, Fernando Toñarely, Mario Carrasco, Miguel Cires, Humberto Candelario Bacas y Raúl Río.Todos, de pie, guardamos un minuto de silencio en memoria de sus almas.    

Acosta advirtió que habló por teléfono con el poeta de la Asociación, Manuel Torres Piloto imposibilitado de asistir por cuestiones de salud, pero le envió la poesía “Carta a Santa Claus de un niño cubano” la cual leyó y fue muy aplaudido.

Seguidamente, Ernesto Priede se dirigió a la mesa donde se encontraba el Capitán de Navio Alex  R. Larzerele, Sr. y su esposa entregándole la placa a nombre de Pro-Cuba por su actuación cuando el éxodo de Mariel que comenzó el 15 de abril de 1980 y los días subsiguientes. El Capitán de Navío Alex Larzerele tuvo frases de agradecimiento para nuestra institución y recibió un fuerte aplauso de la concurrencia.

El poeta y cantante guatemalteco –gran admirador de José Martí- Roberto Méndez nos deleitó cantando “La Niña de Guatemala”, recibiendo un gran aplauso.

El Maestro de Ceremonias, Armando Acosta,  tuvo el privilegio de hacer la presentación  del Dr. José M. Cuscó y Gelpí: “Luchador incansable de la causa de Cuba se ha hecho patente a través del exilio, natural de Sagua la Grande, doctorado en leyes a los 21 años y ganador con decisión unánime del Primer Premio Nacional de Oratoria de José Martí, que se otorgaba cada cuatro años en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. En el exilio se gradúa en la Universidad de Loyola, donde desempeñó las cátedras de latín y griego. Más tarde se gradúa en la Universidad Internacional de Roma en Ciencias Sociales y Derecho Internacional; ha publicado artículos en rotativos  hispano americanos como La Nación de Buenos Aires y El Mercurio de Chile; el poeta Agustín Acosta lo define como un poeta de excelsa sensibilidad…”

Que en West Palm Beach –dijo Cuscó- se me invite para hacer uso de la palabra, estando nada menos que Aparicio Aparicio Paneque, artífice de la palabra oratoria, que engarza  perlas sin metáfora, que hilvana sueños y anticipa nociones y que rige la conducta con su sentencia, en este caso yo voy a hacer lo que hizo Rubén Darío cuando fue a visitar a Martí, maestro, le dijo y Martí le contestó, hijo, desde luego. Ernesto Priede, director de este abolengo cubano me siento honrado en estar con ustedes.

Poco hombres merecen que se le rindan tributo. Hoy quisiera tocar dos puntos fundamentales: el Martí literato como el Apóstol de la Libertad  y el Martí patriarca de nuestra nacionalidad. Ya que para él Cuba era un región tropical muy escondida en la facción espiritual donde la condena era morir en la cruz todos los días. Yo no podría en síntesis apretada aquilatar todos sus valores como una figura  literaria y me atrevo a asegurar que fue el versista más versátil y más culto de su tiempo.

José Martí: orador, cronista, novelista, comentarista, filósofo, y tantas otras variantes de su personalidad. Para Martí escribir es un modo de servir. Martí buscando caminos de libertad, fundo el Partido Revolucionario Cubano. “Los derechos se toman no se piden, se arraigan no se mendigan.” Donde estaba Martí estaba la patria…

En la hora del sacrificio sublime, la hora de conquistar la libertad por su precio, el 19 de mayo de 1895 una bala enemiga no lo derrumba, lo exalta, Martí moría en la vida y nacía en la muerte, un sol besando a otro sol. La revolución de Martí fue el amor para purificar y mantener la dignidad plena del hombre.

Esta América que hoy nos traiciona, esa islita pequeña sin ayuda de nadie aislada de todos es visitada por mandatarios de América Latina que desfilan ante el dictador para consagrar su dinastía.

Yo les digo que con  excepción del pueblo judío, después de medio siglo no ha habido un pueblo que haya guardado su historia, su tradición, sus costumbres, su sentir, su alma, como el pueblo cubano. Tengo fe en los destinos de mi Patria.

Pronto Cuba será libre y tendremos una Patria como la soñó Martí: “Con todos y para el bien de todos.” Que así sea.

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1/27/09

 

 

 

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